HomeLaboratorioClouzen Tainer y Cargadores Bronine. Ayudas eficaces para la creación.

Clouzen Tainer y Cargadores Bronine. Ayudas eficaces para la creación.

De la mano de su importador, Neovideo, hemos tenido ocasión de probar estas novedades: sencillos y eficientes dispositivos, diseñados para facilitar mucho los rodajes, sin necesidad de grandes inversiones.

Laboratorio realizado por Luis Pavía

 

Normalmente tendemos a poner nuestra atención en los grandes equipos, imprescindibles y fundamentales en las actividades de creación de imagen como cámaras y ópticas. Y sin duda ellos deben ser el centro de nuestras decisiones. Pero no debemos dejar de considerar que alrededor de ellos hay una plétora de accesorios y dispositivos que contribuyen a mejorar la eficiencia, la fiabilidad e incluso el flujo de trabajo de la producción.

Y si bien es cierto que podemos llegar a invertir en accesorios todo lo que nuestro presupuesto nos permita, hacerlo logrando el equilibrio entre rentabilidad, eficiencia, mejora del flujo de trabajo y fiabilidad no es una tarea nada fácil.

En esta ocasión agradecemos al importador/distribuidor NEOVIDEO, que nos ha facilitado durante unos días probar algunas novedades que por sus características nos parecen especialmente interesantes.

El primero de ellos, Clouzen Tainer, cuyo nombre da pocas pistas de su propósito, es un interesante dispositivo autónomo de copia de seguridad. ¿En qué consiste? Conceptualmente es muy sencillo: un dispositivo de mano, con batería interna y lector de tarjetas para hacer copias de nuestros contenidos sin necesidad de ordenador.

 

¿Sus ventajas? La principal es la facilidad para replicar nuestras tarjetas de memoria copiando directamente a un disco interno SSD NVMe interno (opcional),  a un disco externo a través de un puerto USB3, o subirlas directamente a alguno de los medios de almacenamiento en Cloud más populares: DropBox, GoogleDrive y OneDrive.

Lo mejor de todo es que no se limita a realizar una simple copia de ficheros; nuestro Tainer cuenta con una tecnología propia patentada, X-Copy, que facilita velocidades de hasta 400 MB/s, integrando además la función de copia y verificación. Así garantiza que la copia se ha realizado correctamente, porque se hace una comprobación automática del 100% de los datos transferidos.

Entre sus conexiones nos encontramos con:

Dos zócalos para tarjetas de memoria: uno de tipo SD (UHS) y otro de tipo XQD, apto también para tarjetas CFexpress Tipo-B.

Tres puertos USB: uno de tipo-C para cargar su batería o conectar a un ordenador; un USB-3 para conectar un lector adicional de tarjetas o un disco externo; y un USB-2 pensado para el dongle Wi-Fi o la conexión directa al móvil, para acceder a la nube a través de un router o de nuestro propio teléfono.

Finalmente, un puerto Ethernet 10/100/1000T nos permite conectar a nuestra red o nube directamente a la máxima velocidad.

Todo esto se encuentra en un dispositivo que cabe en un bolsillo; con aproximadamente 106 x 75 x 24 mm de tamaño, no llega a los 200 gr de peso, y su batería de 3.500 mAh permite completar la transferencia de más de 1 Tb de datos con una sola carga.

Por cierto, y hablando de carga, también la admite desde baterías autónomas tipo “power-bank”, facilitando largos tiempos de uso incluso en entornos sin enchufes eléctricos a mano. Finalmente, también cuenta con un protector de silicona que aumenta su resistencia cuando las condiciones de uso se ponen algo más difíciles.

El manejo es muy sencillo. Todo el control se realiza mediante un único dial giratorio para seleccionar las opciones del menú, y con pulsaciones cortas o largas en el mismo dial. Podemos visualizar contenidos de foto y vídeo en la pantalla integrada, y aunque su propósito no es el de evaluar la calidad final de la imagen, resulta muy útil a la hora de identificar ficheros o previsualizar vídeos.

