Desayunos TM BROADCAST

Nuevas Tecnologías y optimización de costes

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Desayuno de trabajo organizado por TM Broadcast en julio de 2023

Fotografías copyright Pedro Cobo.

 

A punto de cerrar el primer semestre de 2023, el pasado jueves 22 de junio, TM Broadcast reunió a algunos de los profesionales del broadcast más reconocidos para celebrar uno de sus ya habituales desayunos de trabajo, destinados a impulsar el diálogo y fomentar el intercambio de ideas entre los principales actores de la industria.

En esta ocasión, el tema elegido para este encuentro giraba en torno a las nuevas tecnologías de desarrollo relativamente reciente y a cómo su introducción en los procesos de creación, distribución, producción o incluso visionado afectaban a la optimización de costes.

Para aportar sus visiones sobre la materia y poner experiencias en común, el desayuno contó con la presencia de José Luis García Cabrera (Director de Servicios Audiovisuales y Plataformas, de Telefónica Servicios Audiovisuales), Ramón Sangrà (Jefe de Explotación Técnica de la CCMA), Emili Planas (CTO de Grup Mediapro), Víctor Sánchez (Director de Operaciones de RTVE), Jesús García Romero (Director del Área Técnica de RTVE), José María Casaos (CTO de Telemadrid), Manuel González (Arquitecto de soluciones especializado en AWS) y Sergio Ruiz (KAM para el suroeste de Europa en Vizrt); por último Luis Pavía, especialista en comunicación audiovisual y habitual colaborador de la revista, ejerció como moderador y dinamizador del debate, y Javier de Martín, editor de TM Broadcast, fue el anfitrión del encuentro.

 

Modelos de visionado y modelos de distribución

Desde un inicio, y como no podía ser de otra manera, los profesionales se pusieron en situación y se desdoblaron ‘virtualmente’, recurriendo a esa otra parte que también integra a, pongamos por caso, un director de contenidos o un jefe técnico: la parte del usuario/espectador individual/-familiar.

La cuestión acerca de los modelos de visionado es bastante actual y se refleja tanto en dinámicas sociales como familiares. Y la manera en que consumimos contenidos —a solas o con la familia, ajustándonos a la programación de la televisión lineal o a través de plataformas de streaming— impacta de manera determinante en la planificación de la producción de los contenidos por parte del broadcaster, y aún más en lo que se refiere a la optimización de costes.

La charla se inició de un modo distendido y los primeros comentarios fueron acerca de las diferencias en los hábitos de consumo de las distintas generaciones; mientras que los más jóvenes se orientan más a ver los contenidos en dispositivos móviles y a través de plataformas o redes sociales, algunos de los presentes declaraban ver determinados programas o contenidos en vivo a través de la televisión lineal y en compañía de sus familiares. Especialmente cuando se trata de grandes eventos y espectáculos deportivos.

La convivencia de diferentes modelos fue una constante comentada a lo largo de toda la sesión; no es que la televisión esté cambiando, o mucho menos tienda a desaparecer, simplemente se están añadiendo nuevas formas de ver y de consumir contenidos audiovisuales. Como consecuencia, y debido a la evolución tecnológica, también se introducen nuevas formas de producir y de distribuir, pero la cuestión de qué tecnología permanecerá y cuál quedará relegada con el tiempo acaso sea demasiado aventurada en estos momentos. A medida que la conversación fue avanzando, se fueron introduciendo los motivos de que la cuestión no esté aún tan clara: Los modelos crecen y avanzan a medida de lo que permite la propia tecnología de forma rentable y lo que, al mismo tiempo, demandan y consumen los espectadores.

En relación con los modelos de visionado, el tradicional modelo de sofá/salón, que involucra el visionado en vivo y con cierta programación, no parece estar completamente desaparecido, aunque sí es cierto que han surgido otras modalidades que hoy ya tienen una importante cuota de mercado y que afectan a cómo se distribuyen los presupuestos, ya que los ingresos no crecen en la misma medida que las opciones disponibles.

