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Canon EOS 5D Mark II

Mark II

Muchos directores, fotógrafos y operadores de cámara llevan tiempo buscando un acabado cinematográfico de coste asequible en sus producciones. La Canon 5D Mark II, y por extensión, un buen número de réflex digitales están acercándose seriamente a esa expectativa.
El mercado audiovisual desde hace tiempo convive de forma más o menos ordenada con el mercado informático. Ahora el hibridismo alcanza al video y a la fotografía. Cámaras de fotos que hacen video y cámaras de video que hacen fotos. Para algunos, “las cosas son para lo que son” y para otros, “bienvenida cualquier posibilidad que rompa con los límites actuales”. Vosotros decidís. La cámara que hoy comentamos no es nueva. En España llegaron las primeras unidades a finales de 2008. Los entusiastas ya habíamos visto videos que nos sorprendían por su acabado cinematográfico. Sí, una cámara de fotos que hace video en verdadera resolución HD.
Es complicado definir “acabado cinematográfico”. Son muchas cosas realmente, y con toda seguridad no siempre estaremos de acuerdo, por lo que comentaremos brevemente qué vemos diferente en una imagen de una cámara de video y una de una cámara de cine. Lo cierto es que todo es una cuestión óptica. Nuestras cámaras de video no nos permiten esa escasa profundidad de campo que muchos anhelan, ni tampoco las proporciones de los elementos que aparecen en el cuadro cuando empleamos ópticas de 35, las que normalmente se emplean en el cine. Tampoco la relación de contraste es tan alta en el video, pero esa es otra cuestión. Pero en una cámara de fotos de sensor completo, las que se denominan “full frame” sí tenemos esa profundidad de campo potencial y esas proporciones de los elementos en el cuadro, todo, en la medida de la “óptica – distancia focal” que empleemos. Ahora que la cámara graba video, tenemos eso que tanto deseábamos. Las imágenes que grabamos ya se parecen mucho a las que vemos en el cine. Todo esto es en si mismo muy simple, pero aún así, está siendo una revolución en el sector y muchos directores de fotografía están interesados en el tema.
Pero,  ¿hasta qué punto es realista emplear esta cámara en trabajos profesionales de video? La respuesta es que ya se está utilizando, punto. A quien le moleste que se aferre a los aspectos que aún no están suficientemente resueltos. Tengo claro que el mercado se regula solo y pondrá a cada uno en su sitio.
La cámara no es perfecta, ¿pero alguna lo es? La pregunta a plantearse es, qué logro con una cámara que cuesta unos dos mil euros el cuerpo, a la que tengo que sumarle otros dos mil euros para ópticas que cubriesen el rango 24 – 200 (no especialmente luminosas), y otros 500 en tarjetas rápidas para grabar unas dos horas. A fecha de publicación del artículo hemos tomado como referencia 60 euros por 8 gigas (sandisk extreme 60 MB/s 400X) lo que supone unos 25 minutos de video.

¿Puedo trabajar con solo ese equipo? Muchos ya lo estamos haciendo.

¿Pero realmente la calidad de la imagen es comparable con la de cámaras HD de video de gama profesional? Depende con que la comparemos. La imagen que proporciona la Canon 5D Mark II es una imagen 1.920 x 1.080  en formato H.264 4:2:0. No parece gran cosa, pero a la mayor parte de nosotros nos sorprende su calidad. Como es lógico no es comparable con la imagen de una cámara de 250.000 euros. Sería divertido que lo fuese, para unos más que otros, lógicamente.
