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DCP, un acercamiento práctico al estándar de proyección de cine (VI)

DCP

El último paso asistido en la creación de nuestro DCP es completar el resto de archivos necesarios del paquete y que complementan y aseguran la integridad de los archivos contenedores MXF creados en el paso anterior. No vamos a seguir el orden lógico de las cosas sino que vamos a saltar rápidamente a cargar en el programa los archivos MXF recién creados. Y ahora veréis el por qué de tomarnos esta molestia tan apresuradamente. El área de Reel, indicamos donde dice Picture el archivo MXF video track, y donde dice Sound el archivo MXF audio track. Ahora, atención a los campo de la duración de nuestro archivos en fotogramas (frames) que, automáticamente, nos va a indicar. Estos valores deberían coincidir exactamente. El problema radica en que si no coinciden no podremos continuar con la creación del DCP puesto que ambos archivos deben reproducirse simultáneamente multiplexados en el tiempo.
Si la diferencia es mayor que un fotograma, debemos revisar nuestras fuentes y conversiones, puesto que en algún punto del proceso hemos introducido de forma involuntaria algún error. Quizás en el muestreo del audio o al exportar a 24 fps. Tenemos que volver atrás y repetir los pasos en la creación del DSM y de nuestras fotogramas y canales de sonido.
Si la diferencia es igual a un fotograma, el error se debe al redondeo de conversión de muestras de audio a fotogramas. Esto se traduce en un error de cola o, lo que es lo mismo, en una diferencia en los tiempos de finalización entre nuestros tracks MXF. Tenemos dos opciones posibles para remediar esta diferencia y poder continuar, la solución buena y una solución de urgencia. La mejor manera de reparar este pequeño error es trabajando con los fotogramas JPEG2000. Como sabemos que se trata de que sobra o falta un fotograma lo que haremos será eso: borrar el último fotograma (en caso de ser el video track, 1 frame mayor) o copiar el último fotograma y renombrarlo con la numeración siguiente (en caso de ser el video track, 1 frame menor). Lo más habitual –y hasta ahora lo que hemos visto siempre- es que nos encontremos con una duración mayor del video track. Tras este reajuste del número de fotogramas de cola, tenemos que volver a crear el archivo MXF de imagen, pero solamente este (rellenando solamente los campos de Picture).
La solución de urgencia se basa en indicar el Entry Point del track de mayor duración como 1. De esta forma, y como si de un capítulo de un DVD se tratara, iniciará la reproducción síncrona de uno de los archivos en el segundo frame, de forma que la duración total será un fotograma menos y así lo indicará el programa en el campo Duration, permitiéndonos continuar el proceso. Esta solución la aplicaremos en el caso extremo de no tener tiempo de repetir la exportación MXF de vídeo que hemos visto antes.
Tras aplicar una de las dos soluciones anteriores, ya podemos ponernos manos a la obra con el último paso en la creación del DCP. Vamos a ver el resto de los detalles de este paso que se resumen en completar correctamente los datos acerca de nuestro material, abriendo la pantalla desde el botón de Title Generator (figura 9). Es una pantalla que nos ayudará a la creación del título técnico (tal y como se reflejará en el archivo CPL, ver figura 3) según la convención de títulos del DCI -ver detalles en http://www.digitalcinemanamingconvention.com-, de forma totalmente transparente para nosotros y que podremos ir revisando en el campo superior de Content Title (éste se autocompleta) conforme vayamos completando los campos inferiores.
La curiosidad de esta convención es que surgió a raíz de que muchas máquinas servidoras de cine digital solamente ofrecían 40 caracteres de información del producto como máximo. Para títulos largos –imaginad por ejemplo “El Señor de los Anillos: las dos Torres”- esto suponía un problema para el exhibidor cuyo display indicaba “El_Señor_de_los_Anillos:_las_dos_Torres_” y no podía acceder al resto de indicadores técnicos del producto. Así no podía saber si el DCP que estaba insertando en el servidor de medios era el trailer o la película entera, si la proyección debía ser flat (1,85:1) o scope (2,39:1), el idioma, etc. Para evitar estos problemas, se tomó la decisión de reducir el campo del título a unos escasos 14 caracteres como máximo, de forma que el resto de 26 caracteres se usaran para ofrecer información útil del producto. Vamos a revisar los parámetros de interés:
–    Film Title: es el título de nuestra creación. El único problema es que no acepta más de 14 caracteres… ¡recordadlo!
–    Type: para indicar si es una película completa (feature), un cortometraje (short),…
–    Aspect ratio: la relación de aspecto de la imagen con F (flat), S (scope) o C (complete)