Normalmente, los más jóvenes se inclinan más por el visionado en movilidad, sí, y además, en general, demandan ver los contenidos cómo y cuándo ellos quieran. Pero también hay otras realidades: por ejemplo, los contenidos premium, que suelen estar asociados a deportes (Olimpiadas, fútbol, Fórmula 1, Moto GP), sí son espectáculos que aún se consideran para ver en directo y en grupo.

Ramón Sangrà explicó durante su intervención que el consumo de media se había incrementado exponencialmente: “es posible que haya modificaciones en los modelos de consumo, pero en general continúa aumentando la demanda de media”.

Durante el desayuno, algunas voces como las de Víctor Sánchez, José María Casaos y Jesús García, entre otros, llamaban la atención sobre cómo en ocasiones el tipo de contenido determinaba el visionado por parte del usuario. Los contenidos premium, por ejemplo, continúan atrayendo a la audiencia en directo: “Mi hijo, con 18 años, se ve un partido de Alcaraz y Djokovic enterito; y después se ve todos los contenidos adicionales en redes sociales: resúmenes, opiniones, memes…” comentó a este respecto José Luis García Cabrera, que opinaba que las diferentes tipologías de contenidos continuarán conviviendo incluso en las generaciones más jóvenes.

Aunque en general la edad suele determinar la forma de ver contenidos, también es cierto que el mismo usuario en ocasiones elige ver el resumen de la carrera o el partido y, en otras ocasiones, disfruta del contenido completo y en vivo; depende tanto del contenido como del tipo de espectador y del momento en que se produce.

A este respecto, José María Casaos señaló que, como consecuencia inmediata de esta diversificación en las formas de consumo, surgía la necesidad de producir a la vez un mismo contenido pero en diferentes formatos, para poder adaptarse a la forma de ver de cada tipo de espectador. Así, la consecuencia inmediata de la aparición de este nuevo usuario “multidispositivo” es un incremento de los costes, ya que es necesario producir a la vez un mismo contenido para diferentes dispositivos y esto lleva aparejado una adaptación audiovisual de los formatos pero también del equipo humano, que debe ser capaz de aprovechar la tecnología a su alcance para producir el mismo contenido en diversos formatos a la vez. “Los contenidos son cada vez más complejos, las audiencias cada vez más exigentes”, fue lo que comentó José María Casaos.

Además, el incremento de la demanda de contenidos en diferentes formatos afecta a la optimización de costes —insistió Ramón Sangrà, de TV3— porque se hace muy difícil producir al mismo tiempo en tantos formatos: no solo se requiere un equipo técnico adecuado, sino que es necesario tener en el equipo personal especializado que pueda adaptar el contenido a los diferentes lenguajes de cada soporte o plataforma.

El visionado, por tanto, continúa siendo mixto: conviven modelos sofá /salón con modelos on the go (en movimiento) e individuales; y en este sentido la audiencia no se segmenta de forma cohesionada. Pero esto genera un incremento exponencial de la demanda de contenidos y, así, impacta directamente en los costes de producción.

Al final, se trata de nuevos modelos que se van añadiendo; pero, tanto en el caso de la TV lineal como las plataformas como Internet, el cambio se produce en función de la naturaleza de los contenidos. Hay contenidos premium (espectáculos puntuales, eventos deportivos, noticias o celebraciones) que mantienen su cuota de mercado e incluso la incrementan; es decir, ofrecen buenos resultados en cuanto a audiencia. Otro tipo de contenidos (los derivados del premium, por ejemplo, resúmenes de los eventos, programas informativos ad hoc… pero también las series y las películas no de estreno) tienden a ser consumidos de otra forma: de forma individual, en cualquier lugar, en movimiento, a cualquier hora. Y los cambios en las formas de visionado impactan directamente en las formas de programar y producir contenido, así como en la optimización de costes.

