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Entorno colaborativo Blackmagic: mucho más que un cloud con DaVinci Resolve

Entorno colaborativo Blackmagic: mucho más que un cloud con DaVinci Resolve
  • Con versatilidad para adaptarse a multitud de entornos y situaciones, veamos que funcionalidades nos ofrece y como maximizar las prestaciones de este ecosistema
  • Este laboratorio analiza las prestaciones y posibilidades para trabajo colaborativo del sistema Cloud de Blackmagic y su integración con DaVinci Resolve, considerando distintos tipos de escenarios y necesidades, basado en datos para el mercado europeo en enero de 2026. Dada la tirada internacional de nuestra revista, nuestros lectores y seguidores de otras áreas geográficas deberán contrastar la situación y condiciones en sus respectivas áreas geográficas


* Este artículo está incluido en el número de abril de TM BROADCAST. Puedes acceder a la revista completa aquí.

Entendemos que la mayoría de nuestros lectores conocen de sobra el trabajo colaborativo, y de hecho, estamos convencidos que forma parte de su devenir diario desde hace ya bastantes años. Aunque también consideramos que será muy probable que dichos entornos colaborativos sean bastante grandes, construidos en base a herramientas muy específicas y perfiles profesionales muy especializados.

Seguramente este escenario será parecido en buena parte de los teledifusores, cuyas herramientas cumplirán propósitos similares, cada una con sus peculiaridades, aunque difieran unas de otras. También es cierto que muchas de ellas son tan específicas y están concebidas para entornos tan grandes de producción que su campo de aplicación queda un tanto limitado a las organizaciones más grandes y los presupuestos más altos.

Por otro lado es indudable que, desde el despliegue generalizado de servicios basados en la nube, muchas de estas herramientas han expandido su versatilidad de uso en mayor o menor medida. Y con el tiempo han ido apareciendo otras nuevas. Desde una simple subida de ficheros en tiempo real, hasta una realización basada íntegramente en servicios cloud, éstas son hoy posibilidades asequibles para pequeñas organizaciones e incluso los presupuestos más ajustados.

De hecho, “Cloud” ya es un término familiar para una gran parte de la ciudadanía, y sus funcionalidades están integradas en el trabajo y el ocio en muchos más aspectos de los que nos parece a primera vista.

Pero (siempre hay un pero…) a medida que se expanden las opciones de uso profesional y los desarrolladores, ciertas compatibilidades pueden llegar a verse comprometidas, sin que estos desarrolladores tengan envergadura suficiente para cubrir con nuevos productos todas las necesidades. Especialmente en ámbitos tan exigentes como la producción audiovisual.

Este escenario nos lleva a pensar en las soluciones de Blackmagic, uno de los nombres que destaca por ofrecer gamas de productos hardware y software suficientemente amplias como para afrontar y resolver una gran parte de las necesidades de las producciones actuales.

Ya sea para una producción a gran escala, teledifusores de todos los tamaños, o incluso un simple freelancer. No sólo tiene herramientas adecuadas y accesibles en muy distintos ámbitos, sino que algunas de ellas son los referentes consolidados en el sector al más alto nivel profesional. Efectivamente, estamos refiriéndonos a DaVinci Resolve.

Lo que acaso no sea tan conocido es el propio servicio Cloud de Blackmagic y sus capacidades para compartir contenidos y trabajo colaborativo de forma integrada con Resolve. Y no, no sólo estamos hablando de compartir ficheros o proyectos. Estamos hablando de trabajar en tiempo real en el mismo proyecto, sobre los mismos contenidos en la misma línea de tiempo, y hacerlo con los profesionales especialistas repartidos por cualquier lugar del planeta.

Sí, es cierto que existen otras herramientas que también lo hacen. Pero, aunque sea a pequeña escala, ¿cuántas de ellas permiten hacerlo con un coste muy reducido, e incluso de forma gratuita en ciertas circunstancias? Tranquilidad, y controlemos el entusiasmo: las herramientas para nuestra próxima producción, en la que aspiramos al número 1 en cine o series, no serán gratis. Aunque sí lo es para pequeños volúmenes de datos, que si bien resulta limitado para la mayoría de las producciones, será suficiente para probar la capacidad y adaptabilidad del sistema a nuestras necesidades reales.

Y aquí hacemos la primera distinción, para concretar de qué clase de Cloud estamos hablando, aunque muchos ya lo habréis intuido. En su catálogo de productos y servicios Cloud, Blackmagic cuenta con dos gamas bien diferenciadas: por un lado los “Cloud Store” y similares, equipamiento hardware específico que podríamos asimilar a un NAS local de altas prestaciones; y por el otro el servicio Blackmagic Cloud, funcionalidad puramente software.

