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Equipos de estudio Blackmagic Design

Sinergia. 1 de 2.

Sí. Hoy titulamos con ese concepto abstracto que describe aquellas situaciones en las que el todo es más que la suma de sus partes. Veamos cuántos beneficios nos encontramos a medida que combinamos las piezas adecuadas de este puzle, y lo interesante que puede ser desde el punto de vista de la rentabilidad.

Laboratorio realizado por Luis Pavía

 

Este será un laboratorio un poco más extenso y algo diferente a los habituales. Lo dividiremos en dos partes porque además de hablar de los equipos y de sus posibilidades a título individual, vamos a llegar un poco más lejos profundizando en todo aquello que es posible alcanzar, la sinergia que logramos al utilizarlos en conjunto. Y ya os adelantamos que el recorrido será extenso y gratificante.

Para ello, hemos contado con tres elementos: dos relativamente nuevos, presentados este mismo año, y uno con algo más de recorrido en el mercado, todos de Blackmagic Design. Los más recientes son el mezclador ATEM TV Studio HD8 ISO y la cámara Studio Camera 6k Pro, a los que añadimos un ATEM Camera Control Panel.

Pensando en la configuración adecuada para un entorno real de directos, lógicamente serán necesarias más cámaras, además de otros elementos adicionales de distinto tipo, para llevar a cabo los distintos proyectos que afrontemos en las mejores condiciones.

Pero este kit básico es suficiente para desarrollar este laboratorio que, gracias a la gama de precios a los que Blackmagic nos tiene acostumbrados, abre la posibilidad de montar un estudio o una realización en directo en lugares donde hasta ahora era impensable por razones de complejidad técnica y/o presupuesto.

Dedicaremos esta primera entrega mayoritariamente al mezclador y sus posibilidades; mientras que la cámara, el panel y todas las sinergias y nuevos mercados posibles os estarán esperando en la segunda entrega. Vamos a por ello.

La comunicación, y todas las formas de llevarla a cabo continúan en auge, aún más en estos momentos donde internet y la inmediatez de acceso a todo tipo de información resultan decisivos para difundir nuestro mensaje a nuestra audiencia. Sea cual sea el mensaje, y sea cual sea la audiencia, cuanto mejor sea la calidad y el cuidado puesto en su creación o retransmisión será más fácil mantener a nuestro público. Y mejor aún si logramos incrementarlo.

Por este motivo, contar con la posibilidad de montar un estudio de televisión con todas sus funcionalidades, con todas las herramientas necesarias para generar contenidos de calidad, y poder hacerlo a un precio más que competitivo, es la razón por la que este conjunto abre posibilidades no sólo a productoras con presupuestos más limitados, sino que lo hace accesible a decenas de entidades, instituciones y organismos que probablemente lo tenían en su lista de sueños inalcanzables. Y si además lo hacemos portable, ¡lograremos disponer de una unidad móvil en el maletero de un utilitario! Detalle que abre un interesante horizonte de formas adicionales de monetización de servicios a la carta para pequeñas productoras y organizaciones.

Entrando ya en las descripciones de los equipos, el mezclador es el corazón de cualquier estudio de realización. Es el centro neurálgico a donde llegan todas nuestras señales para ser corregidas, sincronizadas, secuenciadas, mezcladas, superpuestas y todo lo que sea necesario, antes de su salida a emisión. Estas señales pueden provenir de cámaras, ordenadores, grabadores con contenidos preparados, diversas fuentes de sonido adicional como micrófonos, reproductores o mezcladores. Y el propósito es crear la imagen final que deseamos emitir. Bien por añadir efectos, capas, rótulos o cualquier otro elemento que enriquezca nuestro contenido.

Aunque cuando entremos más en los detalles, veremos que no sólo disponemos de las funciones que cabe esperar en un mezclador avanzado como retornos y tally, sino que cuenta con muchas más como el mezclador de audio integrado, la posibilidad de control y gestión remota de cámaras, la emisión directa en formatos de streaming o la capacidad de grabar las señales para reeditar la emisión con posterioridad.

La cámara, el conjunto de cámaras en un estudio real, también es fundamental, pero en realidad es sólo una de las fuentes de información que vamos a utilizar, y necesitaremos disponer también de esas otras fuentes para incorporar todos estos contenidos adicionales. Y no sólo aportar contenidos al control central. Para que una cámara de estudio sea realmente útil debe disponer de equipamientos o funcionalidades adicionales para que los operadores puedan realizar su trabajo. Estas funciones incluyen el retorno de la señal de programa, el indicador de emisión habitualmente conocido como “tally” y algún medio de intercomunicación entre operadores y control central. Algunas de estas tareas también están vinculadas o directamente a cargo del mezclador.