Aun así, todos los asistentes al desayuno continuaron estando de acuerdo con “El contenido es el rey”, pero siempre atendiendo a la eficiencia en la producción y en la capacidad de adaptación de esos contenidos. Los diferentes formatos adaptados pueden generar y estimular la demanda, lo que se llama consumo inducido, y para ello es también fundamental la interacción. Ya sea a través de las RRSS o monitorizando y escuchando a las audiencias de forma efectiva.

 

Redes Sociales como complemento interactivo de la TV lineal

Durante el desarrollo del desayuno, casi todos los intervinientes estuvieron de acuerdo con que Internet y las redes son elementos que aportan valor y de hecho abren nuevas posibilidades; por ejemplo, el broadcast tradicional que no tiene interactividad, a menudo se complementa no solo con la transmisión de TV a través de otras plataformas, sino incluso con redes sociales convencionales como Twitter, Tick Tock y demás, donde los telespectadores, que no necesitan estar juntos, están comentando un evento a medida que el evento se está retransmitiendo.

En este punto, se resaltó la necesidad de aprovechar los contenidos “no premium” y sus réplicas en redes sociales para generar más demanda de contenido premium. Estos contenidos son costosos de producir y muchas veces es necesario producir contenido adicional para incentivar la demanda, lo cual los encarece aún más. “Porque a ti te puede gustar que el partido lo retransmita un periodista que sepa muchísimo de fútbol, con una memoria deportiva increíble, que te esté narrando todo lo que ocurre en el campo y lo relacione con los hitos de cada jugador y del equipo… pero a lo mejor a un chaval de 16 años eso no le atrae lo más mínimo, le aburre, y lo que quiere es escuchar a un Ibai o a algún youtuber de su edad”, apuntó José María Casaos.

Las redes sociales afectan a la forma en que se está haciendo la televisión; de hecho, en un momento determinado los asistentes contaron una anécdota sobre cómo un responsable de una cadena se había enterado de algún fallo en la emisión —un segundo en negro— leyendo un comentario en redes. Se trata de una cuestión perteneciente al pasado reciente, pero no es un hecho menor el cómo las redes sociales suponen añadidos que expanden el concepto de broadcast tradicional, aportando esa interactividad ausente de inicio.

Las redes sociales aportan interactividad a los canales convencionales que por naturaleza no la tienen, con lo cual, esa idea de que la televisión lineal está muerta… queda descartada. Y no sólo por este motivo, sino también por los muy distintos perfiles de audiencias y las distintas coberturas de Internet en distintas zonas geográficas; el broadcast tradicional llega a todas las áreas del territorio nacional y da servicio a todas las poblaciones, incluso a aquellas que no disponen de cobertura de Internet.

 

 

TV Lineal vs Otros modelos de visionado

“Este muerto está muy vivo”

En su intervención al inicio de la conversación, Emili Planas (Grup Mediapro) defendió, en relación a la televisión lineal, que “este muerto está muy vivo”. Todos estuvieron, además, de acuerdo, cuando usó una analogía bastante clarificadora para definir la situación: “La televisión lineal está igual de muerta que la radio cuando apareció la televisión” haciendo referencia a todas las corrientes de pensamiento ‘apocalíptico’.

La radio y la televisión están muy vivos; es posible que otros modelos de visionado y consumo ocupen cada vez más cuota de mercado, pero el broadcasting tradicional continúa manteniendo su vigencia.

A este respecto, José Luis Cabrera comentó que la convivencia de los modelos de consumo continuará, pero la irrupción de los contenidos en streaming o a través de plataformas “es imparable”. Además, acota: “el usuario trata de simplificar: mando único, si pudiera ser (…) y tratar de concentrar en ese mando todas las posibilidades que te ofrezca el dispositivo”.