Si bien ambas soluciones están diseñadas para facilitar soluciones a las necesidades específicas de las producciones audiovisuales, nuestro laboratorio se centrará fundamentalmente en la opción del servicio software, razón de nuestra nota previa a las distintas posibilidades que pueden existir en distintas áreas geográficas.

En este laboratorio comenzaremos enumerando las funcionalidades que alberga, para continuar exponiendo qué beneficios aporta cada una de ellas en distintos escenarios, desde los más sencillos, hasta los más exigentes.

El servicio Cloud se puede utilizar de forma gratuita, simplemente registrándonos y accediendo a través de su acceso web. Dentro de este acceso web es donde encontraremos siempre todas las posibilidades disponibles en función de nuestra suscripción, sea gratuita o de pago.

Aunque, como es lógico, la modalidad gratuita cuenta con ciertas limitaciones, todo el sistema está concebido pensando en las necesidades reales del sector. Así, es muy sencillo ampliar las funcionalidades limitadas mediante el pago de la suscripción que hayamos elegido. Y lo que nos parece más importante: cambiar entre ellas conforme cambian nuestras necesidades, e incluso volver a la modalidad totalmente gratuita cuando no precisemos las capacidades más elevadas.

La modalidad gratuita no contempla la gestión de librerías de proyectos, el número de “Presentaciones” está limitado y el espacio de almacenamiento es de 2 Gb. Por cierto, que más adelante hablaremos del sentido y el alcance de las “Presentaciones” en este entorno. El resto de funcionalidades sí están plenamente operativas.

Blackmagic cuenta con dos gamas bien diferenciadas: por un lado los “Cloud Store” y similares, equipamiento hardware específico que podríamos asimilar a un NAS local de altas prestaciones; y por el otro el servicio Blackmagic Cloud, funcionalidad puramente software

En cuanto al modelo de suscripción, existen distintas combinaciones que proporcionan bastante flexibilidad a la hora de configurar los servicios que necesitemos para nuestras distintas producciones.

Comenzando a ver posibilidades en su uso más simple, valoramos que este entorno se pueda utilizar de forma autónoma e independiente, ya que incluso fuera de Resolve se comporta como repositorio de ficheros con su estructura de carpetas, a la que será posible acceder con usuario y contraseña, como lo hacemos para cualquier otro servicio Cloud.

Esta posibilidad ya nos permitiría trabajar en nuestro proyecto desde distintos ordenadores o distintas localizaciones. La gran diferencia respecto a otros servicios genéricos de almacenamiento en la nube radica en su capacidad de mover con fluidez grandes volúmenes de datos y ficheros de gran tamaño. Solamente tendremos la limitación de velocidad de nuestro propio acceso a la red.

La modalidad básica ya permite vincular nuestras cámaras Blackmagic a nuestro Cloud y determinar mediante configuración si queremos ir subiendo nuestras grabaciones a la nube. Y confirmamos que cuando hablamos de cámaras Blackmagic también estamos incluyendo las Apps que ya utilizamos (también gratuitamente) en nuestros dispositivos móviles iOS o Android.

En función de las cámaras se pueden establecer configuraciones para la subida de contenidos: sólo proxies, o ambos formatos. Además de facilitar la existencia de metadatos ya precargados, facilitando catalogación y gestión de los contenidos procedentes de distintas cámaras.

Lógicamente, en función de los formatos de grabación y la conexión de red, la subida de estos ficheros requerirá tiempos diferentes. Subiendo sólo proxies y con una buena conexión los ficheros subirán en pocos segundos.

Una vez que tenemos nuestros contenidos subidos a la nube, contamos con alguna característica que nos parece especialmente atractiva, consistente en la posibilidad de hacer una previsualización de los contenidos subidos sin necesidad de descargarlos, simplemente arrastrando el puntero sobre el icono de cada clip.

En cuanto a “Presentaciones”, es el nombre que recibe la utilidad que nos permite crear enlaces de visionado para compartir contenidos con usuarios externos, como pueden ser directores, agencias, o clientes, por ejemplo. No sólo permite la visualización, sino que admite notas y comentarios, vinculados a las imágenes de video, que automáticamente se convertirán en marcadores con anotaciones en la línea de tiempo cuando carguemos dichos contenidos en Resolve. En la versión gratuita es posible crear hasta 20 Presentaciones y contar con hasta 30 colaboradores.

