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En el foco

Producción virtual, tendencia clave del año: de los nuevos platós al modelo pop-up

Producción virtual: del cine a los platós broadcast, una revolución en plena expansión

Imagen generada con IA

A pesar de no tener un origen claro y concreto, esta herramienta sí ha dejado algo claro: además de quedarse, se ha expandido. TM BROADCAST repasa su evolución y el impacto que está teniendo en el panorama audiovisual


Si algo ha demostrado la industria broadcast es que las tecnologías, por disruptivas que parezcan, rara vez son pasajeras. La producción virtual es uno de esos casos: aunque alcanza ahora uno de sus momentos de mayor madurez, realmente lleva décadas abriéndose camino en el sector.

Ilustra esta efervescencia la decisión inédita adoptada por el jurado en la sexta edición de los Premios TM BROADCAST de este año, que concedió un doble galardón principal en la categoría de ‘mejor plató de producción virtual’ a las candidaturas presentadas por Grup Mediapro y TBS/Cinelux.

Remontándonos, sin ir más lejos, al siglo XX, algunos sitúan el origen de la producción virtual en el cine británico de los años 40, con los primeros experimentos de retroproyección de David Rawnsley. Otros prefieren fijar el punto de partida en el propio sector broadcast: en 1994, cuando Ultimatte e IMP GmbH presentaron los primeros sets virtuales en el NAB.

Y hay quien traza la línea divisoria en 2008, cuando George Lucas planeaba la primera serie live-action de ‘Star Wars’, o un año después con el uso que James Cameron hizo de la captura de movimiento y la cámara virtual en ‘Avatar’.

A estos hitos se suman otros más recientes: en 2018, con las primeras pruebas del prototipo de pantalla envolvente para ‘The Mandalorian’, o en 2019, con el estreno de la misma serie usando el sistema StageCraft de ILM.

A pesar de no tener un origen claro y concreto, esta herramienta sí ha dejado algo claro: además de quedarse, se ha expandido. Ya no se limita al cine, sino que también se ha consolidado como un recurso para producciones broadcast y publicitarias, así como para eventos deportivos y corporativos.

Una de las claves de este auge es que la producción virtual se define, al mismo tiempo, como alternativa y necesidad. “La gente la busca. Es una tecnología que tiene una buena penetración de mercado, pero falta mucho por hacer. Es decir, las industrias tienen sus maneras de trabajar desde hace muchos años y les gusta integrar novedades. Pero al hacerlo, se rompen un poco los esquemas conocidos”, según explicó Antoine Vaxelaire, cofundador y director creativo de APPIA, agencia creativa y técnica especializada en la producción virtual, en una entrevista con TM BROADCAST.

¿Compensa?

En sus inicios, esta nueva herramienta estaba al alcance principalmente de los grandes proyectos, debido a los elevados costes que implicaba su uso. Sin embargo, a día de hoy, su presencia comienza a ser notable en otros clientes, pero no precisamente por haberse convertido en la solución más barata.

“La producción virtual nunca ha sido económica y nunca lo será por razones obvias. Es decir, el precio del metro cuadrado de LED, los ordenadores, el técnico que lo opera, etc. Todo es carísimo. El cálculo nunca ha sido ser económico, ha sido ser más económico que la alternativa. Es más esta la lógica, porque barato no es”, matiza el cofundador de APPIA.

Desde Acid Drops, Javier Herreros, CTO de Acid Drops, un Virtual Art Department especializado en VP, entornos en Unreal Engine y experiencias XR para cine, publicidad y televisión, comparte con TM BROADCAST esta misma visión, aclarando que permite reducir otro tipo de costes: “La gente lo primero que piensa es ‘voy a ahorrar si lo hago en producción virtual’. Esto es cierto bajo unos parámetros, pero no es una verdad universal. Es decir, si tienes una producción que tiene muchas localizaciones, vas a rodar así para no tener que desplazar equipos o coger permisos de ciertas localizaciones, que cuesta tiempo y dinero”.

Estos costes no los afrontan únicamente los clientes, sino también los que apuestan por ofrecer esta tecnología. Los platós de producción virtual ya son una realidad cada vez más presente en los territorios: Grup Mediapro cuenta con este tipo de instalaciones en Uruguay, España, EE.UU, Argentina y Portugal; la portuguesa Empresa de Meios Audiovisuais lo (EMAV) inauguró uno en Lisboa, a finales de 2025; Pedralonga Estudios gestiona el Coruña Estudio Inmersivo (CEI), ubicado en A Coruña; o el recientemente anunciado por Drago Broadcast Services, en colaboración con Mo&Mo y True Light, en Madrid.