El siguiente elemento que mejora la eficiencia de la producción, y con el que también hemos contado, es el panel de control remoto de cámaras. Dispositivo tradicionalmente conocido en el argot televisivo por sus siglas en inglés como RCP (Remote Control Panel). No se debe confundir con CCU (Camera Control Unit) que puede compartir algunas funciones. Su misión es posibilitar que un mismo profesional se ocupe de todos los ajustes de imagen y colorimetría de todas las cámaras desde el control central, proporcionando unidad visual y permitiendo que el operador de cada cámara se pueda concentrar en el encuadre, enfoque y seguimiento de la acción.

Perfilados conceptualmente los tres elementos que componen nuestra escena, vayamos con la presentación general de cámara y remoto, puesto que desgranaremos el mezclador en esta misma entrega.

La cámara se presentó como novedad a principios de este año, poco antes del NAB 2023 de Las Vegas, como una evolución de su predecesora 4k Pro. De este modelo conserva la pantalla HDR de 7 pulgadas con parasol y funcionalidad táctil para manejar directamente todas las opciones de menú y configuración. También conserva las conexiones SDI In/Out y HDMI Out, Ethernet con alimentación PoE+ además de vídeo, audio, intercom, tally y control bidireccional a través de un único cable, los dos puertos USB-C con usos diversos, las dos entradas XLR de audio analógico, el 5-pines para intercom, y los mini jacks para micro y auriculares.

Adicionalmente a todas estas características compartidas con su predecesora, este modelo se distingue por su sensor 6k de tamaño súper 35, que mejora claramente la sensibilidad y el detalle, además de aportar una narrativa visual diferente. La bayoneta cambia a tipo EF, para la que contamos con una mayor variedad de ópticas disponibles en el mercado. Incorpora filtros ND de accionamiento electrónico,  ajustables tanto desde el menú en pantalla como desde los mandos remotos opcionales de zoom y foco, o la mayoría de equipos ATEM.

Entre las novedades destacadas, ahora los puertos USB permiten grabar en discos externos señales 6k hasta 60p en formato RAW, que permitirán reeditar posteriormente un directo con máxima calidad. A través del puerto ethernet es posible codificar directamente la señal de cámara hacia plataformas de difusión. Pero también hacia mezcladores ATEM a través de redes de datos con retorno, tally e intercom, creando una red de conexiones remotas de una forma muy sencilla y eficiente.

Y contado así, como mera enumeración de características, el alcance de alguna de ellas ha podido pasar desapercibido. Nos explicamos: que la señal de retorno del mezclador lleve integradas las funciones de control remoto, tally e intercom supone una simplificación de infraestructura considerable.

Por tanto, disponer de todas esas funcionalidades en una cámara de presupuesto contenido, a través de una infraestructura tan simple y económica como un cable SDI, facilita la instalación e incluso la movilidad de estos equipos en lugares donde antes, simplemente por presupuesto hubiera sido impensable. Y ahí es donde disponer de un mezclador que las integre por su parte es una de las sinergias  a destacar.

Respecto al control remoto de cámaras, el Camera Control Panel con el que contamos para nuestro laboratorio seguramente es más conocido por llevar más tiempo en el mercado. Este es el equipo que nos permite hacer todos los ajustes relacionados con la iluminación, calidad y la respuesta en color de la imagen, así como los ajustes de la óptica si el objetivo seleccionado admite esta funcionalidad. Los 4 controles RCP independientes permiten manejar hasta 8 cámaras, por lo que resulta extremadamente fácil y rápido cambiar tanto la selección de cámara de cada módulo individual, como los 4 conjuntamente en bloque.

En este caso, la peculiaridad es encontrar una configuración de controlador con 4 módulos físicos integrados en la misma consola, cuando lo habitual es encontrarlos en módulos independientes. Puede parecer innecesario, pero lo cierto es que el precio de este conjunto es muy similar al de bastantes módulos individuales, con lo que se multiplica la eficacia y versatilidad sin aumentar los costes de adquisición. Además, la conexión es extremadamente sencilla mediante un único cable ethernet al mezclador. De nuevo, el mezclador sigue centralizando eficiencias.

Pero entremos ya a desgranar todas las características y detalles técnicos de nuestro centro neurálgico: el mezclador.

La versión de nuestro laboratorio es el Studio HD8 ISO, que se caracteriza por la posibilidad de grabación interna e independiente de cada una de sus 8 entradas. Como referencia para quienes puedan tener otras necesidades, existe una variante más sencilla (HD8) que prescinde de la posibilidad de grabación interna, así como otra superior para señales UHD (4K8), aunque también prescinde de la posibilidad de grabación interna. En cualquiera de los tres casos, son modelos de tipo 1 M/E, con 8 entradas SDI HD en buses previo/programa de 20 puertos.

