HomeEn portadaDescubriendo Atresmedia Studios con Nacho Manubens

Descubriendo Atresmedia Studios con Nacho Manubens

Logo de Atresmedia Studios

Atresmedia Studios es una de las grandes apuestas del grupo Atresmedia para lanzarse a la producción de ficción no solo en España, sino también fuera de nuestras fronteras. La globalización en los contenidos y la permeabilización de las plataformas OTT han permitido expandir los límites de nuestra industria, llegando hasta territorios nunca antes explorados. Y, además, ahora está más de actualidad que nunca, dado el reciente acuerdo confirmado por Atresmedia y Telefónica para producir series y contenidos de ficción para todo el mundo.

Nacho Manubens, Director de Contenidos, es uno de los grandes “culpables” del éxito de Atresmedia Studios, división que, tal y como apunta la nota de prensa, continuará sus operaciones en el futuro más cercano con total anormalidad. Series originales como “La Casa de Papel” o “Vis a vis”, o su apuesta por la OTT ATRESplayer Premium, abalan su relevancia en el sector.

Mantenemos una extensa conversación con Nacho en la que nos cuenta la importancia de la tecnología en su producción así como sus objetivos a medio plazo.

Esta entrevista fue originalmente publicada en el número 126 de TM Broadcast. Fotos making of: El Embarcadero

¿Cuál es la génesis de Atresmedia Studios?

En diciembre de 2017 se genera, pero es en enero de 2018 cuando empezamos oficialmente. Atresmedia lleva los últimos 20 años produciendo series de mucho éxito que, tras tener una repercusión nacional, han empezado a tener un gran reconocimiento internacional. Tenemos ejemplos como Velvet, El Tiempo Entre Costuras o, si te vas más atrás, Un Paso Adelante. Así es como nace una marca muy sólida con un gran expertise tanto en materia de contenido como gestión, y lo hace en un momento en el que los contenidos empiezan a viajar muchísimo a nivel internacional, con plataformas dentro y fuera de nuestras fronteras. Lo que a mí me compete es la gestión de contenidos, sobre todo en series de ficción. Atresmedia Studios se ha terminado de definir con el paso del tiempo: en la actualidad, es la productora de contenidos de Atresmedia y tiene el objetivo de surtir de contenidos, especialmente series, a terceros.

¿Está relacionado el progreso tecnológico y la mejor factura de las ficciones con la aceptación internacional?

Diría que hay un esfuerzo estratégico continuado en producir series de calidad. Es una apuesta de los decisionmakers de la casa: Javier Bardaji, director de Atresmedia; Carlos Fernández, director de programación; y Silvia Martínez, directora de ficción. La idea era, y es, ser sobresalientes. Fue entonces cuando se comenzaron a tomar decisiones que ahora parecen normales, pero que eran muy innovadoras. Es el caso, por ejemplo, de Hispania, de Gran Hotel, de El Tiempo Entre Costuras o de seriales diarios de la factura de, por ejemplo, El Secreto de Puente Viejo o Bandolera. La decisión, por supuesto, afecta a todos los niveles de la producción. Se busca la calidad a nivel de historias, de directores, de equipos y, evidentemente, a nivel técnico. Y aquí hilo con la crisis: cuando llegó, los recursos no crecieron, por lo que aprendimos a gestionarlos de la mejor manera posible y a hacer diseños de producción diferentes, dando gran importancia a los exteriores y al lenguaje cinematográfico. Esto se puede apreciar en formatos como Mar de Plástico. En definitiva, nuestro punto de partida se basa en una apuesta sólida por la ficción, por la calidad, y eso te lleva de forma natural a diferenciarte. Y también, evidentemente, cada vez hay mejores técnicos, la gente tiene más experiencia…

La templanza es una serie original para Amazon Prime, mientras que La Veneno, firmada por Los Javis, será emitida por Atresmedia. Queríamos preguntarte por el proceso que seguís para definir el destino de vuestras producciones. ¿Creáis contenidos ya pensando en algún cliente?