–    Langage Audio: el idioma de los diálogos
–    Langage Subtitle: el idioma de los subtítulos (si los hubiera, sino lo podemos dejar en blanco o elegir XX)
–    Territory: se refiere el territorio donde sería legal la proyección de este material. Lo dejaremos en blanco en caso de no tener restricciones, aunque el código internacional es INT.
–    Rating: revisión de la admisión de los materiales por edades. Por ejemplo, para materiales sin restricciones elegiremos AA (All Ages) dentro de Europa y G (General Admission) para Estados Unidos.
–    Audio Type: elegiremos entre sin sonido, 2.0 y 5.1 (lo máximo que nos permite este software, aunque en menú estén las opciones de 6.1 y 7.1).
–    Narrative: una pista de audio especial para personas con discapacidad visual.
–    Resolution: la resolución de nuestros fotogramas (2K en nuestro caso).
–    Studio: todos los estudios grandes tienen su código. Aquí dejar en blanco.
–    Facility: la herramienta software usada para la creación del DCP. Podemos en un impulso poner la opción única de openDCP aunque lo mejor, por no cerrarnos puertas (existen exhibidores que se niegan a proyectar materiales que hayan sido creados con herramientas de código abierto, en un claro caso de favoritismo hacia las grandes productoras, distribuidoras y ejecutores de licencias de software propietario), será dejarlo en blanco.
–    3D Specs: sólo para indicaciones estereoscópicas. Dejarlo en blanco o indicar 2D.
–    Package Type: para indicar si es versión original o no. Y esto no indica si está doblada o no, con subtítulos o no, sino que sirve para indicar si el material está completo (para una película, corto o documental con todos sus contenidos) o se trata de materiales suplementarios (más audios, subtítulos, etc.). En nuestro caso nos interesa entregar los materiales completos en un solo DCP y marcar la opción OV.
Una vez que hemos completado los campos, aceptamos y rellenamos el resto de los campos:
–    Annotation: una nota descriptiva del DCP
–    Issuer: la persona responsable de la autoría del DCP, es decir, vuestro nombre y apellidos.
–    Rating: igual que en la pantalla anterior.
–    Kind: tipo de producción. Exactamente igual que el campo Type de la pantalla anterior.
–    Add XML Digital Signatures: se trata de aportar seguridad y robustez a los archivos CPL y PKL mediante la incorporación de una firma de seguridad digital. De esta forma se puede detectar cualquier modificación que sufra el CPL o el resto de elementos del DCP. Su uso está condicionado a la encriptación de los contendores MXF y, por lo tanto, no lo usaremos en nuestros DCPs.
Ya en el área de Reel, encontramos un nuevo campo de Annotation que sirve para indicar la bobina a la que pertenece el DCP. Intentaremos evitar usar bobinas separadas para nuestros DCPs haciendo que todo el contenido necesario esté incluído en un solo empaquetado de cine digital, de forma que nuestros DCPs sean Original Version (OV).
El resto es tan fácil como elegir los contendores MXF de Picture y Sound y los subtítulos si los hubiéramos generado. Sobre los subtítulos solamente comentar el formato estandarizado hoy por el DCI es el SMPTE que, sin embargo, todavía no está totalmente soportado por los exhibidores y actualmente aún es preferible usar el estándar TI Cinecanvas hasta que se extienda a todas las salas el soporte a SMPTE. Cinecanvas es también un archivo de texto XML cuyos metadatos, basados en la duración total del material, son muy parecidos a  los que hemos usado en otras herramientas de autoría de DVD pero con la sintaxis propia de XML (figura 10).
A partir de este momento en que tenemos todas las fuentes finales para el DCP cargadas e indicando la misma duración en frames, podemos lanzar el proceso final pulsando el botón Create DCP. Esto inicia el análisis de nuestros archivos MXF y en la creación de los archivos necesarios para completar el paquete: los cuatro archivos XML -CPL, PKL, VOLINDEX y ASSETMAP-. De igual forma se generan y asignan en memoria del sistema los UUID y se producen los valores hash para cada elemento del paquete. Es un proceso que tardará varios minutos y variará en función del tamaño de nuestros contenedores. Al final de este procesado, aparecerá una ventana de exploración de archivos donde debemos indicar dónde queremos guardar los archivos resultantes. Tenemos que crear un directorio vacío donde almacenar temporalmente el DCP maestro -se crean todos los archivos XML necesarios y además se copian los contenedores MXF- con seguridad. Y nada mejor para guardar nuestro master DCP que un sistema RAID 1 ó RAID 5 externo. Una vez que termina el guardado los archivos, una ventanita emergente nos avisará de ello. Enhorabuena, hemos terminado con éxito el proceso de creación de todos los archivos y ahora solamente nos queda copiar este DCP al disco duro que vamos a preparar para distribución.