En cuanto a estas invitaciones, resulta de especial interés el hecho de que no se produce envío de fichero de ningún tipo, el contenido siempre se visualiza en línea. De esta forma, se minimizan riesgos con la seguridad de nuestros contenidos, puesto que no se produce distribución de ficheros de ninguna clase, ni éstos salen de nuestro entorno.

Aunque no contemos con librerías de proyectos propias, será posible acceder con nuestro usuario a las librerías de otros usuarios si éstos nos invitan a participar en ellos. De esta forma resultará sencillo crear equipos de trabajo multidisciplinares con distintas personas dedicadas a distintas tareas, sin incremento de costes.

Sin haber invertido todavía ni un solo céntimo ya tenemos en nuestras manos herramientas que no hace muchos años sólo eran accesibles a las grandes producciones con los mayores presupuestos.

Si adicionalmente contamos con alguno de los dispositivos hardware de almacenamiento de Blackmagic (tipo Cloud Store), este hardware sincronizará los archivos con Blackmagic Cloud (y también podrá hacerlo con otros servicios de almacenamiento como Dropbox y Google Drive).

Una vez que hemos comprobado que la plataforma se ajusta a nuestras necesidades, es el momento de aprovechar todas sus posibilidades, y contar con todas las ventajas de la integración total con Resolve.

Simplemente añadiendo la opción de librerías de proyectos a nuestra suscripción, tenemos acceso a que no sólo el proyecto como tal (el fichero .drp) resida en la nube, sino a configurar acceso compartido a ciertos proyectos para que distintos usuarios puedan trabajar en ellos simultáneamente. Una librería es un entorno para albergar proyectos, pudiendo acceder a ella hasta 30 usuarios simultáneamente, mientras que el número de usuarios simultáneos en el mismo proyecto será de 10.

De hecho, en el gestor de proyectos de Resolve donde habitualmente creamos nuestras librerías, siempre contamos con los accesos directos para las tres posibilidades de alojamiento: local, en red y en el cloud. Teniendo en cuenta que una única librería es capaz de albergar hasta 1.000 proyectos de Resolve, es posible que no necesitemos muchas más, salvo que deseemos compartimentar contenidos por cualquier motivo.

La gran diferencia respecto a otros servicios genéricos de almacenamiento en la nube radica en su capacidad de mover con fluidez grandes volúmenes de datos y ficheros de gran tamaño

Y en cuanto a espacio, por encima de los 2 Gb gratuitos, el primer escalón ya nos ofrece 500 Gb de almacenamiento. Omitimos deliberadamente comentar precios, que os invitamos a comprobar en vuestras propias localizaciones geográficas, ya que pueden diferir de unas a otras. Será interesante comprobarlo a través de la opción “actualizar plan” en vuestros perfiles, y compararlo con otras opciones comerciales de almacenamiento compartido.

Este almacenamiento se puede modular mes a mes, incrementando o reduciendo conforme a nuestras necesidades. Como es lógico, para reducirlo es necesario que el espacio a dar de baja en nuestro plan esté libre. Es decir, si queremos bajar de un plan de 2 Tb a otro de 500 Gb, no podremos tener más de esos 500 Gb ocupados en el momento del cambio.

Cualquier modalidad por encima de la gratuita ya permite contar con al menos una librería cloud. Una vez creada, al crear nuestro proyecto tendremos una ventana de diálogo que nos ofrecerá distintas alternativas, como la ubicación de medios, si deseamos configurarlo como compartido, sincronización de medios y permitir accesos remotos de cámara.

Estamos hablando de trabajar en tiempo real en el mismo proyecto, sobre los mismos contenidos en la misma línea de tiempo, y hacerlo con los profesionales especialistas repartidos por cualquier lugar del planeta

Con nuestro proyecto creado y configurado como compartido podremos invitar a participar a otros usuarios. Después, será a través del propio Resolve como se administrarán los accesos, permitiendo el acceso de edición de los elementos que se estén actualizando sólo para su usuario, pero manteniendo el acceso de lectura para los demás elementos y usuarios del mismo proyecto.

Si contamos con espacio de almacenamiento en el cloud, y hemos seleccionado almacenar allí la media, en el momento que carguemos contenidos en Resolve a través del gestor de medios Media Pool, de la misma forma que hacemos siempre, veremos que éstos empiezan a subir al cloud. Pequeños iconos sobre los clips nos permitirán conocer el estado de cada fichero individual.

En este momento, y como opción más simple, ya tenemos la posibilidad de colaborar con nosotros mismos. Es decir, es posible acceder al mismo proyecto con los mismos contenidos desde cualquier ordenador que tenga instalado Resolve, accediendo con nuestras credenciales del cloud.

