(Imagen generada con IA)
La última edición de IBC volvió a demostrar el papel destacado que mantienen los broadcasters públicos en Europa y, especialmente, su voluntad de seguir influyendo en el debate tecnológico sobre el futuro de la industria. El Dynamic Media Facility (DMF), la nueva arquitectura impulsada por la European Broadcasting Union (EBU) para avanzar desde instalaciones fijas y centradas en hardware hacia infraestructuras de producción flexibles y definidas por software, es probablemente uno de los mejores ejemplos.
Esta influencia de los medios públicos en el sector es algo que tenemos muy en cuenta en la revista y, por eso, una de nuestras principales prioridades editoriales durante estos últimos años ha sido analizar el horizonte tecnológico de algunos de los principales broadcasters públicos, tanto españoles, desde TM BROADCAST, como del resto del mundo, a través de nuestra edición internacional. En esta última, tras el recorrido realizado a lo largo de 2025 por los broadcasters nórdicos o la RAI italiana, este 2026 hemos seguido ampliando esa mirada con nuevas referencias como la BBC, CBC/Radio-Canada y la española RTVE, que celebra su 70 aniversario.
Cada una de estas conversaciones nos ha permitido conocer estrategias tecnológicas diferentes, prioridades distintas y modelos de evolución condicionados por la realidad de cada mercado. Sin embargo, todas ellas convergen en una misma cuestión: ¿cuál debe ser hoy el papel de un broadcaster público en un contexto marcado por la consolidación de las grandes plataformas globales, la transformación de los hábitos de consumo y la rápida evolución tecnológica?
El debate no se limita a cómo deben adaptarse los broadcasters públicos a una industria que cambia a gran velocidad, sino también a qué papel pueden desempeñar en la definición de ese cambio.
Digital-first, interoperabilidad, estándares abiertos…
Morwen Williams, Director of Media Operations de la BBC, nos detalló cómo está adaptando la corporación británica sus operaciones a un entorno multiplataforma y digital-first mediante la unificación de redacciones, nuevas herramientas basadas en inteligencia artificial o la incorporación de gráficos HTML a sus flujos de trabajo.
CBC/Radio-Canada, por su parte, ofreció una visión complementaria, situando la interoperabilidad y los estándares abiertos en el centro de su estrategia tecnológica. Como nos señaló Mathieu Rochon, Senior Technical Advisor en CBC/Radio-Canada, los medios públicos tienen una posición privilegiada para impulsar ecosistemas abiertos que beneficien al conjunto de la industria, favoreciendo la colaboración y reduciendo las barreras de entrada para nuevos actores.
…Y apuesta por la TDT en España
Nuestra conversación con RTVE incorporó un tercer enfoque a este debate. Coincidiendo con la celebración de su 70 aniversario, Víctor Sánchez, director de Medios y Operaciones de TVE, y Jesús García Romero, director del Área de Ingeniería, desgranaron una hoja de ruta tecnológica basada en la migración hacia IP, la implantación progresiva del UHD y la evolución de la Televisión Digital Terrestre.
Resulta interesante comprobar cómo, frente a otros broadcasters europeos que han orientado buena parte de su estrategia hacia la distribución exclusivamente online, RTVE continúa considerando la TDT como un elemento estratégico. Una apuesta que refleja las diferencias existentes entre los modelos de distribución y consumo audiovisual de los distintos mercados europeos.
Más allá de las tecnologías concretas, las tres conversaciones comparten una misma convicción. Los broadcasters públicos siguen entendiendo que su misión va mucho más allá de producir contenidos o competir por la audiencia. En un entorno cada vez más condicionado por grandes plataformas internacionales, reivindican su papel como impulsores de la innovación, como garantes de una oferta informativa y audiovisual de rigor y calidad guiada por criterios de servicio público y como vehículos para la difusión de la cultura, las tradiciones y los valores de sus respectivos países. Una función que cobra especial relevancia, por cierto, en periodos electorales como el que afronta actualmente España.
Y es precisamente aquí donde iniciativas como DMF adquieren una dimensión especialmente interesante. El debate no se limita, de este modo, a cómo deben adaptarse los broadcasters públicos a una industria que cambia a gran velocidad, sino también a qué papel pueden desempeñar en la definición de ese cambio.











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