En respuesta a la intervención de Cabrera, José María Casaos lanzó una interpelación que sirvió de puente entre la cuestión del modelo de consumo y el tema de la distribución: “Estoy de acuerdo, pero, ¿está ahora mismo la red preparada para esa barbaridad que coge la TDT, de esos contenidos en directo, por streaming, con ese tiempo real, con esa calidad?”

La cuestión de la distribución despertó el interés de todos los presentes y el debate se enriqueció con comentarios y aportaciones, entre las que destacaron las de Víctor Sánchez y Manuel González, de AWS, como era de esperar.

Sánchez, de RTVE, quiso abogar por el modelo de televisión lineal, “teniendo en cuenta el interés público”. Según sus propias palabras, “el acceso público de la TDT al final es libre y va con el televisor, hay una parte, la de broadcast, que está disponible para todo el mundo”, mientras que en otros modelos de distribución, el coste se incrementa en función del volumen de la audiencia: “si pagas por cada conexión como ocurre ahora, si lo ven millones, tienes que pagar más por la distribución: a más audiencia, más costes. Mientras que en la TDT pones un partido y tanto si sólo lo ven 100, como si lo ven 5 millones de espectadores, se paga lo mismo independientemente de la audiencia”. De esta manera, la cuestión económica salió a relucir ya, como un factor que puede ser limitante a la hora de cumplir con las funciones de un servicio público.

El Director de Operaciones de RTVE zanjó su intervención con una llamada a incentivar la investigación en avances tecnológicos: “Al final, la industria del broadcast, independientemente de la tecnología que use, tiene que avanzar y este avance debe lograrse, para asegurar que la red de Internet soporte la cada vez mayor cantidad de streamings que se produce a la vez, con todos los servicios añadidos y gadgets como las gafas RV”.

En relación a esta cuestión, intervino José Luis Cabrera (TSA), haciendo referencia al descenso de precios de las redes que ha tenido lugar en los últimos años*, para continuar con un análisis de la cuestión aludida por Víctor Sánchez: “Yo creo que, si manejáramos los contenidos lineales y nos quedáramos ahí, que es, hoy por hoy, gran parte de lo que se distribuye por RF, no habría limitaciones de tráfico. El problema es que ha explotado la cantidad de servicios que damos por ahí y además le estamos metiendo una interactividad personalizada para cada usuario que al final lo que añade es peso, bits”.

 

Modelos de producción: convencional vs cloud vs híbridos

Pavía quiso introducir, dijo, un factor añadido: “porque estamos pensando en la distribución. Pero lo siguiente que tenemos entre manos es la producción en cloud, basándonos también en servicios remotos y en Internet, y las redes, para que toda esa producción se haga no solo con el modelo tradicional sino que además estamos multiplicando el tráfico y también esa necesidad de red para poder acceder a esos contenidos; porque el editor no tiene ya los contenidos en su disco duro sino que está todo en la nube”.

A este último comentario respondió Manuel González, de AWS, con una aclaración: “El tráfico que pueda generar una producción en el cloud es mínimo comparado con el tráfico de los clientes finales viendo los contenidos”, con lo que Cabrera estuvo también de acuerdo.

Así, el debate en torno a los modelos de producción se derivó de forma natural hacia el análisis realizado sobre los modelos de visionado y de distribución, no en vano se trata de cuestiones íntimamente relacionadas.

Hasta hace unos años, la producción de contenidos en directo implicaba grandes desplazamientos de material y personal y un alto coste aparejado, para conseguir un control instantáneo del contenido en vivo.

Ahora, la introducción de nuevas formas de producir ha alterado el paisaje al que estábamos acostumbrados. Ahora, las redes IP de alta gama pueden transmitir media con gran tasa de bits, a cualquier lugar; y, así, la producción remota comienza a convertirse en algo habitual. Pero, ¿es así para los broadcasters que acudieron al desayuno?

No es una cuestión sencilla la de qué tecnología perdurará en materia de producción y los invitados así lo hicieron constar. Para empezar, las consideraciones sobre costes, conectividad y flujo de trabajo son esenciales a la hora de decidir qué forma de producción se va a elegir. Y, a día de hoy, aún no se ha establecido un flujo de trabajo idóneo o una solución tecnológica única para la producción en remoto.