Copia de distribución: enviando el DCP

Ya tenemos el proceso de openDCP finalizado sin errores de ejecución. La pregunta es: ¿cómo llevo mi DCP a la sala de exhibición?, ¿qué requisitos técnicos debo cumplir para que sea aceptado?, ¿lo puedo llevar mi pendrive?, ¿debo dejar una copia en cada sala?, ¿y una copia a cada exhibidor?, ¿qué garantías tengo de que no acabe en alguna página de descargas de Internet? Vamos a intentar responder a todas estas cuestiones.
Desde nuestra copia master realizaremos el resto de copias de distribución en discos duros que previamente habremos preparado. Más tarde veremos cuáles y cómo. Nuestra copia de distribución no se va a ver penalizada ni por el número de copias que realicemos, ni por la marca de disco duro, ni por el número de pases de exhibición -polvo, manchas, ralladuras, rotura de perforaciones,…- ni por el paso del tiempo. A cambio de eso, cualquier copia fraudulenta será de tanta calidad como su original. Son las fortalezas y debilidades de la Era Digital.
El transporte de los DCPs se puede realizar de muchas y variadas formas. Puede enviarse por medios telemáticos como enlaces satélite dedicados, redes de conmutación de circuitos o Internet, pero también puede hacerse en medios físicos como un disco duro externo, una memoria USB de estado sólido como un pendrive o en DVD. El mayor handicap radica en los tiempos y costes asociados al envío. Tengamos en cuenta los siguientes datos del tamaño típico de una película con sus anuncios previos y materiales extra (tabla 2).
Donde podemos ver el tamaño en Gigabytes que tendrán los archivos finales MXF (los archivos XML tienen un valor despreciable comparados con los contenedores). Esto hace en unos casos inviable (conexiones de Internet), en otros muy costoso (satélite o circuitos conmutados), el uso de redes telemáticas para la distribución de los paquetes DCP. Sale más barato enviar los materiales en un disco duro de la capacidad adecuada. Para calcular el tamaño, hay que tener en cuenta que el formateo del disco duro hace perder alrededor del 10% de la capacidad declarada por el fabricante, así lo más recomendable será elegir una capacidad del disco duro comercial de al menos un 20% mayor al tamaño de nuestro directorio donde guardamos el DCP completo (última columna de la tabla 2).

Tabla 2. Tamaño típico de un DCP de 3 horas de duración total para varias tasas de datos. El sonido propuesto es de 6 pistas (5.1) a 48KHz y 24 bits. Nota: 1GB = 1000 MB = 8000 Mb.