Nuestra unidad de prueba contaba con un disco interno opcional de 2 Tb, pero el sistema es capaz de gestionar capacidades de hasta 32 Tb. Nos ha gustado mucho que el equipo se abra simplemente con dos tornillos para que el usuario pueda instalar por sí mismo el disco sin dificultad. E incluso, si en un futuro fuese necesario, reemplazar la batería por una nueva, alargando así la vigencia de nuestra inversión sin necesidad de recurrir a un servicio técnico especializado.

 

El menú gráfico es muy sencillo e intuitivo, permitiéndonos seleccionar el origen de datos (entre los lectores de tarjetas integrados o lo que hayamos conectado a uno de los USB) y el destino (disco interno, servicio cloud o disco externo).

Lógicamente, para utilizar cualquiera de los servicios cloud, es necesario haber realizado previamente la identificación y conexión, a través del menú de configuración. Pero una vez que lo tengamos, permanece disponible en memoria para futuras conexiones.

Nuestra unidad de pruebas contaba con el firmware 1.0 pero, para cuando estas líneas vean la luz, se espera que ya esté disponible la versión 1.1, una de cuyas mejoras es especialmente deseable. Según información del fabricante, esta actualización habilitará la funcionalidad de multicopia, permitiendo volcar contenidos a los discos interno y externo simultáneamente. Además, hay otras como soporte oficial nativo en las plataformas cloud, personalizar nombres de carpetas, y la app para conectar directamente al móvil.

En el menú nos encontramos con las opciones principales: configuración del dispositivo, acceso al disco externo, acceso al cloud, acceso al disco interno, acceso al Wi-Fi, acceso a la app, y configuración de sonido. Cada una de ellas nos abre, como es previsible, las lógicas en cada apartado. Y en cuanto conectamos una tarjeta de memoria, tenemos inmediatamente disponibles las opciones para seleccionar el destino de la copia.

En cuanto a velocidad de transferencia, esta siempre estará condicionada por múltiples factores, desde la velocidad de nuestras propias tarjetas hasta el disco seleccionado o el ancho de banda de nuestra conexión o cobertura móvil, si subimos contenidos a la nube. Pero, desde luego, no por la capacidad de transferencia de nuestro Clouzen Tainer y su tecnología X-Copy.

En cualquier caso, tener en el bolsillo (literalmente) la capacidad de conseguir una copia verificada de nuestros contenidos de una forma tan sencilla, segura, rápida, cómoda y compacta nos proporcionará un extra de tranquilidad y fiabilidad.

Y, pasando ya al segundo de los equipos, nos encontramos con un sistema de cargador de baterías. Todos sabemos ya lo que es esto y seguro que conocemos múltiples modelos con muy distintas características, calidades y precios.

 

Entonces ¿qué hace de los cargadores Bronine algo distinto? Su diseño modular que permite resolver muchas de las dificultades frecuentes en algo tan necesario como cargar baterías. Y que va un paso más allá cuando se trata de utilizar la última tecnología para optimizar la carga y alargar la vida de nuestras preciadas baterías.

En este caso, la funcionalidad está dividida en tres secciones: primero, la unidad de carga propiamente dicha, que aloja toda la electrónica de control y la pantalla con información del estado de carga; después, el alimentador, que suministra energía a la unidad de carga; y por último, el soporte para alojar la batería.

¿Y qué sentido tiene hacerlo así? Enseguida lo veremos, pero ya os adelantamos que el resultado es más que atractivo.

En relación a la unidad de control existen dos modelos, con 2 y 4 puertos de salida respectivamente. Es decir, que una única unidad de control es capaz de cargar de forma independiente y simultánea hasta 4 baterías, iguales o distintas, y utilizando un único conector de entrada de alimentación. En su pantalla nos muestra información detallada del estado de carga de cada una de ellas, no sólo con el clásico icono de batería, sino con datos precisos de tensión en v e intensidad en mA.