Con estos mimbres, la cuestión de los modelos de producción en relación con la optimización de costes suscitó numerosas intervenciones, sin duda debido a que se trata de un tema muy actual que lleva ya un tiempo llamando con insistencia a la puerta de los broadcasters.

¿El entorno cloud permite rentabilizar? En general, la respuesta fue afirmativa; en un contexto de alta demanda por parte de los usuarios, en el que el broadcaster se ve obligado a replicar un mismo contenido en diferentes formatos y lenguajes, al mismo tiempo, la producción en la nube ayuda a simplificar y agilizar los procesos productivos y facilita la producción, edición y entrega de contenidos replicados.

Pero no es así en todos los casos.

“Producir un evento es cada vez más complejo y la audiencia es cada vez más exigente”: todos los intervinientes estuvieron de acuerdo con esta declaración de José María Casaos y cada uno de ellos aportó su particular experiencia, retomando de nuevo las dificultades mencionadas en la primera parte del desayuno y relacionándolas con aspectos puramente técnicos y económicos. Sin embargo, la cuestión de qué tipo de producción es más adecuada para optimizar costes aún no tiene respuesta.

Lo que sí está claro, como varios de los presentes manifestaron, con Jesús Romero de RTVE a la cabeza, es que “cada caso se debe analizar y estudiar de manera individual, porque no hay una fórmula que sirva para todo”. Es decir, el abanico de posibilidades en cuanto a modelos de producción se sigue ampliando, pero no existe una opción mejor que las demás; sólo hay una que en cada circunstancia y en cada caso puede ser la más adecuada.

A este respecto, Emili Planas (Grup Mediapro) tuvo a bien detallar una anécdota reciente que subrayaría esta idea de hallar en cada caso la solución más adecuada: “Para cubrir la liga de rugby en Argentina en principio establecimos que la producción sería en remoto; sin embargo, cuando empezamos a valorar todas las variables, vimos que las circunstancias hacían más rentable una producción tradicional, ya que los partidos eran todos a la misma hora y en lugares alrededor de CABA, es decir, a corta distancia de la capital y de nuestro centro de producción en Buenos Aires.”

“A la hora de producir, lo más valioso es un equipo de profesionales que sepan identificar qué tecnologías y equipos son los más adecuados para producir en cada caso concreto, ya que no existe una fórmula magistral ni un modelo aplicable a cualquier caso; en cada proyecto funciona una solución u otra”, resumió Jesús García Romero.

Esta idea, la de diferentes entornos de producción entre los que se elige en función de las necesidades de cada producción en particular, se hiló con el concepto de la optimización de costes: la rentabilidad es crítica en el momento actual.

Como se habló desde un comienzo, la demanda de contenidos es cada vez mayor y esto, unido al usuario ‘multipantalla’, multiplica también los costes, entre los que se cuenta una parte muy importante de la producción: el equipo.

Y, a este respecto, la necesidad de adaptación del equipo humano a medida que se integran nuevas tecnologías, surgió una cuestión: ahora, a la hora de producir un evento, ¿quién monitoriza la calidad de la entrega de la señal?

De nuevo, la intervención de Jesús García Romero explicó que durante su experiencia profesional ha visto cómo al ingeniero broadcast se le añade cada vez más la figura del ingeniero IT: “El ingeniero broadcast conocía dónde estaba el problema con solo echar un vistazo, pero ahora con la infraestructura IP, que no es ya física, es necesario tener personal formado capaz de detectar dónde está el problema”.

En este punto estuvieron de acuerdo todos los representantes de cabeceras públicas, sin duda, coincidiendo en las dificultades de encontrar y retener talento, e insistieron en la necesidad de formarse de manera continua, para mantenerse al día de la evolución del mercado.