Como dices, creo que lo que está por encima de todo es pensar en los clientes. No obstante, al haber sido cadena tanto tiempo, también tiendes a centrarte sobre todo en el potencial de la historia, que es de donde nace todo. Es entonces cuando empezamos a reunir la información que tenemos, bien por el briefing del potencial cliente o por relaciones intermedias. Te intentas poner en sus zapatos. Piensas: ¿esto para quién sería? En ocasiones, otro planteamiento que formulamos es: “este cliente ya tiene de este tipo de ficciones… ¿qué puedo ofrecer que sea diferente y en qué puede ver un valor en mí?

Rodaje de El Embarcadero, una producción original de Atresmedia Studios

¿Cuál es el criterio para decidir con qué productora realizar una ficción?

Arrancamos conceptualizando nuestras ideas o proyectos, ya sea su origen una novela, una idea original o una adaptación. A partir de ahí, ya vemos si hay necesidad de tener un socio o una productora con la que hacerlo o si vamos a emprender la serie solos. Al final, somos la productora del grupo y tenderemos a hacer proyectos también sin el apoyo de un agente externo.

Netflix, por poner un ejemplo de aglutinadora de contenidos de diferentes procedencias, homogeniza sus ficciones con unas características técnicas: unas cámaras aprobadas, formatos concretos… ¿Existen unos parámetros preestablecidos en Atresmedia Studios?

La necesidad la marca el cliente. Depende del equipo que haya detrás, del tipo de producto, de la flexibilidad o no de la producción o de necesidades específicas de quien te hace ese encargo. Para mí, no hay una decisión técnica tomada en ese sentido. Aun así, no es que haya unos mínimos, sino que siempre vamos a ir a los máximos. Por mi experiencia, cada plataforma tiene unos requisitos que condicionan el máster final. Por ejemplo, si requieren una producción en HDR, al final condicionas tu workflow de producción y postproducción con respecto a esos estándares para maximizar recursos pero, también, para ponerlos al servicio de la historia. Lo que sí te diría que es común es que buscamos un flujo de trabajo cómodo a nivel de agilidad. En ese sentido, diseñamos un rodaje que acelere el plano de postproducción y que también pueda ser cómodo para el cliente a la hora de revisarlo o visionarlo.

¿Atresmedia Studios cuenta con sus propios recursos técnicos?

No, nuestra inversión o nuestros recursos son, sobre todo, de personal y de estructura. Nuestra intención es ser ágiles en ese sentido. No tenemos ahora mismo una inversión, en ese sentido, de hierros.

Entonces, para las producciones, optáis por alquilar vuestro equipamiento.

Y subcontratar dependiendo de la producción, del tipo de acuerdo. Nuestro foco está en lo creativo y en el resultado que finalmente va a pantalla. Por ello, creemos que muchas veces, en esa línea de tener decisiones muy ágiles, es preferible no estar comprometido con el tipo de recursos que tienes. De esta forma, podemos invertir donde creemos que está la diferencia: en lo creativo y en el equipo humano. No es que esté ahí la diferencia, sino que es ahí donde reside nuestra apuesta. Si quieres que te definan por una presentación técnica concreta, tiene sentido comprar, pero nosotros buscamos que nos defina la diversidad.

En el caso de co-producciones, ¿os podríais distribuir las labores en este sentido?

Podríamos recurrir a los recursos de una productora si tuviera sus recursos técnicos y lo consideramos adecuado.

Rodaje de El Embarcadero, una producción original de Atresmedia Studios

Recientemente habéis integrado Atresmedia Cine en Atresmedia Studios. ¿Redefine esto vuestra vocación?

Creo que lo que define es el propósito de la casa de tener la creación de contenidos centrada en una marca paraguas; en unificar, por así decirlo, esa estructura. Todas esas áreas dependen de una misma figura, que es nuestro director general Ignacio Corrales. También diría que es aún pronto para saber hasta qué punto redefine el concepto, pero lo que está claro es que hay un movimiento de integración.

La distribución a través de plataformas OTT es fundamental. ¿Qué papel juega Flooxer en Atresmedia Studios?

Flooxer en la actualidad depende del área de televisión. De hecho, tiene su equipo, apoyado a nivel contenidos por la unidad de ficción de la casa. Nosotros podríamos ser un proveedor más para Flooxer, aunque también es cierto que ahora mismo nuestro enfoque es de series más grandes, buscando esas oportunidades que existen a nivel de televisión de pago o en la distribución internacional.