El servidor D-Cinema, del cual hemos hablado muy poquito aunque se ha nombrado cientos de veces, es a efectos prácticos un ordenador personal, pero un poco más especial. Bajo una pariencia sencilla, se esconde una máquina reproductora muy potente, con un sistema Linux específicamente desarrollado para esta tarea que se encuentra embebido –no está en un disco duro sino en una memoria de estado sólido flash/EEPROM- en el sistema. De esta forma se proporciona un arranque rápido y seguro, con una protección frente a escritura y modificaciones accidentales. El sistema, con formato rack 19”, ocupa tres unidades de altura y dispone de pantalla táctil para el manejo de sus funciones. El corazón del reproductor está formado por una tarjeta de vídeo dedicada y especialmente potente que alimenta al proyector con la señal 2K o 4K. Suele estar conectado a un sistema de alimentación ininterrumpida industrial que ofrece protección frente a cortes de alimentación. Además, el sistema posee dos fuentes de alimentación, una de ellas redundante, para no tener que detener el servicio en caso de incidencia eléctrica. Para el almacenamiento de los DCPs, dispone de un sistema SAN (Storage Area Network) basado en un RAID 5 formado por, al menos, tres discos duros de igual capacidad –normalmente 500 GB-. Es actualmente la mejor opción entre seguridad para los datos (puede funcionar sin problemas con un disco duro estropeado, que debe ser reemplazado lo antes posible), eficiencia (inutiliza debido a la redundancia de datos un tercio del espacio total), rendimiento en lectura (buena tasa de reproducción, no así en escritura) y coste (es la implementación más asequible tras RAID 1). Lo más normal es que la capacidad disponible de este sistema de almacenamiento pueda albergar hasta tres películas de 3 horas –un total de 1 TB libre-.
La ISDCF plantea como requisito mínimo indispensable que este servidor de medios ofrezca al menos un lector DVD (puede ser externo USB), una conexión de datos USB 2.0 (480 Mbps) y, de forma complementaria y no excluyente para equipos futuros, una conexión eSATA (3Gbps). Esta decisión ha sido motivada por la aparición de este nuevo interfaz –SATA- en equipos profesionales y domésticos, incluso en discos duros externos económicos. De esta forma se mantiene la compatibilidad USB con todos los dispositivos pero se incentiva la implantación de nuevos interfaces de alta velocidad en aquellos equipos donde sea posible, de forma que se reduzcan notablemente los tiempos de ingesta.
Para la ingesta del DCP distribuído en disco duro -que es el caso más sencillo y extendido- existen dos métodos, igual de válidos pero diferentes en coste. La más extendida entre los grandes exhibidores es la forma metodológica de cajas de discos duros de 3,5” hot-swap (intercambio en caliente o, en palabras llanas, sin necesidad de tener que apagar el sistema servidor para su conexión/desconexión) preparadas para soportes especiales de bahía de 5,25”, todo de la marca Cru Dataport -más concretamente el modelo DX-115-. La caja se inserta en una bahía libre que le proporcionaba conexión de datos, alimentación interna y seguridad de llave física. Al momento el nuevo DCP es reconocido por el sistema servidor D-Cinema y se presenta la opción de copiar el contenido al almacenamiento interno a alta velocidad.
La otra forma, que surgió con las necesidades (por ejemplo, para equipos que no disponían de bahías preparadas), los adelantos tecnológicos (mejores y más rápidos interfaces de datos) y el paso del tiempo (reducción de costes), era introducir esa misma caja con el disco duro hot-swap en una MoveDock Adapter que no es sino un interfaz externo USB/eSATA que permite la conexión entre el disco y el sistema (ver figura 11) pero que necesita alimentación externa de 12 voltios. Al momento de encender nuestro disco externo, el nuevo DCP es reconocido por el sistema servidor D-Cinema y se presenta la opción de copiar el contenido al almacenamiento interno a la velocidad máxima posible.