Como conclusión, quedó establecida la necesidad de “fundir” al ingeniero broadcast con el ingeniero IT, de tal manera que cada uno comprenda las necesidades únicas del mundo al que pertenece el otro; así, de alguna manera se garantizarían la calidad y la seguridad en la emisión y se optimizarían los flujos de trabajo.

La cuestión de los ingresos

En cuanto a la optimización de costes, Ramón Sangrà apuntó una cuestión clave, siguiendo el hilo conductor de todo el encuentro: mientras se produce cada vez más, ya que la demanda se incrementa cada día, “los ingresos por publicidad en todas las cadenas continúan cayendo”.

La cuestión de los ingresos es simple: no hay más. El volumen de inversión continúa siendo el mismo y los ingresos están muy repartidos por muchos más canales de manera mayoritaria. El mercado no maneja más presupuesto para creación de contenidos de lo que se manejaba hace algún tiempo, mientras que los ingresos por publicidad se reducen.

La optimización de costes es la reina

Por tanto, el concepto de rentabilización, la necesidad de optimizar costes, se convierte en el santo grial de la producción en entornos broadcast.

Hay una buena noticia: la aparición de los nuevos equipos más económicos lleva a que el contenido premium, las producciones top, requieran de una menor inversión. Y es gracias a esta innovación y reducción de costes que se consigue seguir creando grandes producciones de gran calidad sin grandes incrementos en el presupuesto.

En este punto  surgieron los temas del talento y la integración de un equipo multidisciplinar: es necesario contar con expertos que puedan ayudar a depurar los contenidos; es decir, se necesitan profesionales que sepan decidir rápidamente qué contenidos se deben producir con un tipo de tecnología, qué contenidos necesitan de mayor inversión y en qué contenidos es posible optimizar al máximo los costes. De esta manera, se lograría que los proyectos se compensasen y se optimizarían los costes de la producción en conjunto.

Modelos de creación en distintos entornos: deportes, series, noticias, etc…

Los modelos de creación dependerán no solo de la tecnología, sino también de su naturaleza: hay contenidos que exigen inmediatez, como algunos eventos (celebraciones, competiciones deportivas) o los informativos (noticias), que deben ser conocidos en el momento en que tienen lugar. Otros podrán tener diferentes tiempos de producción y por tanto esto afectaría a su modelo de creación.

De nuevo, los modelos de creación, de la misma forma que los de distribución y los de producción, se encuentran íntimamente ligados al presupuesto disponible, en primer lugar. Pero también a la capacidad del equipo y a la naturaleza del contenido: las noticias y algunos eventos premium, por ejemplo, deberán continuar atendiendo a la inmediatez y, por tanto, adaptando así la producción.

 

¿Producción remota en la nube?

En cuanto a la creación de contenidos y producción en la nube, responsables de entes públicos como José María Casaos o Jesús García Romero manifestaron ciertas reticencias a la hora de guardar material de producción en un entorno privado al que tiene acceso el propietario.

Manuel González, de AWS, calmó sus reticencias explicando con detalle la sólida seguridad que ofrecen los entornos cloud, así como la imposibilidad de acceso al material allí subido a usuarios no autorizados.

Algunos responsables de entes públicos introdujeron una idea novedosa: la de crear una cloud pública, que serviría para alojar producciones públicas. Algu-nos broadcaster aún desconfían a la hora de subir todos los elementos, archivos, documentación… a una nube privada donde no se tiene acceso de gestión.

De nuevo, la intervención de Manuel González en representación de AWS planteó que ya existían modelos pero que algunos broadcasters no se sentían cómodos con ellos quizá porque no los conociesen en profundidad.

José Luis Cabrera, de Telefónica, —cuenta con su propia red de distribución— reconocía efectivamente un impacto en tráfico significativo, en cuanto a todo el volumen que se mueve.