Es buen momento para hacer una reflexión. Hay cientos de datos técnicos que hacen alusión a la resolución, el muestreo de color, la compresión, la latitud, el ruido de la imagen, etc., que hay que leer con inteligencia. En los foros de Internet opinan personas muy preparadas que desinteresadamente ofrecen sus conocimientos, pero también fabricantes camuflados de “foreros” que te dirán que la cámara es la cámara de su vida o que mejor devolverla a la tienda, y personajes necios que no saben pero creen saber, estos últimos resultan especialmente dañinos. Mi consejo es, en la medida de lo posible, probar la cámara en diferentes situaciones; con poca y mucha luz, contrastes suaves y fuertes, planos con y sin movimiento de cámara, etc.  Si no es posible probar la cámara se pueden encontrar webs en las que descargar archivos grabados con la cámara y que incluyan información de la toma, ISO, exposición, ópticas empleadas, etc. Lo que recomiendo es llevar este material a un sistema de edición y compararlo con otras cámaras. Tratar de modificar las curvas de la imagen, redefinir el tono de la escena, etc. No te dejes influir estimado lector. Los fabricantes dedican un gran esfuerzo a mejorar los métodos por los cuales muestrean y comprimen las imágenes. Ya no hay datos “seguros” sobre qué es mejor. Te corresponde a ti decidir si para el trabajo que haces, la cámara y la imagen  que te aporta es la adecuada.
La imagen de la 5D Mark II con sensibilidades ISO de hasta 800 es soberbia. A 1.600 es válida dependiendo del uso que queramos darle y a un ISO de 3.200 se aprecia un ruido cromático evidente. Se podría trabajar a 6.400 e incluso a 12.800 pero para trabajos muy personales, explorando varias posibilidades como trabajar posteriormente en blanco y negro. En la práctica, lo que grabemos, hace que sea más o menos tolerable la pérdida de calidad a medida que aumentamos el ISO. Muchos directores prefieren ruido, (grano como equivalente más cercano, no en si mismo comparable), a costa de abaratar y/o simplificar la iluminación de la escena. En cualquier caso las capacidades de la cámara con ISOs altos superan la de cualquier cámara de video de precio inferior a 30.000 euros.
Como todas las cámaras los resultados dependen mucho de las lentes que empleemos, las diferencias son apreciables en función de cuales utilicemos. Pero no sería justo obviar el precio de las ópticas que emplearíamos en una RED, o en una cámara HD de gama alta a la que hayamos acoplado un adaptador para ópticas de foto para lograr el mismo efecto de profundidad de campo y proporciones. Esta cámara abre la puerta al cine Indie, al cortometraje, al videoclip con pretensiones, con acabado serio. Hay quien incluso se plantea un largo con esta cámara. Ya se han grabado algunos spots con resultados interesantes y otras marcas como Nikon, Sony, Panasonic, etc. ya están en este mercado de las cámaras de fotos que graban video HD. La inercia parece imparable. A fin de cuentas, los que  fabrican  ópticas, los que fabrican sensores, y los que posibilitan que el flujo cada vez mayor de datos pueda ser almacenado con garantías, quieren estar en este mercado. El mercado evoluciona hacia sensores cada vez más grandes y capaces de trabajar con menos luz ofreciendo imágenes nítidas y colores realistas, sistemas de grabación basados en tarjetas que permiten mayor metraje con menor compresión y ópticas que corrijan defectos electrónicamente.
Concluyendo esta introducción, esta cámara puede ofrecer mucho de lo que hasta ahora estaba limitado a las producciones de gran presupuesto técnico. Puedes dedicar unos minutos, (o unas horas), a ver qué se está haciendo con esta cámara en la web de vimeo, www.vimeo.com y escribir “5d mark 2”, verás de todo, desde quien es incapaz de enfocar su objetivo y aun así sube el video, hasta comerciales de exquisita factura técnica.

Grabando vídeo con la canon 5D Mark II

Llega el momento de ponernos a grabar. ¿Cómo operamos la cámara? ¿Qué limitaciones tiene? ¿Qué no puedo hacer con ella?
Es de sentido común que el resultado final de una producción audiovisual es la suma de muchos factores. Una correcta planificación, profesionales competentes en cada área, y emplear los recursos suficientes son factores que facilitan las cosas. Aquí estamos hablando de una cámara y lo que se puede hacer con ella respecto a la imagen. Todo lo que sumemos a la cámara permitirá un mejor acabado.