En relación al alimentador, de nuevo existen dos modelos con dos potencias distintas 45w y 65w. No porque cada unidad de control requiera de uno u otro, sino en función de la potencia que requieran las baterías que deseamos cargar.

Aquí cabe destacar que la conexión entre alimentador y unidad de control se realiza mediante un único cable USB-C a USB-C suministrado con la unidad de control. Esto facilita que en determinadas circunstancias, y siempre que la fuente de energía proporcione la potencia suficiente, podamos utilizar incluso baterías de tipo “power-bank” para recargar nuestros equipos.

 

Terminando la composición sólo nos falta el adaptador, el zócalo donde insertar nuestra batería, disponiendo de un amplio catálogo para los modelos más frecuentes (tanto en foto como en vídeo) de la mayoría de marcas: Sony, Canon, Nikon, Panasonic, Olympus, Fujifilm, GoPro, drones DJI, y las cilíndricas de iones de litio. Estos se conectan directamente a la unidad de control mediante un acoplamiento magnético sin cable.

Para aquellos casos en los que, por el tamaño de la batería, los adaptadores no tengan espacio físico uno junto a otro, existen cables también de conexión magnética, que permiten separar el adaptador de la unidad de control manteniendo toda su funcionalidad.

Utilizándolos hemos descubierto curiosos detalles del diseño. Algunos nos han gustado, como que los adaptadores se acoplen suavemente entre ellos para transportarlos en bloque compacto con mayor comodidad. Y otro nos ha parecido mejorable, como lo sería reubicar los puertos a lo largo de todas las caras de la unidad de control para prescindir del cable de interconexión incluso al cargar baterías grandes de tipo NP-F de Sony o BP-A de Canon.

¿Qué ventajas tiene este sistema? Se nos ocurren varias: la primera es la gestión inteligente de la carga, aunque esta característica también la tienen otras marcas. Lo que no tienen es la posibilidad, con un único enchufe y un único cargador, de administrar la carga de hasta 4 baterías simultáneamente, independientemente de su marca y modelo. Pero la que resulta definitivamente atractiva por su flexibilidad a largo plazo, es la de mantener todo el sistema incluso cuando renovemos o ampliemos equipos, simplemente añadiendo el zócalo adecuado a las nuevas baterías.

No perdamos de vista que, gracias a su simplicidad, los precios de la mayoría de estos zócalos están en los 11€, y aun los pocos modelos más caros están en los 14€. Para hacernos una idea, un kit completo con cargador, unidad de control de dos puertos, y dos zócalos rondan los 100€. Mientras que si nos vamos al conjunto más caro con alimentador de 65w, unidad de control de 4 puertos y cuatro zócalos para baterías, el importe no llegaría a los 180€ (según importes antes de impuestos en la página del importador en julio de 2023).

 

En conclusión:

Tanto el sistema de copia Clouzen Tainer como el kit modular de carga de baterías de Bronine nos ofrecen una seguridad, flexibilidad y comodidad importantes sin disparar el presupuesto, ni sobrecargar nuestra mochila. Nos parecen especialmente adecuados a medida que el equipo material, técnico y humano se va reduciendo para ajustar el presupuesto.

El sistema modular de baterías nos parece una solución práctica, versátil y muy adecuada para esas situaciones donde hay que manejar multitud de baterías diferentes, simplificando la gestión sin perder fiabilidad. Y manteniendo un tamaño y peso muy cómodos y ligeros.

Y por otro lado, el simple hecho de poder salir de un rodaje o una sesión fotográfica con una (o más de una) copia de las tarjetas de memoria, que estas copias estén verificadas, hacerlo sin depender de un ordenador portátil, y que incluso el propio dispositivo se pueda conectar después a otro ordenador comportándose en ese caso como un disco más, son cualidades más que suficientes como para ponerlo muy arriba en nuestra lista de deseos.

Que no sea por falta de medios, o ajustes de presupuesto, que nuestras creaciones estén limitadas.