En este punto, por un momento, el debate se desvió hacia cómo el crecimiento del tráfico de la red es cada vez mayor y una posible situación de saturación de la red podría ser atajada gracias a la irrupción del 5G. En relación a la posibilidad de un nuevo dividendo digital, casi todos los asistentes estuvieron de acuerdo en que, tal como apuntó José Luis Cabrera, destinar el ancho de banda a 5G en lugar de a canales de TDT, posibilitaría redes de comunicación al servicio público y resultaría mucho más eficiente, solucionando cualquier posible incidencia a la hora de soportar gran volumen de tráfico.

Una vez dilucidada la cuestión del UHF, el ancho de banda, los canales TDT y el 5G, la conversación volvió hacia los modelos de creación en diferentes entornos; en esta materia, la conclusión fue de nuevo contundente: lo imprescindible es la rentabilización, la optimización de los procesos y la agilización de los flujos de trabajo.

 

IP en toda la cadena: ¿Futuro, Presente, Futuro?

“Vamos a convivir con el SDI durante mucho tiempo” (Jesús García Romero).

Cuando el desayuno estaba ya entrando en su última parte, la conversación se fue orientando al siguiente punto del programa: IP, ‘Futuro, presente, pasado’ que no fue un tema que creara polémica, sino que las opiniones mostraron gran cohesión.

Tal como mostró la charla entre los invitados, aunque todavía hay centros que están trabajando en SDI, y este sigue siendo útil en algunos escenarios, es evidente que todo lo que es la gran producción se está moviendo en IP, el tráfico se mueve en IP, la producción en cloud se mueve en IP de manera inequívoca y, desde luego, el IP es presente, no pasado.

No se vislumbra en el horizonte nada que permita que podamos pensar que el IP vaya a ser sustituido relativamente ni a corto ni a medio plazo por ningún otro medio; pero también es importante reseñar que el hecho de la migración de SDI a IP no supone solamente el hecho de cambiar el cable.

En este sentido, algunas voces veteranas señalaron cómo los broadcasters son muy dependientes de las app del fabricante: “o se simplifica o no hay equipo suficientemente apropiado”, zanjaba Jesús García Romero de RTVE. Por su parte, todos los presentes estuvieron de acuerdo en que lo que se demanda es más plug and play, que la instalación de las soluciones sea mucho más sencilla y reducir al máximo las dificultades que implica la configuración de routers, gateways, máscaras de red, direcciones IP…

En este punto, Sergio Ruiz de Vizrt,  Key Account Manager de Vizrt, intervino para conocer mejor y en profundidad cuáles eran las demandas de los responsables técnicos y adujo que los nuevos sistemas están trabajando para facilitar la instalación de las soluciones y que su uso sea el más eficiente y seguro posible.

Así, de esta forma, el diálogo produjo un resultado positivo, acercando posturas y dando una visión privilegiada de los requisitos de uso y desarrollo de sus soluciones, por parte de sus clientes potenciales, lo que podrá conducir a futuros adelantos tecnológicos.

Lo que quedó claro es que el IP supone, de nuevo, un impacto en optimización de costes importante, porque no solo son los servicios los que se renuevan, sino que trabajando en IP ahora también incluso los equipos tienen una asignación dinámica mucho más rápida; es decir, ya no está este estudio de realización atado a este estudio de grabación, sino que es posible  utilizar prácticamente cualquier medio de cualquier estudio, llevarlo, traerlo, realizarlo desde cualquier sitio, y no solo desde la estación, sino incluso en remoto.

Hay producciones puntuales para las que no es rentable, no hay ahorro de costes.

De cualquier forma, en cada caso de producción hay diferencias y es necesario hacer pruebas continuamente para asegurar que siempre se está utilizando el flujo de trabajo idóneo para cada circunstancia.

Esa flexibilidad y esa versatilidad que da el IP ahora tiene otras consecuencias y repercusiones en costes (de personal); hasta ahora era muy importante el concepto del ingeniero broadcast pero en este ejercicio de migración a IP va cobrando un papel decisivo el ingeniero de IP, que es la persona que está metida en la parte de redes.