Ergonomía. Es una cámara de fotos en definitiva por lo que no hay una forma de sostenerla similar a una cámara de video. Tampoco la había con las cámaras de video que no son de “hombro” y sin embargo,  la gente se busca la vida y hace su trabajo. Aquí ocurre exactamente lo mismo. Los que la usamos empleamos trípode o alguna solución que nos permita sostenerla en mano de forma relativamente cómoda. En el mercado hay infinidad de soportes de hombro para estas réflex digitales con grabación de video. Aún así, he visto quien opera con ella en la mano y logra buenos movimientos, pero como es lógico, el entrenamiento y las propias habilidades naturales para hacer movimientos fluidos es determinante. Como cámara de fotos que es, la disposición de sus botones y controles  no está pensada para grabar video, por ello necesitamos practicar con el procedimiento antes de trabajar con soltura. Realmente una vez fijada la velocidad de obturación, normalmente 1/50 o 1/60, el ISO y el diafragma, solo precisa encuadrar, enfocar y grabar. Eso sí, el foco es realmente sensible en ciertas circunstancias que ahora comentaremos.
Operación de cámara. Como hemos comentado, es recomendable algún sistema de apoyo de hombro para lograr movimientos fluidos. Tanto en trípode como en hombro, encontramos dificultad si tenemos que actuar sobre el iris y el foco, ya que la disposición del primero está en la parte trasera de la cámara mediante una rueda, (perfecta para foto pero no para video), y  requiere mover las manos para llegar por lo que es posible que haga trepidar la cámara. El foco, al estar en la óptica, (es casi obligatorio trabajar en foco manual), también requiere mover las manos, y aunque la tengamos en el objetivo muchas veces no tendremos recorrido suficiente para dirigir el foco donde queramos. En situaciones de plano en trípode, sin movimiento de cámara, no tendremos mayores problemas, pero si tenemos que modificar el foco, antes o después, recurriremos a los sistemas de follow focus existentes.
Para los que trabajen en video habitualmente, el foco es más o menos crítico en función de la focal empleada y el diafragma seleccionado. Simplificando, a mayor focal y mayor  apertura, menor profundidad de campo. Un ejemplo, si empleas el 24 – 105 que normalmente se adquiere con el kit de la 5D Mark II, en su posición de 24 y con el diafragma colocado en F8, enfocando a la interfocal a 2,42 metros (más o menos con esa combinación de focal – apertura), tendrás foco “válido” desde unos 2 metros en adelante. Pero si empleas un 50 mm con una apertura de 2,2, (imagina un interior con ISO 1.600), y tu motivo de interés se sitúa a 1,5 metros, vas a disponer de 11 cm en total de foco. A la menor modificación de tu posición de cámara o la del sujeto, estarás fuera de foco. Es conveniente matizar, que si en ciertas ocasiones  perdemos foco y lo recuperamos con cierta soltura, podemos lograr un efecto “narrativo” interesante, dándole veracidad a nuestro trabajo. Me refiero a planos con movimiento de cámara o de los elementos que forman el cuadro. Es el caso de una persona caminando y la cámara encuadrándola frontalmente, o una escena de acción en la que modificamos constantemente el foco como guía del punto de interés principal. Esto es algo que vemos constantemente en las series y películas, casi siempre de forma forzada, intentando lograr la estética de otro cine más espontáneo, pero si estamos fuera de foco o foco “raspado” frecuentemente, el resultado es desastroso.
Visor / LCD. No disponemos como tal de un visor de video, únicamente de un LCD de 3 pulgadas con buena resolución pero con un contraste francamente mejorable. Lo cierto es que encuadrar y enfocar con ese LCD no siempre resulta fácil. En las cámaras de video recientes, disponemos de pantallas de 3,5 pulgadas, que como en el caso de las Sony EX son sensacionales y que presentan un tamaño significativamente mayor, ya que realmente en la 5D, el LCD es formato foto al que se le añaden unas bandas, (relación 1,5 frente a 1,77 del HD), por lo que la pantalla real es menor de 3 pulgadas. En el mercado hay diferentes accesorios que se colocan delante de la pantalla a modo de visor. Son de ayuda, pero lo que hacen es ampliar la imagen y perdemos con ello resolución, lo que en ocasiones no facilita el enfoque. Además provocan distorsión en la imagen, lo que complica aún más las cosas. En cualquier caso, es lo que ahora esta disponible, aunque ya aparecen los primeros visores que de forma electrónica hacen ese trabajo. Estaremos pendientes de ello.