Este es el sistema actual más extendido para la distribución física de los DCPs pero evolucionado hacia medios de bajo coste como son los actuales discos duros externos con interfaz USB 2.0 disponibles en cualquier gran superficie comercial o Internet a precios realmente asequibles –el precio del TB es ya inferior a 50 euros-, sobretodo ahora que no se ven incrementados con el canon digital de la SGAE. Si el tamaño requerido por nuestro DCP es pequeño –anuncio, videoclip, cortometraje, etc.- existe la posibilidad de hacer la entrega en un pendrive USB de la capacidad adecuada o incluso en DVD (de una sola capa o 4.7 GB).
El transporte de este disco duro se realiza en maletas protectoras del estilo Pelican HD-1406 -muy adecuada por sus proporciones y por su interior protector de espuma foam antiestática-, que poseen un tamaño correcto para el disco duro y sus accesorios (alimentación y cables), además de tener protección ESD (ElectroStatic Discharge o descarga electroestática grave, que puede afectar a los datos contenidos en discos duros y elementos sensibles), ser muy manejables, robustas frente a golpes e impermeables. A pesar de que las recomendaciones de la ISDCF instan a que los exhibidores dispongan de cables de datos y alimentación, es conveniente que nosotros nos desplacemos siempre con los nuestros bajo el brazo (en la maleta). En el caso del pendrive, con nuestro bolsillo y mucho ojo con los cacos será suficiente. Lo mejor de este sistema de entrega es que es físico y, para funcionar, se realiza siempre la ingesta al sistema servidor de los medios. Esto libera nuestro medio de distribución –disco duro hot-swap, externo o pendrive- tras la ingesta para llevarlo a otro exhibidor, guardarlo o formatearlo para otro uso.
Las distribuidoras comerciales aseguran sus copias de distribución contra duplicados o reproducciones ilegales encriptando sus contenidos. La encriptación afecta sólo a los contenedores MXF -audio y vídeo-, tal y como reflejamos en el apartado donde estudiábamos su estructura interna. Se usan llaves digitales especiales -códigos criptográficos- basados en el estándar AES, con una longitud de cadena de 128 bits.
Tras la encriptación del DCP, se producen los KDM (Key Delivery Message) desde la distribuidora que es básicamente la clave AES complementaria (para desencriptar el DCP) y las fechas de autorización para su explotación. Para ello se requiere una clave de encriptación RSA del equipo D-Cinema servidor donde se reproducirá el DCP. Esta clave RSA para ocultar la clave AES es única para cada equipo D-Cinema, que dispone de la clave desencriptadora RSA en formato hardware (de forma interna y segura: inaccesible desde su fabricación y si se intenta acceder a ella ¡se borra!). Se genera en exclusiva y para cada servidor de medios D-Cinema un KDM –de unos pocos kilobytes- que puede enviarse fácilmente al exhibidor por e-mail, en un USB, etc. El servidor D-Cinema sólo podrá reproducir el contenido del DCP encriptado cuando se inserte el KDM exclusivamente para él. De esta manera sólo es necesario generar un DCP encriptado, que puede distribuirse a todas las salas, y un KDM para cada cliente.
Las copias fílmicas tradicionales, una vez terminados sus días de explotación, son almacenadas por el exhibidor o devueltas al distribuidor quien las almacena (o destruye si la copia está muy deteriorada y existen otras de mayor calidad). Ahora, una de las problemáticas del DCP encriptado es que tiene caducidad -una vez superadas las fechas de reproducción o fuera del equipamiento para el que fue encriptado, no puede ser nunca más reproducido- y esto tiene repercusión en la perduración de los nuevos materiales digitales. Por ello, blindar con KDM un DCP también significa su sentencia de muerte. De ahí lo que comentábamos en nuestra primera entrega: guardar nuestro DSM con cuidado, que por algo lo llamamos en su día “Master”.