Durante la conversación, tanto los representantes de TVE como los de TV3 y Telemadrid bromearon en general con motivo de las diferencias entre el ingeniero broadcast y el ingeniero IT; para un ingeniero en el entorno estándar de IT, el que en un momento dado pueda haber un retardo, un segundo de negro en emisión, no tiene la misma criticidad que valorado con sensibilidad ‘broadcast’. Es decir, para ese ingeniero de IT que una página tarde medio segundo de más en cargar no es crítico, mientras que en un broadcast un error así puede tener mucha trascendencia.

Es necesario que el técnico de broadcast entienda las ventajas, necesidades y condicionantes de una estructura de redes, así como el experto en redes entienda en toda su dimensión la relevancia y la criticidad de algunos aspectos en broadcast, como ese alarmante segundo de negro en emisión. Cada uno tiene que ir aprendiendo del otro, de ese nuevo campo que viene del otro lado.

En cualquier caso, la conclusión generalizada de los invitados al desayuno fue que IP es el presente y será el futuro, no se va a caer: ya está dentro de la cadena de producción.

¿Qué supone esta realidad? De la misma forma que en otras ocasiones, la inclusión y adopción de una nueva tecnología conlleva la formación y adaptación de todos los profesionales implicados en la cadena de producción. Aspecto que vuelve a conectar con el impacto en costes, ya que la necesidad actual de aprendizaje con ciclos cada vez más cortos para adaptarse a las nuevas posibilidades obliga a contar con una mayor capacidad de adaptación de todos los profesionales implicados.

 

AI, Hype, otros: impacto y timings de las distintas etapas

En cuanto a la inteligencia artificial, estuvo presente de alguna forma en prácticamente todas las intervenciones. Se trata de un tema muy atractivo y muy actual y, como tal, provocó múltiples conversaciones paralelas.

En general, los invitados coincidieron en que la IA es capaz de hacer muchas cosas, sobre todo añade un paso más a la eficiencia, ya que sus automatismos pueden abaratar costes y aliviar la carga de trabajo de personas que puedan destinar su capacidad laboral a otras tareas creativas o de mucho mayor valor añadido. En este punto, se nombraron funcionalidades como el subtitulado automático o el etiquetado de fotos de archivo, sin olvidar el proyecto IVERES de RTVE, que apunta a reducir el impacto de las fake news en el escenario informativo nacional.

El punto más delicado, en esto estuvieron todos los presentes de acuerdo, es el debate ético. Se trata de una cuestión espinosa, pero es necesario abordarla: qué reglamento y directrices recibe la máquina, si es necesaria la supervisión humana…

Al final, la idea que se consolidó durante el desayuno fue que la IA, bien empleada, permitirá crear muchos más contenidos de una forma mucho más sencilla, haciendo que la parte de responsabilidad siga estando controlada por personas con criterio.

Por su parte, José Luis Cabrera, de TSA, adujo que no hay que tenerle miedo a la IA, se trata de saber qué es, entender cómo funciona y aprender a utilizarla como un recurso para poder ir sacándole partido a la tecnología para la creación de contenidos eficiente sin perder la calidad y continuar creando contenido atractivo para el espectador. Pero, por el momento, no parece que la IA vaya a sustituir al ser humano como creador.

Por último, Sergio Ruiz de Vizrt realizó una diferenciación entre la inteligencia artificial generativa y el machine learning; señaló que hay un momento en que la curva de aprendizaje de la IA se estanca, pero en cuanto comience a generar vamos a ser testigos de saltos cualitativos muy importantes.

En definitiva, resultó una sesión muy reveladora en la que se compartieron distintas aproximaciones que nos dejaron una visión muy amplia y privilegiada del sector y de la que salimos con muchas conclusiones, de entre las que nos gustaría cerrar destacando una: el aspecto que perdurará de cara a futuro será el cambio permanente.

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