Lo que estamos haciendo la mayoría es encuadrar y enfocar con el LCD de la cámara y en ocasiones añadir un pequeño marco de plástico o tela a modo “sunhood”, y al menos con luz ambiente poder trabajar. La opción recomendable es añadir a nuestra cámara un monitor de unas 8 pulgadas con conector HDMI y encuadrar y enfocar a través de él. Es necesario indicar que actualmente la cámara ofrece en modo grabación salida 480. En modo reproducción sí ofrece 1.080. Probablemente Canon incluya en breve esta mejora mediante actualización de firmware, algo que ya se encuentra en las recientes 7D y 1D Mark IV (en modo 8 bits, no hay que concebirla como una salida válida para captura en soportes externos con alta tasa de bits). Igualmente, es conveniente indicar que si optamos por un monitor LCD como hemos comentado, necesitaremos un medio para ubicarlo en la cámara, y eso supone más peso. Podemos anclarlo en la zapata de flash, pero lo más conveniente sería hacerlo como en una cámara profesional de video, mediante un brazo flexible que se sujeta en las barras del matebox. Así mismo, tendremos que tener en cuenta la alimentación de este monitor. La mayoría de los LCD de campo que se encuentran en el mercado, ofrecen sunhood y alimentación, bien con baterías propias o baterías estándar, anclaje en “V” o las de 7,2 voltios típicas de cámaras “prosumer”.
Audio. La cámara incorpora un micrófono pero solo será útil en aplicaciones profesionales como referencia para la sincronización en la edición. Su ubicación provoca que capte todos los ruidos procedentes de la manipulación de la cámara y en especial del obturador. Incluye una entrada de minijack para micro que actualmente con el software original de Canon, solo trabaja en modo automático.
¿Cómo estamos trabajando entonces? En cierto modo, vuelta al pasado, grabamos el audio con un dispositivo externo. El Zoom H4N está causando furor ya que a su reducido precio de menos de 350 euros se le suman dos micros estéreo incorporados, más dos entradas canon/línea con phanton, las 4  al mismo tiempo, y grabación en tarjeta SD. Aunque pueda resultar tedioso grabar  el audio y el video por separado, lo cierto es que una grabación profesional el audio no se recoge desde el micro de la propia cámara con independencia de su calidad, porque lo relevante es la relación señal ruido que está muy condicionada por la distancia del micro y la fuente de sonido que destaca sobre las demás. En la práctica colocamos el Zoom H4N en pértiga, (como haríamos con un micro de cañón), grabamos audio y en la edición añadimos al video que lleva el audio grabado, la pista de audio del  Zoom. Sincronizarlo es un trabajo simple y evidente. Por descontado que si queremos trabajar con un buen micro de cañón, bastará con que éste esté conectado al Zoom que grabará aquello que le conectemos.
Autonomía. Trabajando en modo vídeo, las baterías duran poco respecto a la autonomía de las baterías de cámaras compactas tipo Sony EX1. Es imposible dar una estimación, porque todo depende del uso. Algún ejemplo reciente, grabé  unos 20 minutos de planos en el transcurso de 3 horas. Encender y apagar la cámara constantemente, revisar planos, etc. este es el uso típico. Cuando terminé la tercera hora, la batería estaba indicando su último tramo de carga. Si se va a grabar un corto o un video clip con acceso a la red eléctrica, con dos baterías se podría trabajar, cargando una mientras se usa la otras. Para rodajes de jornada entera 4 o 5 sería lo mínimo. Es evidente que todo esto es una aproximación, pero a unos 70 euros cada batería no es un problema.
Tarjetas. Ya comentamos anteriormente que emplea del tipo Compact Flash. Requiere las denominadas 300X o superiores, en cualquier caso mucho más baratas que cualquier tarjeta propietaria de cámaras de video, sean SxS de Sony o P2 de Panasonic. El precio es de unos 60 Euros los 8 gigas, que representan unos 25 minutos de vídeo.
