HomeDivulgaciónDCP, un acercamiento práctico al estándar de proyección de cine (IV)

DCP, un acercamiento práctico al estándar de proyección de cine (IV)

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Ya tenemos todos los materiales preparados en el formato correcto para nuestro futuro DCP, las pistas de audio en calidad broadcast por separado y todos los fotogramas a tamaño 2K comprimidos en JPEG2000 en codestream. Puesto que una película está formada por miles de fotogramas y varias pistas de sonido, y esto dificulta su manejo y entrega, hay que imponer un método de organización de los datos en forma de archivos simples. Lo que tenemos que hacer es crear unos “contenedores” de audio y vídeo de forma que todos los fotogramas estén contenidos en un solo nuevo archivo y todos los audios contenidos en otro archivo nuevo. Estos dos nuevos archivos se llaman, de forma genérica, “contenedores digitales” y es muy común actualmente el uso del término anglosajón asset para referirse a este tipo de archivos.

Embotellando nuestra cosecha: los contenedores de medios

Para entender el concepto de archivo “contenedor” podemos recurrir al formato AVI (Audio Video Interleaved) de los sistemas Windows, conocido por todos nosotros. Otro ejemplo sería, más conocido por los usuarios de MAC, el formato MOV. Estos archivos son independientes de los datos multimedia (entender multimedia como audio, vídeo, subtítulos, sincronización,…) que contienen. Es por ello que un archivo .avi o .mov puede contener un vídeo DivX con audio AAC o vídeo DV PAL con audio PCM o vídeo MPEG2 con audio MP3, etc. Como podéis deducir, la sola extensión de un archivo contenedor (.avi, .mov, .mp4, .mkv y .mxf entre otros) no da ninguna información acerca de su contenido exacto sino de su compatibilidad con determinados sistemas (operativos, de edición no lineal, de reproducción, de almacenamiento, de bases de datos,…).
Usando contenedores facilitamos el trabajo entre sistemas pues detalla los parámetros de cada dato multimedia contenido en él (llamados metadatos) permitiendo su correcta interpretación y, lo más importante, la relación y sincronización que debe existir con el resto de elementos contenidos.
El formato de archivo elegido por el consorcio DCI para los contenedores fue el estandar abierto de intercambio de archivos SMPTE 377M llamado Media eXchange Format (MXF). Su principal aplicación era permitir el intercambio de materiales entre diferentes sistemas de televisión y actualmente está muy extendido su uso en sistemas de edición no lineal, sobretodo desde la implantación en producción de las cámaras de grabación en memorias de estado sólido (¡como si las cintas nunca hubieran sido sólidas!).
La estructura de un MXF es a grandes rasgos (ver figura 1): una cabecera de archivo donde se detalla a nivel de metadatos los elementos contenidos y su sincronización, el cuerpo donde se encuentran los datos multimedia originales y una cola que cierra el archivo. Su estructura es aproximadamente la de la figura 1.
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El archivo MXF que contiene los fotogramas se denomina video track (pista de vídeo) y el archivo que contiene los audios audio track (pista de audio). No debemos confundir la pista de audio contenedora con las pistas de audio del sonido envolvente que hicimos hace dos entregas en el paso 3. Los metadatos generales que proporciona un archivo MXF para DCI son:
–    identificador único
–    tipo de archivo (imagen o sonido)
–    descripción física del formato (píxeles activos horizontales y verticales)
–    relación de aspecto (sólo para imagen)
–    frecuencia de muestreo (sólo para audio)
–    bits por muestra (sólo audio)
–    número de canales (sólo audio)
–    etiquetado de los canales (sólo audio)
–    formato de datos (sólo audio)
–    título normalizado de la producción
–    inicio de los datos (mark in)
–    final de los datos (mark out)
–    duración de cada medio (en fotogramas)
–    tasa de fotogramas
–    sincronización interna.


Los datos contenidos en archivos MXF son almacenados usando una subdivisión en tripletes de valores KLV (Key-Length-Value) como se observa en la figura 2. Se basa en el uso de una clave (key) de identificación única de 16 bytes para cada triplete, una indicación de la longitud (length) de los datos almacenados y los datos (value) propiamente dichos. Esta forma de organizar los datos permite al decodificador localizar rapidamente cualquier elemento específico dentro del archivo MXF, con tan solo leer las claves. Además, esta estructura de archivo se diseñó para su descarga por redes telemáticas, lo que al DCI le convenció pues una de las principales vías de distribución que contemplaba era la descarga eficiente de los archivos DCP desde la distribuidora a la sala de cine comercial directamente.
No vamos a entrar a desgranar más el archivo, sólo volver a incidir en que lo materiales originales no se ven afectados -no hay recodificación ni cambio de parámetros- de ninguna manera por este encapsulado e indexado sino que se benefician del uso de los metadatos que van a permitir su correcta interpretación en cualquier sistema compatible con MXF.


Pero, resulta que existen dos formatos MXF diferentes para crear un DCP y, cada uno, con sus caracteríticas de interoperatibilidad. Los fomatos son SMPTE e Interop.  De Interop existen dos tipos –MPEG o JPEG en función de si están basados en un vídeo MPEG2 o en secuencia de imágenes JPEG2000-, aunque la versión MPEG, usada hasta hace poco, ya ha sido relegada al olvido. Actualmente, el formato más extendido es el (JPEG) Interop DCP, mientras que desde abril de 2011 el estandar que se implantará y que deberán además soportar todos los servidores de D-Cinema será el SMPTE DCP. Además, existe la obligación para los exhibidores de mantener la compatibilidad futura con los dos tipos de distribuciones de Interop para los DCP creados con anterioridad a esa fecha. Hasta que llegue ese momento -que se alargará debido a que las actualizaciones del firmware, o software del servidor, no son inmediatas-, habrá que pensar en distribuir dos versiones de DCP contenidas en un mismo disco duro (las llamadas versiones mixtas) o distribuir la versión correcta adaptada a cada servidor D-Cinema. Actualmente (marzo 2011) tenemos la siguiente tabla (ver tabla 1) de compatibilidad DCP para los principales fabricantes de servidores/reproductores D-Cinema.
Mientras se homogeneiza el mercado, debemos tratar de entender ambos estándares aunque, con toda probabilidad, cada uno de nosotros usará sólo uno de ellos debido a los condicionantes propios del software -que veremos en el punto siguiente- o del servidor de nuestro cine de confianza.

Txt: Gorka Larralde
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