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Distribución de contenidos: No todo está dicho

Parece que, desde la aparición masiva de los servicios de streaming, ya sean OTT o IPTV, y la paulatina sustitución, aunque no total ni mucho menos, de los sistemas de distribución unilaterales, satelitales o terrestres, no ha habido grandes novedades. Sin embargo, están comenzando a aparecer métodos bastante novedosos y mejoras en la manera en la que recibimos el contenido que van a cambiar, y mucho, la manera en la que consumimos. Vamos a profundizar un poco sobre ello.

 

Por Yeray Alfageme,  Business Development Manager en Optiva Media an EPAM company

 

Como comentaba en la introducción, el gran impacto que ha tenido el aumento del ancho de banda y la democratización de este no se pueden obviar. Desde la masificación de las redes de fibra, las cuales permitieron disponer de anchos de banda suficientes en nuestros hogares para que el vídeo digital no supusiera un problema, hasta el desarrollo de las redes móviles de alta capacidad, mayormente el 4G, el consumo de contenido digital ya no es un problema técnico.

El vídeo fue el último de los servicios, o quizá de los últimos en “digitalizarse” ya que sus requisitos de ancho de banda hacían necesarias unas infraestructuras más avanzadas que para manejar correos electrónicos o simplemente archivos de audio. Esto, que parece evidente, no lo era tanto hace unos años. Especialmente el consumo de estos servicios en dispositivos móviles cuyo boom se dio a partir del 4G.

Y, tras madurarse estas tecnologías, y sobre todo el uso de estas, ha llegado el momento de que todo vaya dando pasos hacia delante. Y no solo por la llegada del 5G, sino por nuevas formas de ofrecer estos servicios utilizándolos no solo técnicamente sino de una manera más novedosa para que realmente sea algo diferente y no solo cambiar una antena por un móvil.

 

Ultra baja latencia

Una de las cosas que “empeoraron” con la adopción de soluciones on-line para la distribución es el tiempo que tarda la señal en llegar desde el centro de producción hasta nuestros dispositivos. Retrotrayén-donos a los tiempos de la televisión terrestre analógica, la latencia era incluso despreciable. Con la implantación de la TDT se aumentó este tiempo a unos pocos segundos, pero en servicios OTT estamos hablando, típicamente, de un rango de 20 a 40 segundos, lo cual no es nada despreciable.

Esta latencia viene dada, principalmente, por las redes de distribución de contenido, CDNs. Ya hablamos sobre ellas en un artículo anterior en TM Broadcast por lo que no vamos a entrar en detalle, pero, básicamente, debido a la arquitectura de estas en las que el contenido se replica y replica entre servidores localizados por todo el mundo, este tiempo en inevitable. O lo era.

Además de la latencia acumulada en la CDN existen otros dos puntos en los que se puede mejorar en tiempo: la codificación y el empaquetado. Estos dos procesos tienen lugar, me permito el lujo de simplificar mucho el concepto, en el origen de la CDN, el punto único desde el que se replica el contenido para toda la red, y es por ello que cualquier mejora en el mismo tiene un gran impacto.

Hoy en día ya no se tratan de manera aislada la codificación y el empaquetado en el origen con la distribución y el cacheado del contenido a lo largo de toda la red, sino que se diseñan en conjunto. Es por ello por lo que, de los típicos, vamos a poner 20 segundos, aunque pueden optimizarse hasta los 10-15 segundos en muchos casos, se está logrando bajar hasta por debajo del segundo, lo cual ya lo equipara con servicios terrestres de distribución.

Y esto no es solo una ventaja técnica sino que permite ofrecer nuevos servicios en torno al contenido digital que hasta ahora no eran viables. Por ejemplo, la interactividad ya no es un problema. No hablo de vídeo bidireccional, que también, sino de interactividad masiva que puede dar acceso en tiempo real a que millones de espectadores de un evento en directo, por ejemplo, puedan intervenir en el mismo tal y como se hacía con una llamada telefónica antaño.

Otra de las aplicaciones, aunque más controvertida, son las apuestas, especialmente en eventos deportivos o casinos en línea. En ciertos mercados suena algo distante, pero sin duda representa un porcentaje de contenido, y sobre todo de negocio, muy grande. Este entorno también necesita que todos los espectadores reciban, no solo cuanto antes sino también de manera simultánea, el contenido. Lo cual ya es posible con técnicas de streaming sincronizado de baja latencia.

 

Hiperpersonalización

Otro de los conceptos que han impactado muy fuertemente durante los últimos años en la distribución de contenido son los canales FAST, canales lineales creados a partir de catálogos de contenido bajo demanda, ofrecidos de manera gratuita y monetizados a través de la publicidad. No vamos a volver a reflexionar sobre este modelo de negocio ya que también hablamos largo y tendido en TM Broadcast sobre ello, pero sí sobre el concepto de hiperpersonalización que puede traernos.

El ofrecer un canal temático con contenido al gusto de los espectadores con anuncios relevantes no es nada nuevo, son canales de nicho y hay infinidad de canales lineales de este tipo. Sin embargo, que cada espectador reciba sus canales FAST 100% personalizados, con sus anuncios relevantes que le interesen y que, de manera dinámica, se vayan actualizando en función de sus gustos, preferencias y el consumo de contenido que haga, eso sí que es un paso más.