Work flow. Este es el principal inconveniente que nos encontramos en la actualidad porque la cámara graba a 30 fotogramas por segundo. Esto supone que si debemos entregar a 25, en nuestra zona es el estándar, tendremos que convertir obligatoriamente, y lo hagamos antes de editar o después el resultado no es perfecto. Como he dicho, de momento es así. En breve Canon lanzará su actualización a 25p. Ha indicado que será durante el primer semestre de 2010. Si editamos en 30 y exportamos en 30 y proyectamos sobre un dispositivo HDMI, una playstation por ejemplo, el resultado es soberbio, pero si convertimos a 25 muchos planos se verán afectados. Se está avanzando en este aspecto, pero en breve, con la actualización dejará de ser tema de conversación en los foros y blogs del tema.
Resulta especialmente relevante comprender que el formato de adquisición no es un formato sencillo para editar. Efectivo pero con alta compresión, muy exigente a nivel de procesador. Lo que estamos haciendo todos es exportar los brutos a un formato editable, Proress, MXF… cualquiera de alta calidad que maneje el sistema de edición que se utilice. Esto supone entre 3 y 6 veces el tiempo grabado, dependiendo de la pontencia de la máquina. No es por tanto un estilo ENG actual de grabar y editar, incluso sobre el mismo soporte de grabación. Probablemente esto no sea un problema porque la mayoría empleamos esta cámara con un ritmo diferente al que empleamos con una cámara de video ENG. Aquí, se buscan los planos, se preparan, se cuidan en definitiva, y lo mismo con la edición. Se revisan con mimo los planos, se etalonan… es otra forma de trabajar.
En resumen, ¿hacia dónde va el mercado? La mayor parte de fabricantes de cámaras réflex de fotos ya incluyen video, (las compactas hace tiempo que ya lo hacen). El mercado “Indie” ya las estás empleando para producciones audiovisuales. Probablemente veremos dos caminos claros, uno el que evoluciona del mercado Broadcast, cámaras de video ergonómicamente  concebidas para su uso, con tendencia a reducir su peso y añadir funciones que simplifiquen o mejoren procesos, y otro, “bloques sensor” al que añadiendo infinidad de accesorios, logremos un dispositivo de grabación optimizado para cada situación. Este campo ya lo inició RED hace 4 años y aunque provoco muchas dudas inicialmente, finalmente ha logrado credibilidad. Es innegable que una parte de la profesión apuesta por soluciones cerradas, sólidas y bien “testadas”, normalmente de coste alto, y otra parte, por soluciones vanguardistas, independientes, y más económicas, aceptando los riesgos inherentes a lo nuevo.
Como todos sabemos, cada vez hay más canales, (TDT, pago, etc),  y al mismo tiempo la web y los videojuegos roban tiempo a la TV convencional. Esto supone que cada espacio tiene menos audiencia en términos absolutos y en consecuencia los ingresos publicitarios son y serán menores, todo ello ya es una realidad. Se deduce que el coste de crear audiovisuales debe reducirse en una buena parte de ellos. Por esta razón, abaratar el coste de adquisición del material es clave. Pero esto no debe suponer una pérdida de calidad, aunque efectivamente si está ocurriendo en algunos casos. Pero ya nos hemos acostumbrado a programas hechos con cámara en mano y una edición al corte un tanto forzada. Programas y reportajes que se están haciendo con una cámara hasta la fecha denominada “prosumer” y un audio mejorable que cuando no es “legible”, sencillamente se subtitula. Ahora con estas cámaras de fotos que graban video, la 5D Mark II es el referente actual, podemos llegar a reportajes, documentales, videoclips, etc,. Con un acabado cine aceptado algunas limitaciones que compensan claramente en muchas ocasiones.
Probablemente en los audiovisuales donde el coste de adquisición del material no sea relevante respecto al coste total, una película con 4 millones de presupuesto por ejemplo, seguirán rodando en cine o en video high end con lentes de foto y manteniendo el protocolo tradicional. Productores y directores que lícitamente no deseen asumir riesgos propios de lo nuevo. Pero también veremos a los que disfrutan del cambio y se benefician de rodajes imposibles con equipos pesados y protocolos que a algunos nos limitan la creatividad. En definitiva, nada nuevo, nada que no viéramos con el 16 mm. Hay que disfrutar de los avances tecnológicos pero no ser presa de ellos.

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