Formato del HDD: preparando el disco duro

La preparación del disco duro y la copia de los contenidos es el punto final de nuestro camino. De nada sirve tener un DCP que da error en la ingesta del servidor D-Cinema o que, simplemente, no es reconocido por el sistema por diferencias en el formato. Vamos a intentar arrojar un poco de luz sobre estos términos.
Tras ver el formato interno de los datos de los archivos que conforman el DCP, ahora tenemos que ver el formato sobre el que se almacenarán, el formato físico del medio. No es lo mismo un poema escrito sobre la arena de una playa que el mismo poema escrito en un documento PDF. Ambos dicen lo mismo pero su soporte es diferente y sus posibilidades muy distintas. Los medios que acerquemos al exhibidor para su ingesta, deben tener uno de los formatos estandarizados por el DCI y apoyados por la ISDCF: UDF (sólo para los DVDs) y Ext3 (formatos extendidos en las plataformas Linux).

Tabla 3. Relación entre medios y formatos físicos.

Tenemos además (ver tabla 3) dos formatos de Microsoft -FAT y NTFS- que son legibles por la totalidad de los servidores D-Cinema por estar basados en Linux. El formato FAT (hablamos del 16 bits) no es recomendable por dos motivos: su incapacidad de albergar archivos mayores a 2GB (se correspondería con un DCP de ¡sólo 1 minuto! de material a máxima calidad) y su falta de robustez (podemos perder los datos). NTFS es, sin embargo, un sistema robusto aunque propietario de Windows. No es recomendable usar ninguno de estos dos formatos salvo que se esté 100% seguro de la compatibilidad y se hayan hecho previamente pruebas.
Así que no quedan muchas opciones y empezamos a temernos lo peor… ¡cuando parecía que todo lo malo ya había pasado!. Sí, amigos, tenemos que usar Linux para poder formatear nuestros medios en Ext3 (el formato Ext2, menos reciente y sin journaling, también está aceptado). Gracias a los avances de nuestros compañeros informáticos, hoy en día no tenemos que instalar Linux para poder disfrutar de alguna de sus más conocidas distribuciones. Son las llamadas distribuciones LiveCD, un CD que permite arrancar el ordenador con el sistema operativo Linux sin instalar nada pues se ejecutará en memoria RAM. Una de las mejores y más extendidas distribuciones es Ubuntu. Podemos descargar el archivo ISO (para grabar a un DVD) desde la siguiente dirección donde además, están todos los posibles pasos explicados: http://www.ubuntu.com/download/ubuntu/download
Una vez que tenemos nuestro CD grabado podemos reiniciar nuestro sistema para que arranque desde la unidad CD. En sistemas Windows ocurrirá automáticamente, sino habrá que revisar la configuración de la BIOS. En MAC, con procesadores Intel, es tan sencillo como pulsar la tecla “Alt” durante el arranque y cuando salgan las opciones en pantalla, elegir el CD. Tras arrancar cualquiera de los sistemas anteriores, esperaremos a que aparezca la pantalla donde se pide “Try Ubuntu” o “Install Ubuntu”. Elegiremos la primera, probar Ubuntu (botón bajo la imagen del CD), de forma que el sistema no se instalará pero nos permitirá trabajar en memoria del sistema con todas sus posibilidades.
Tras el inicio aparecerá un sistema operativo. Ya podemos iniciar el proceso de formateo de las unidades para DCP:
1.    Conectar nuestras unidades (discos duros externos o memoras USB) que serán rápidamente reconocidas de forma totalmente automática por nuestro sistema.
2.    Cerraremos todas las ventanas de exploración que aparecerán cada vez que conectemos una nueva unidad.
3.    Ir al menú superior y pinchar sobre: “System” > “Administration” > “Disk Utility” que nos abrirá una ventana para el manejo de todas nuestras unidades del sistema, tanto internas como externas.
4.    En la ventana de exploración de las unidades, a la izquierda, pinchamos sobre la que queramos preparar.
5.    Nos aparece la información relacionada con esa unidad en el área derecha de la ventana, donde debemos pulsar sobre “Unmount Volume”, de forma que la unidad sea accesible para formateo.
6.    Es el momento del fomateo de la unidad: pulsamos sobre “Format Drive” y elegimos la opción de esquema Master Boot record (MBR).
7.    Ahora debemos crear una única partición pulsando sobre “Create Partition” teniendo en cuenta que debe ocupar todo el espacio disponible de la unidad (es la opción que sale por defecto) y usar el tipo Ext3. El nombre de la partición es libre aunque es recomendable que tenga relación con el título del DCP. Marcamos “Take ownership…” y desmarcamos “Encrypt…”. El proceso tardará unos minutos en función del tamaño de la unidad.
8.    Terminado el proceso, pulsamos en “Edit Partition” solo para comprobar que el tipo de formato se corresponde con Linux (0x83) -valor HEX de Linux Ext3-.
Si está todo correcto podemos pasar a usar esta unidad pulsando el botón “Mount Volume” y a copiar el master DCP que teníamos en el disco duro externo. Lo haremos desde este sistema Linux debido a que es capaz de leer todos los formatos, ya sean de Windows (FAT y NTFS) o MAC (Mac OS Extended/Plus HFS+). Terminada la copia de los 6 archivos (ASSETMAP, VOLINDEX, UUID_CPL, UUID_PKL y dos MXF), podemos repetir el proceso anterior con otra unidad o terminar y  apagar el sistema.
Enhorabuena si has llegado hasta aquí. Hemos terminado el proceso y ya sólo nos queda pasarle un test y/o probar directamente en sala. Para ello, daremos antes unas indicaciones de aspectos a tener en cuenta en esta prueba para evaluar nuestro recien nacido transfer digital y decidir si tenemos que repetir algún paso del proceso o, en cambio, ya podemos concertar una cita con el exhibidor para realizar un pase público.