Los platós VP y el modelo “pop-up”

A este grupo se añade el caso específico del plató de Toboggan Group, una propuesta particular que está introduciendo en el sector un concepto novedoso: el “modelo pop-up”.

Esta tendencia se presenta como la transición de la permanencia a la espontaneidad: en lugar de intentar llenar cada día un plató, se construye para un cliente concreto con unas necesidades específicas: “La producción virtual se está transformando para hacer un servicio más en el panorama audiovisual”, expuso Vaxelaire, cofundador y director creativo de APPIA.

Este espacio fue un proyecto llevado a cabo por APPIA, Toboggan Group, el Grupo Lavinia y Visualmax Producciones. Inaugurado en abril de 2025, se mantuvo operativo en su formato permanente hasta noviembre de ese mismo año, registrando muy buenos resultados: una de cada dos propuestas se convertía en rodaje, por encima de su media habitual de dos o tres de cada diez, según matizó el cofundador de APPIA.

Sin embargo, buscaban otras dinámicas de trabajo. Toboggan necesitaba más platós y no podía permitirse tener uno ocupado con el LED cuando no había cliente para la producción virtual. Por otro lado, el proveedor de LED necesita mover su equipamiento constantemente: un panel parado es dinero perdido. Y APPIA, por su parte, quería dar un servicio más a medida.

Así, tras acabar un largo rodaje de dos semanas, decidieron desmontarlo para ofrecer únicamente el servicio pop-up que, explica, tiene sus virtudes.

“El problema del permanente es que es lo que hay. Lo bueno es que es bastante más económico y, como está montado, funciona de un día para el otro. Pero los clientes —especialmente el Tier 1— quieren algo a su medida”, concluye Vaxelaire.

Evolución y novedades

No se trata solo de que la producción virtual transforme el panorama audiovisual. Las diversas innovaciones e irrupciones tecnológicas permiten que esta herramienta siga evolucionando para adaptarse cada vez más a las exigencias del mercado.

Un ejemplo de ello fue la presentación de “Ocellus”, el nuevo sistema de seguimiento de cámara de Sony diseñado para simplificar el flujo de trabajo de las producciones virtuales, realidad aumentada y captura de metadatos.

El Plató Virtual N6 de Drago Broadcast Services (Madrid Content City) acogió durante una jornada, a la que acudió TM BROADCAST, una serie de demostraciones para poner a prueba la nueva solución de la compañía.  Esta se hizo en colaboración con Secuoya Group, Drago Broadcast Services, True Light (la recién lanzada compañía del grupo dedicada a la iluminación), Mo&Mo Film Services, Ceproma, Iluminate y Brainstorm.

Marta Bagrado, Ingeniera Comercial de Soluciones Profesionales AV y Media de Sony, inauguró la sesión: “Hoy en día, la producción virtual es algo real. Debe ser sencilla, versátil y fiable. Con esta filosofía, Sony ha desarrollado “Ocellus”, un sistema de tracking de cámara que trabaja sin marcas físicas, por lo que puede emplearse para interiores y exteriores”, y así fue.

La IA y el futuro de la producción virtual

Detrás de cada uno de estos proyectos, sin embargo, sobrevuela una pregunta que el sector no puede ignorar: ¿qué papel jugará la inteligencia artificial en el futuro de la producción virtual? Una incógnita que, lejos de generar rechazo, despierta más curiosidad que miedo entre los profesionales.

“En los últimos dos años no hemos hecho ni un solo proyecto que no haya contemplado la IA y yo te diría que el 60% la han utilizado. Hay que ser muy ciego para pensar que la IA no cambiará todo, y obviamente también la producción virtual. Eso es absolutamente lógico y necesario”, asegura Antoine Vaxelaire. A esta visión añade una reflexión en la que compara la producción virtual al minidisc de Sony: “Parecía el futuro, hasta que Apple sacó el iPod. Pues a veces tengo la impresión de que la producción virtual es el minidisc y la IA es el MP3”.

A pesar de su entusiasmo con esta herramienta, sigue defendiendo a todos los que están detrás de un rodaje: “Pasa algo mágico en un plató debido a toda esa gente, toda esa energía. Sería realmente una pena perderlo”.

Gonzalo García De Vinuesa, director de Marketing de Acid Drops, lo resume con claridad: “Lo que debemos hacer es remar todos juntos, hacerlo con criterio y con profesionalidad, y convertirnos desde España en un hub audiovisual potente, más allá de las palabras, con hechos”.

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