Una de las principales ventajas de la distribución digital es que disponemos, en tiempo real, de los datos de consumo individualizados de qué, cuándo, dónde y cómo ve cada espectador. Y podemos hacer uso de esta ingente cantidad de datos, sin duda, pero cómo. Pues uno de los usos que se le pueden dar es automatizar la creación de estos canales lineales FAST para que cada usuario reciba lo que le interesa con los anuncios que le interesan y que esa oferta se diferente a la de otros; es decir, hiperpersonalización.

Debido a la enorme cantidad de métricas sobre el consumo del contenido de las que se dispone, de las grandes cantidades de metadatos que tienen los catálogos VOD y de la variabilidad de los anunciantes disponibles, casi se hace imprescindible el uso de mecanismos de IA que permitan gestionar todo esto de una manera viable. Actualmente se están aplicando mecanismos de machine learning y deep learning para automatizar y personalizar hasta extremos increíbles la oferta individualizada que se hace del contenido a los espectadores.

Y, lejos de percibirlo como una intrusión en las decisiones sobre lo qué quiero ver, cuándo y cómo, lo percibimos con una ayuda con la que descubrir y consumir nuevo contenido y recibir ofertas personalizadas sobre productos y servicios que nos interesan y queremos adquirir. Es casi perfecto.

 

5G Broadcast

Si el 4G democratizó el consumo de vídeo en dispositivos móviles, wifi aparte—pero al final una red wifi va ligada a una línea fija, no móvil—, el 5G viene para dar el siguiente paso. Más ancho de banda, sin duda eso ayudará a mejorar la calidad y cantidad de servicios que podamos consumir, menor latencia, más oportunidades para una mejor interactividad, menos tiempo de respuesta e incluso otros negocios como las apuestas, pero el cambio va a ser el 5G Broadcast.

¿Qué es esto del 5G Broadcast? ¿No es distribución digital igualmente? Pues no. Actualmente, gracias a las CDNs, cada usuario dispone de una copia del contenido que quiere ver para él. No existe un punto único desde el que todo el mundo consuma el contenido sin replicarse, de ahí la necesidad de la existencia de CDNs, pero gracias a la redes 5G aparece una nueva manera de distribuir contenido digital.

Más allá de una distribución uno a uno, lo que actualmente es un servicio OTT, aunque todo el mundo consuma lo mismo, se abre la puerta a lo que se ofrece por TDT o redes de satélite, distribución uno a muchos. Con el 5G Broadcast existe la posibilidad de hacer disponible un stream en la red, en una URL concreta, y que este sea consumido por todos los dispositivos que estén conectados a esa red sin que este stream se replique por toda la red. Imaginaos el ahorro de ancho de banda que esto supone y la cantidad de servicios simultáneos que podemos ofrecer de esta manera.

Comparándolo, sería como ofrecer un servicio IPTV en el que la red está controlada y es privada y en el que existe un único stream que todos los usuarios consumen bajo un entorno controlado, pero en una red pública, internet sobre 5G. El que no conociera este concepto y no le haya explotado la cabeza aún, que lo vuelva a leer 😉. Es la cuadratura del círculo.

Es como si tuviéramos las ventajas de la baja latencia, bajo consumo de ancho de banda, alta disponibilidad y calidad que ofrecen las redes terrestres o vía satélite de distribución de contenido, pero con todas las ventajas de la distribución digital respecto a métricas, posibilidades de hiperpersonalización y servicios añadidos. Suena muy bien.

Mediante 5G Broadcast vamos a poder distribuir de una manera eficiente mucho contenido a todos los usuarios con menos latencia y de una manera más fiable que una red OTT sobre CDNs convencional. Ya no dependerá de dónde o en qué dispositivo se consume el contenido, todo el mundo verá lo mismo, al mismo tiempo y con la misma calidad. Además, gracias al ahorro de ancho de banda que representa el uso de esta técnica, seremos capaces de ofrecer otro tipo de servicios o aumentar la cantidad de oferta disponible.

Uno de los servicios adicionales que podemos ofrecer serán las experiencias inmersivas o de realidad aumentada, en las que, sin necesidad de hardware específico como gafas 3D o similares, el espectador pueda experimentar con su dispositivo móvil en su entorno y no solo en su pantalla. No solo el contenido, sino que los anuncios y promociones también pueden hacer uso de esta inmersividad para impactar más y ser más personales. Hay un nuevo mundo ahí fuera.

 

Conclusiones

Con la madurez de las redes de distribución de contenido digital, OTT e IPTV, se están comenzando a explorar y explotar nuevas formas de distribución de contenido. Estos métodos de distribución ya son lo suficientemente sólidos como para permitir darles una vuelta de tuerca.

Desde mecanismos de ultra baja latencia que permitan distribuir contenido de manera simultánea a todos los dispositivos al mismo tiempo y “casi” a tiempo real como estábamos acostumbrados con las redes tradicionales, hasta servicios de hiperpersonalización a través de canales FAST o similares son solo algunos ejemplos que hemos explorado.

Sin embargo, el 5G Broadcast va a permitir dar un paso más allá. Y es que representa una tecnología mediante la cual todos los dispositivos de una red pueden consumir el mismo contenido al mismo tiempo sin el aumento de ancho de banda que esto representa actualmente en los servicios OTT.

Esto va a permitir aunar lo mejor de dos mundos. La baja latencia, sincronismo y alta disponibilidad de las redes terrestres y satelitales de distribución de contenido con la disponibilidad de métricas en tiempo real, la bidireccionalidad y la alta oferta disponible en redes digitales a través de Internet. Y esto nos llevará al siguiente paso en consumo de contenido: la hiperpersonalización.

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