Posicionamiento de los exhibidores

El acercamiento de la masterización de DCPs –generación de transfers digitales- a pequeñas productoras y realizadores independientes, abre nuevas posibilidades de negocio al exhibidor y más posibilidades de visibilidad de unos materiales que, muchas veces, quedaban relegados al olvido o a una tímida difusión por Internet.
Se abren nuevas oportunidades para el cine independiente de bajo presupuesto que se ve revitalizado por la posibilidad de compartir gastos de exhibición y que incentiva la creación de nuevas productoras. Para el exhibidor, estas iniciativas representan rentabilizar sus salas, equipos de proyección y personal, al poder rellenar huecos de programación y así dar continuidad de uso, incluso en matinales. Otra ventaja, ésta indirecta y válida para ambos extremos, es que los cines se están convirtiendo en centros de concentración del ocio y la cultura, con la publicidad en medios de comunicación que se obtiene.
Hemos preguntado a varios exhibidores nacionales e internacionales, recientemente reconvertidos al sistema digital, su opinión acerca de la expansión que está teniendo la masterización DCP y en el futuro que prevén en unos años. Éste es el resumen de sus impresiones.
“Nosotros estamos abiertos a estudiar cualquier tipo de proposición. Esto nos abre nuevas posibilidades a todos. Nosotros ya estamos preparados.”
“Podemos estar orgullosos de no haber dicho nunca no a ninguna petición. Estamos dispuestos a estudiar cada caso en particular y a ayudar a jóvenes realizadores en la medida de nuestras posibilidades.”
Hemos encontrado en estas nuevas salas proyectores 2K -ampliables a 4K intercambiando su placa 3-chips DLP- de las marcas NEC y Christie, así como “escaladores” en casi todas las salas visitadas. El escalador permite proyectar en sala otras fuentes HD como discos Blu-Ray (HDMI), DVD (video compuesto), entradas digitales de ordenador (DVI), etc. adaptándolas al proyector. La proyección digital no está todavía copando las salas más grandes sino que está haciendo su introducción en salas pequeñas –aforo entre 50 y 120 butacas con pantallas de 6 a 8 metros- y medianas –aforos entre 120 y 380 butacas con pantallas de 8 a 16 metros-.
Los precios de las salas con proyección D-Cinema varían en función del aforo (no del total de gente que acuda sino del total de la sala, se llene o no). Además, los precios pueden verse incrementados si para la proyección se elimina un pase comercial ya programado. Lo normal es que los precios más asequibles sean los matinales, tras ellos los de tardes de lunes a jueves, y los más caros en fin de semana. Los precios netos aproximados que se nos han indicado para la cesión de una sala D-Cinema 2K, todo su aforo y un tiempo de proyección de 2 horas son los que se indican en la tabla 4.
Con estos precios podemos hacernos a la idea de nuestras posibilidades de llegar a una sala comercial y exhibir nuestra creación en las condiciones óptimas. Los materiales en 3D tienen un recargo del 25% debido al uso necesario de gafas espaciales entre los asistentes. Para los precios exactos, debes ponerte en contacto con el exhibidor que desees, explicarle que no se trata de una película del circuito comercial (esto sería del todo ilegal) y cerrar las condiciones particulares. Hemos visto casos de ayuda a la promoción de realizadores noveles que han pasado por la sala sin coste alguno; muchos exhibidores son conscientes de la situación actual del panorama audiovisual.
Ya ha ocurrido en Madrid, donde un grupo de realizadores independientes se ha reunido en torno a una asociación para poder exhibir sus obras –normalmente cortometrajes- en salas comerciales digitales. De esta forma pueden afrontar el coste que supone una sala mediana (380 butacas) de estas características al repartirse la carga económica entre los participantes de cada evento en función de la duración de cada obra. Por ejemplo, el coste de un cortometraje 2D de de 20 minutos supone un coste de exhibición conjunto de aproximadamente 100 euros.
Los exhibidores nacionales no nos han impuesto ninguna condición especial en los materiales entregados, salvo que se rijan por la normativa del DCI. Sin embargo, sí nos hemos encontrado con condiciones propias de cines europeos para todos los materiales de exhibición. El caso más claro es el de Cineplex Media, que exige que todo contenido esté precedido por una cabecera y terminado con una cola. Se trata de un patrón de sincronización interno basado en unos fotogramas y un pitido de referencia. Podemos implementar esta cabecera y colas en nuestro sistema de edición no lineal e insertarlo en la línea de tiempos fácilmente. Pasamos a detallar los requerimientos (ver figura 14).
1.    Una cabecera antes del primer fotograma consistente en:
1.1.    10 fotogramas de TimeCode
1.2.    10 fotogramas negros
1.3.    145 fotogramas de cuenta atrás (pitido con el último fotograma)
1.4.    47 fotogramas negros
2.    Una cola después del último fotograma del material consistente en:
2.1.    47 fotogramas negros
2.2.    145 fotogramas de cuenta atrás (pitido con el primer fotograma)
Para terminar, unas notas técnicas que debéis tener en cuenta durante la producción de vuestro transfer digital, antes de ser exhibido, que permitirán minimizar las fases de prueba/error y ser más eficientes en la creación de vuestros DCPs con una calidad similar a los materiales comerciales actuales.