Además del manejo convencional desde sus propios controles, el mezclador también se puede manejar remotamente desde un ordenador (o varios) con el software de control gratuito ATEM Control, y que pueden estar situados en la mesa de al lado o distribuidos en ubicaciones distantes, siempre que ambos se vean a través de internet.

Entraremos en el software un poco más adelante, pero es importante destacar en este momento que todo el procesado de imagen se hace siempre en el hardware dedicado a nivel interno del propio mezclador, evitando retardos y asegurando la calidad del resultado.

 

Contamos con 8 entradas SDI HD que soportan resoluciones hasta 1080p60 , con sus respectivas salidas que, como ya hemos comentado, incluyen el retorno de programa, el control remoto, la señal tally y el intercom. Todas estas funcionalidades extendidas se dan siempre que trabajemos con equipos compatibles como son las gamas de cámaras Studio y URSA de Blackmagic.

Además de las entradas externas, es posible cargar en el mezclador hasta 20 imágenes fijas y hasta 4 secuencias de vídeo o gráficos en movimiento para seleccionar y lanzar desde los dos reproductores integrados. Estos se comportan como una entrada más en los buses, al igual que los dos generadores de color también integrados. Y si los gráficos en movimiento cuentan con canal alfa para transparencia, podremos utilizar este canal alfa como máscara para otras señales independientemente de su contenido original.

Lógicamente, si contamos con reproductores de tipo Hyperdeck, estos se comportarán como una fuente más de señal SDI en los buses, con el aliciente de tener la posibilidad de controlarlos desde el propio mezclador.

Como es de esperar en un equipo de estas características, también tenemos conexiones para un sincronizador o una base de tiempos externa, pero no es imprescindible, ya que internamente todas las señales siempre serán convertidas y sincronizadas al formato de salida sin necesidad de este equipamiento. De nuevo redundando en la simplificación, pero sin crear restricciones si necesitamos la funcionalidad para sincronizarnos con otros equipos de un estudio mayor.

Para la supervisión en el control central disponemos de una salida, HDMI en este caso, que genera directamente el multiviewer. Se puede configurar a nuestro gusto mostrando entre 4 y 16 pantallas simultáneamente con cualquiera de los contenidos del mezclador.

Adicionalmente a la doble salida SDI de señal de programa, contamos con dos salidas auxiliares que nos permiten enviar hasta dos realizaciones adicionales y diferentes en paralelo al programa principal. Estas salidas auxiliares nos serán de gran ayuda para múltiples propósitos, ya que admiten enrutar la señal de cualquier entrada interna o externa, las salidas de previo y de programa, replicar el multiviewer, o hacer una salida de señal limpia, sin sobreimpresiones.

Ejemplos de uso interesante serían, por ejemplo: enviar al ponente de un auditorio el contenido que está presentando, incluso permitiendo superponer un contador y siendo esta imagen visible sólo en este monitor, independientemente de la salida de programa. O una  salida directa de cámara o de previo para que el colorista pueda hacer el ajuste de cámaras sin interferir en la realización principal. O para afinar el ajuste de un key en estudios con escenarios virtuales. O disponer de la señal sin sobreimpresiones para ofrecer la emisión a través de otras cadenas del grupo. O para conservar el programa grabado en “limpio” mediante dispositivos externos. O… para tantos otros usos.

Todavía en la parte de procesado de imagen, contamos con 4 keyers en entrada. ¿En qué consisten? Son 4 capas adicionales independientes que se pueden superponer a las imágenes en entrada con los métodos habituales: luminancia, crominancia o con patrones de recorte y/o escalado. Que sean de entrada significa que se vinculan a cada entrada en distintos momentos para que, por ejemplo, la composición de una persona en su escenario virtual o la sobreimpresión de rótulos de personas o lugares, entren y salgan conjuntamente con su imagen correspondiente.

A diferencia de los keyers de salida, tradicionalmente reconocidos con el acrónimo DSK (de Down Stream Keyers) de los que también contamos con 2 más, cuya característica es que se mantienen superpuestos aunque conmutemos entre las diferentes entradas. Este sería el ejemplo clásico del logo de una cadena, que permanece estable en emisión mientras vamos conmutando entre todas las señales de entrada.

La función de mezclador que nos permite combinar entradas quedaría situada entre los keyers de entrada (up stream) y de salida (down stream), que nos ofrece todos los medios habituales de fundidos, cortinillas y efectos habituales y configurables en todos sus parámetros como forma, tamaño, difuminado, bordes, etc. en función de su tipología.