Vuestra vocación, como has comentado, pasa en gran medida por ese enfoque internacional. ¿Está yendo bien? ¿Se están cumpliendo los objetivos?

Se están cumpliendo muy bien. En el primer año produjimos dos series, que fueron El Embarcadero y Pequeñas Coincidencias, y en este segundo año estamos a punto de arrancar La Templanza, tenemos otra producción en marcha y debería estar el tema de Los Javis, que va bastante avanzado. Y luego creo que, en este punto, nuestra propuesta ya no produce extrañeza. Fuimos el primer estudio español que dio el paso, pero en la actualidad estamos convenciendo serie a serie.

Durante toda tu trayectoria has estado cercano al ámbito de la ficción. ¿Qué tendencias identificas para el futuro? ¿Qué elementos van a marcar la producción de ficción?

Sin llegar a entrar en contenidos, te lanzo cosas que considero que podrían tener relevancia. Creo que estamos en un momento en el que el talento está empezando a tener una importancia mayúscula. Antes la marca no la hacían tanto las personas, como el escritor, el director o el productor, sino que era un global. Ahora, estas figuras son un elemento decisivo. Evidente-mente, los países anglosajones nos llevan diferencia, pero en España comienza a calar. Parece obvio, pero estratégicamente creo es una gran oportunidad. Por otro lado, tengo curiosidad de cómo va a impactar el big data. Hasta ahora tenemos la información propia de cada plataforma, pero creo que puedan dar más datos con información específica. Puede ser similar a la que tenemos en televisión, con los focus group, que son muy útiles. Pero claro, ahora pasas a tener una visión global. Finalmente, destacaría la multiculturalidad. Nosotros ya estamos envueltos en proyectos en los que, aunque se produzcan desde la casa, se opta por hacer un casting variado, con mezcla de talentos, de lenguajes y con diferentes localizaciones. De nuevo, para los anglosajones esto es algo más estándar, pero para los españoles, hispanos o latinos, ese cruce cultural es más novedoso.

Al final, el público abraza en gran medida la cultura norteamericana. Ellos quieren recibir algo que ya tienen, dentro de unos límites, pero nosotros recibimos esta internacionalidad, que además procede de casa, con los brazos abiertos… 

Creo que sí, que hay un punto de novedad en esto. Al menos, como productor de contenidos, es muy enriquecedor hacerlo y espero que se reciba bien. La multiculturalidad está en el mundo y debemos contarla de una forma que sea atractiva.

Rodaje de El Embarcadero, una producción original de Atresmedia Studios

De hecho, a veces ese público suele decir la frase de “esta serie no parece española”. Este nuevo enfoque está sirviendo para que una generación vuelva a enlazarse con nuestra ficción.

Así es. A mí ese concepto me parece completamente lícito, el “no parece español”. Lo que tienes que detectar es qué significa eso.

Volviendo a lo que comentabas del reconocimiento del talento, incluso el público español ya tiene referencias de fuera de nuestras fronteras como J.J. Abrams, Damon Lindelof o David Benioff y Dan Weiss…

Es que el talento tiene un recorrido enorme. La televisión sabe identificarlo. El cambio que ha habido es a nivel de mercado. Es decir, para los compradores, recomendadores y demás. El verdadero cambio llegará cuando mi tía Pepa conozca a Los Javis y diga: “quiero ver su última serie”.

En ese caso, incluso una generación ya puede identificar una forma de acercarse los guiones y una cierta cercanía y empatía hacia su figura. Han creado su propio estilo.

Sí, sí. Porque su diferencial, además, es que también tienen una relevancia cultural. Y eso, ni el propio Abrams, que si bien sí tiene calado a nivel pop culture, no impacta en ese sentido. Lo que buscamos al apostar por Los Javis, entre muchas otras cosas, es que tengan ese peso de marca.

Digamos que lo que pasa con ellos es que son muy hijos de su tiempo y se dirigen a una generación concreta. Abrams no deja de ser un hijo de Spielberg a nivel de historias y factura, pero ellos aportan algo diferente. 