En un escenario un poco mas elaborado, podríamos invitar a especialistas para que trabajasen en nuestro propio proyecto sin necesidad de enviar ficheros o proyectos, y manteniendo siempre el contenido actualizado para todos los participantes. Y contando con todas las opciones de colaboración que iremos viendo más adelante.

Subiendo ya hasta el escenario más sofisticado, también podríamos tener a un operador subiendo ficheros de media, varios editores trabajando en distintas líneas de tiempo, coloristas haciendo los ajustes necesarios en los mismos clips que se están editando, editores de audio y sonidistas en su campo, técnicos de efectos visuales por otro lado, y algún supervisor haciendo anotaciones y comentarios coordinando todo el proyecto.

Entorno colaborativo Blackmagic: mucho más que un cloud con DaVinci Resolve

Tanto si es un operador subiendo ficheros, como si son las propias cámaras las que están sincronizadas, los contenidos estarán disponibles de forma automática en Resolve en cuanto los ficheros hayan terminado de subir. Es decir, podríamos empezar a editar una noticia mientras el equipo de campo todavía está generando contenidos. Es posible previsualizar la parte ya subida de los contenidos, aun mientras están subiendo.

Para administrar la gestión, Resolve proporciona un sistema de bloqueos automáticos de forma que, cuando un operador está trabajando en una parte de los contenidos, por ejemplo en una carpeta o una línea de tiempo, las modificaciones para esa parte quedan restringidas sólo para ese usuario, aunque los demás pueden seguir viendo los contenidos, pero accediendo en modo de sólo lectura.

Una vez que tenemos nuestros contenidos subidos a la nube, contamos con alguna característica que nos parece especialmente atractiva, consistente en la posibilidad de hacer una previsualización de los contenidos subidos sin necesidad de descargarlos

Esta situación es fácil de identificar, ya que los demás verán un icono de un candado indicando que esa carpeta o esa línea de tiempo está bajo control de otro usuario. Cuando este usuario termina y sale de ese carpeta o línea de tiempo, desaparece el candado y verán en su lugar un icono para refrescar el contenido y tenerlo instantáneamente actualizado en sus equipos.

Así se garantiza que no hay conflictos sin perder en flexibilidad o eficiencia. Una vez que éste terminada la tarea y se haya liberado el contenido, inmediatamente cualquier otro participante asignado al proyecto tiene libre acceso para seguir haciendo modificaciones sobre ese mismo contenido ya actualizado.

En este sentido, en la mayoría de los escenarios será recomendable trabajar con proxies, ya que descargarán rápidamente al equipo local y tendremos mucha mayor fluidez de edición. Para ello existe una herramienta de creación automática de proxies que facilita el trabajo y agiliza la gestión de contenidos. Sólo en el caso del render final será cuando nos convenga trabajar con los ficheros originales, para conservar la mayor calidad en nuestra producción.

¿Y cómo obtenemos estos originales? Bien porque también se han subido al cloud, bien porque nos los han proporcionado de alguna manera. Pero en aquellos casos (¿frecuentes en vuestro entorno?) en los que los originales sólo existan en el cloud, y sean sumamente voluminosos, ¿cómo generamos ese render final con calidad?

Es sencillo: una vez que tenemos montada una línea de tiempo con proxies, Resolve tiene la capacidad de recuperar sólo los fragmentos necesarios, extrayendo de los ficheros de alta los subclips necesarios para el conformado final. Es la opción de recuperación parcial de medios y se realiza automáticamente cuando seleccionamos esta opción. Así contamos con el contenido necesario sin movilizar más datos de los precisos.

Las opciones de integración, flexibilidad y personalización hacen de la plataforma cloud una opción más que interesante para prácticamente todos los niveles de producción

En este punto, dentro de Presentaciones disponemos de varias herramientas que facilitan la colaboración: el chat para participantes con videollamada de grupo facilita la comunicación interna e inmediata entre todos los miembros del equipo. Así como la ya mencionada invitación a otros usuarios externos como productores o clientes, para que aporten sus comentarios.

Estos comentarios de invitados externos quedan recogidos como marcadores con notas, que se asocian al frame de la media, o al instante de la línea de tiempo que el invitado ha determinado, haciendo que el proceso de revisión y aprobación sea tan ágil y eficiente como lo sean las indicaciones de nuestros productores y clientes. Ya que contamos con un índice de estos marcadores, se obvia la necesidad de ir buscándolos por todo el proyecto.

Teniendo también indicación de su autor, será sencillo gestionarlos y priorizarlos con los criterios adecuados en cada caso.