Tabla 4. Listado de precios promedio de cesión de salas en función del aforo.

Recomendaciones y notas acerca de la calidad

1.    Calibrar nuestro monitor HD –ya sea un TFT o un monitor broadcast- correctamente. Recordar que su gamma es 2.2.
2.    Si proyectamos en la sala de corrección de color con un proyector HD ó 2K, recordar que su gamma calibrada debe ser igual a 2.6 (siguiendo el estándar DCI).
3.    Comprobar los materiales generados en cada paso.
4.    Recordar las resoluciones posibles a las que debemos ceñirnos con nuestras fuentes HD: nativo HD (1920×1080), flat ó 1,85:1 (1998×1080) y scope ó 2,39:1 (2048×858).
5.    Si disponemos de una sala de audio acondicionada y equipada correctamente, debemos usar 85dB de referencia para la mezcla.
6.    El audio debe tener un valor de referencia de -20 dbFS.
7.    El loudness máximo no podrá superar el valor de 82dB LEQ (visto en el número de abril de TM Broadcast) para los anuncios.
8.    Comprobar la coincidencia de fotogramas con la duración en frames de nuestra pista de sonido DSM.
9.    Comprobar el DCP final con la versión de evaluación de “EasyDCP Player” del Instituto Fraunhofer. Hacer especial atención al “check file hashes” que no es otra cosa que comprobar la integridad de nuestro DCP y de que ningún archivo está corrupto.
10.    Tener en cuenta que los servidores Doremi y Sony aceptan -además del formato Linux Ext3- el formato de disco duro NTFS, propio de sistemas Windows.
11.    Etiquetar correctamente el disco duro con los datos importantes siempre visibles. Es posible copiar y pegar con una etiqueta el “ContentTitleText” completo, sino indicar:
11.1.    Título
11.2.    Relación de aspecto de la imagen
11.3.    Resolución
11.4.    Idioma y subtítulos asociados (si los hubiera)
12.    Siempre hacer una prueba de proyección completa de nuestro transfer digital, previa al envío del DCP donde comprobar que todo está correcto y acorde a lo esperado. Vigilaremos especialmente:
12.1.    la definición

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5ª Feria de Cable20
Christie da un paso
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