Está bien visto eso. ¡Tienes toda la razón! El sentido de la comunicación es diferente, han nacido así y están acostumbrados a trasladar todo. En ese sentido, Abrams no podría volver atrás. Al final, los Javis tratan al público de igual a igual. Creo que es lo que tú decías: mantienen una honestidad, representan a su generación y comunican el mensaje de una manera directa. Los hemos metido y creo que eso es bonito, el demostrar que son talento. Cuando vimos La Llamada pensamos: qué talento tienen estos tíos, qué fresco es todo.

Para cerrar este capítulo, comentando el capítulo del big data, hay proveedores de estadísticas y analíticas que determinan hasta en qué momento la gente pausa un episodio o cuando deciden subir el volumen. Son unos servicios interesantes.

Ahora no me sale su nombre, pero sé que hay una empresa en Nueva York con la que hemos estado en contacto para abordar lo que nos pueden aportar como proveedores de datos. Existe un flujo de información que podemos llegar a tener en cuenta para tomar decisiones. Es una tendencia que va a afectar a todos los niveles. Creo que conocerla es interesante.

Queríamos hablar de otras tendencias: la realidad virtual, la realidad aumentada y el concepto transmedia aplicado a las ficciones. ¿Crees que era algo que se hablaba de forma reiterada pero ya se ha dejado de lado o consideras que vamos a volver a ver estos formatos?

¿Sabes dónde creo que está la dificultad? Yo he sido un gran defensor del contenido 360, del transmedia, pero lo que le falta es mercado, que al final es lo que marca muchas veces las cosas: faltan clientes que busquen ese tipo de contenido. Al final, hay una pregunta fundamental: “¿quién paga la fiesta?” Es difícil encontrar a alguien que encuentre valor añadido en ese tipo de producciones de una forma recurrente, más allá de lo efectista que puede ser a nivel de comunicación el decir: “Yo hago una serie de elige tu propia aventura, o un capítulo”. Si miras hacia atrás hay muchos ejemplos, pero puntuales. Es un tema, sobre todo, de modelo de negocio. Lo que sí que creo que está caro es que tienes que generar, en la medida de lo posible, series que generen conversación. Desde ahí, encuentran solas su transmedia.

Rodaje de El Embarcadero, una producción original de Atresmedia Studios

En ese sentido creciente solo identifico de una manera cercana la adaptación de Skam que se hizo en España…

¿Pero dirías como producto?

Como producto transmedia de ficción desarrollado en España, por mucho que sea una reinterpretación de la original noruega.

Nosotros con Los Javis, por ejemplo, sabemos que podríamos desarrollar algo así. La Veneno, que es la primera que vamos a hacer con ellos, no es un buen ejemplo. Al final, de nuevo, la dificultad reside en que hay que invertir en eso. Hemos diseñado estrategias, pero no un contenido propio como tal. Cuando se dé la oportunidad, hablaremos. Eso sí, hagas lo que hagas, tienes que generar el prosumer, el consumidor que produce.

En un plano más amplio, ¿consideras que la tecnología puede llegar a marcar el éxito de un formato?

No creo que el tema tenga que venir de tecnología, sino de las historias. Fíjate en Juego de Tronos…

Te va a echar la bronca James Cameron (risas). Tenemos referencias como Titanic o Avatar firmadas por él, por ejemplo, que sí son un motor de cambio y culpables de gran parte de su éxito.

Fíjate que Titanic hace un gran uso de la tecnología, pero lo primero es la historia. Habrá un porcentaje que sentirá curiosidad tecnológica, pero no creo que ese sea el verdadero motivo del éxito. El otro día estaba viendo Toy Story 4 y era abrumador el uso de su tecnología, pero no vas por eso. Ahora, dando la razón a James Cameron, lo que sí que hay que ser es poderoso tecnológicamente. Me parece importante que el productor de hoy en día sepa cómo aprovechar la tecnología a su favor, algo que puede abarcar tanto la elección de la cámara como el uso certero de las redes sociales.

Para terminar, nos gustaría preguntarte cuál es la hoja de ruta de Atresmedia Studios para el futuro más cercano.

Lo inmediato es pasar a combinar el modelo de producción que tenemos ahora con ser capaces de poder producir al 100% por nosotros mismos. Habrá cosas que hagamos con otros y otras que emprendamos al completo, tanto a nivel creativo como de producción. Y luego, por supuesto, creo en la internacionalización de todo lo que hacemos.

La interpretación d
El servicio Ci Media