El hecho de que estos comentarios no sean un simple texto, sino que estén vinculados a marcadores tiene múltiples ventajas. La principal es que al estar asociados a un instante de tiempo en el frame del clip o en la línea de tiempo hace que permanezcan en el lugar correcto, aun después de todas las modificaciones que sufra el montaje.

También es importante que no hay que bucear en textos de correos o mensajes y luego relacionarlo con el lugar al que hace referencia. Siempre contamos con una lista de nuevos marcadores y su autor, lo que facilita encontrar las modificaciones a realizar, los puntos donde hacerlo, y además evita comentarios duplicados.

En cuanto a marcadores, los usuarios del proyecto pueden crear marcadores compartidos, accesibles para todo el equipo para facilitar su coordinación y aportaciones. Y también marcadores privados, que sólo ellos pueden ver, con el fin de facilitar su trabajo sin saturar al resto del equipo con información probablemente irrelevante para su actividad.

También es importante reseñar que sólo el propietario de la librería compartida en el cloud necesita la suscripción a librerías en su perfil. El resto de personas del equipo de trabajo requieren una cuenta cloud, aunque puede ser de modalidad gratuita.

A medida que avanza el trabajo, y pensando en equipos de trabajo de una cierta envergadura, con profesionales especializados en las distintas funciones y un equipo (o persona) de coordinación/supervisión, se cuenta con herramientas tan interesantes como la comparativa de líneas de tiempo.

En ella se pueden ver las dos líneas de tiempo con el antes y el después de los cambios con el fin de facilitar la revisión de todas las modificaciones hechas. Además, pueden estar sujetas a aprobación antes de su validación definitiva para asegurar que siempre se avanza sobre modificaciones aprobadas antes de continuar.

Entorno colaborativo Blackmagic: mucho más que un cloud con DaVinci Resolve

Otra ventaja que facilita la gestión compartida es que ciertas configuraciones de los proyectos se gestionan a nivel de sistema local. Así, cada persona puede configurar su caché o sus parámetros de supervisión para optimizar el rendimiento de sus distintos equipos.

En cuanto al trabajo en el módulo de color, los bloqueos que antes describíamos para las carpetas y las líneas de tiempo se producen a nivel de clip individual, de forma que incluso mientras el editor continúa trabajando en la secuencia desde los módulos de Cut o de Edit, uno o varios coloristas podrían estar colaborando simultáneamente en el mismo montaje. Sin interferirse y obteniendo referencias cruzadas del resultado del trabajo del resto del equipo.

En la mayoría de los escenarios será recomendable trabajar con proxies, ya que descargarán rápidamente al equipo local y tendremos mucha mayor fluidez de edición. Para ello existe una herramienta de creación automática de proxies que facilita el trabajo

Por último, la opción de guardado en tiempo real de Resolve también está disponible en estos proyectos, asegurando que en ningún caso se pierde el trabajo avanzado.

El acceso a todas las posibilidades que brinda la primera opción de suscripción, con un mínimo de una librería y 500 Gb de almacenamiento, es algo a tener en cuenta en el momento que nuestra producción requiere un equipo de más de una persona para todo. Es decir, la mayoría.

Y para organizaciones mucho más grandes, también existe dentro del cloud la opción de Organizaciones, que permite mantener un control centralizado sobre distintos grupos de trabajo que estén colaborando en proyectos que deseemos mantener totalmente independientes uso de otros.

En ese sentido, y antes de finalizar, añadimos que este acceso cloud proporciona alguna interesante opción más, pensada para las grandes organizaciones, como la posibilidad de alquilar licencias de Resolve.

Sí, alquilar. Es decir, contratar licencias para uso temporal, facilitando el dimensionamiento de los equipos de trabajo y los recursos al alza o a la baja en función de la variación del número y volumen de los proyectos. De esta forma es posible disponer de un parque de licencias enorme en ciertos momentos puntuales sin precisar una inversión que se quedaría latente durante las temporadas en las que pueden no ser necesarias.

Como hemos visto, las opciones de integración, flexibilidad y personalización hacen de la plataforma cloud una opción más que interesante para prácticamente todos los niveles de producción. Desde freelancers independientes hasta grandes corporaciones pueden beneficiarse de sus posiblidades. Resultándonos especialmente interesante y atractiva la facilidad para ampliar o reducir opciones en la suscripción con la misma agilidad que cambian nuestras necesidades.

El acceso a todas las posibilidades que brinda la primera opción de suscripción, con un mínimo de una librería y 500 Gb de almacenamiento, es algo a tener en cuenta en el momento que nuestra producción requiere un equipo de más de una persona para todo. Es decir, la mayoría

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