Pero disponemos de una función específica que nos resuelve una situación que de otra forma podría ser bastante complicada. Bautizada como “supersource” nos permite componer y tratar como un único canal una señal de fondo con 4 ventanas superpuestas. Por supuesto, los cinco contenidos pueden ser imágenes de vídeo procedentes de cualquier fuente y las ventanas se configuran en tamaño y posición, aunque existen plantillas predefinidas que de nuevo nos simplifican enormemente la tarea. Es el estilo de imagen que, por ejemplo, vemos en las sesiones de e-sports en las que estamos visualizando simultáneamente la acción y hasta 4 jugadores.

En cuanto al audio, también disponemos de un mezclador integrado mucho más potente y versátil de lo que puede parecer a primera vista. Además del audio propio de cada cámara que llegará embebido con su señal SDI, contamos con un par de entradas adicionales en los dos formatos más habituales: XLR y RCA. Lo que ya no es tan habitual es añadir a este conjunto otros 16 canales estéreo adicionales en formato MADI. Es decir, un conjunto de canales dedicados de audio digital que llegan a través de un único conector SDI.

¿Y para qué me sirven? Pues el uso más eficiente será conectar un conjunto de micrófonos u otras fuentes de audio a un convertidor/integrador MADI, que nos proporcione todos los canales disponibles para manejar de forma individual, pero que nos llegan desde el estudio a través de un único cable SDI. De nuevo, simplificación y economía de recursos sin limitar funcionalidad ni versatilidad. Por cierto, Blackmagic también tiene disponible un integrador MADI en su catálogo.

En todos y cada uno de los canales contamos con un ecualizador paramétrico, así como los compresores, expansores y filtros que podríamos necesitar para producir con la mejor calidad de audio posible.

Además, la misma sección de pantalla y botonera del panel que se utiliza para el control del mezclador de audio cambia su funcionalidad para controlar colorimetría, sensibilidad, balance de blancos, etc. de cámara. Y, si la lente lo permite, también iris, foco y zoom.

La lista sigue creciendo porque todavía nos quedan por compartir algunas características importantes del panel. Ya hemos mencionado que este modelo “ISO” que hemos tenido ocasión de probar puede grabar internamente de forma independiente todas las entradas. ISO viene de “isolated”, aislado. Si decidimos utilizar esta funcionalidad se pueden disponer hasta dos discos SSD internos donde se registrarán estos contenidos.

Pero mejor que ello es que, además de las entradas con sus correspondientes referencias y códigos de tiempo, se genera la EDL de realización. Esta queda en un fichero “.drp” de DaVinci Resolve, facilitando dos aspectos muy importantes: el primero, poder editar después para mejorar o corregir cualquier detalle de la realización en directo con un mínimo esfuerzo. Y el segundo, no menos importante: si hemos grabado en paralelo en cada cámara en formato nativo RAW, una vez hecha la ingesta se puede remasterizar el programa con una calidad muy superior y, de nuevo, con un mínimo esfuerzo.

También es destacable la capacidad directa de hacer streaming. Simplemente si lo conectamos a un router con salida a internet, seremos capaces de hacer la emisión de nuestro programa sin necesidad de ningún otro equipo o software adicional, simplemente configurando la dirección (URL) e introduciendo la contraseña de nuestro canal o plataforma.

¿Que cómo lo conectamos al router? El mezclador incorpora un switch ethernet de 4 puertos que nos permitiría expandir significativamente nuestra configuración. En un caso sencillo, además del router para salir a internet conectaríamos el panel de control de cámaras. Y ya que el panel cuenta con dos puertos, el ordenador con el software estaría en aquella posición dejándonos libres dos puertos ethernet. A los que podríamos conectar alguno de los paneles de color, u otras fuentes como cámaras o la salida de otros mezcladores.

Aunque también se puede usar en sentido inverso, conectando uno de los puertos USB del panel para que cualquier ordenador reconozca su salida de programa como si fuese una simple fuente de imagen, como una webcam.

En el panel encontramos una sección dedicada a las funciones de intercom, con sus canales habituales independientes para las áreas de estudio e ingeniería. Gracias a ello, tenemos esta función también cubierta sin necesidad de equipos o infraestructuras adicionales.

Para terminar con el panel, sólo nos queda comentar que se alimenta a través de 220v y/o de una toma de batería estándar XLR de 4 pines, útil tanto para alimentar el mezclador como para usarla de reserva/seguridad cuando trabajamos en entornos un poco más comprometidos. Y, a semejanza con otros equipos, no tiene interruptor para encender/-apagar. Se hace simplemente suministrando o cortando alimentación.

Llegar hasta aquí no significa que hayamos terminado con su funcionalidad, porque prácticamente todas las funciones se pueden realizar desde el software. Y gracias a que el software hace el control remoto del panel, pero no interviene en el procesado de las señales, la respuesta siempre es instantánea. Y este es el momento perfecto para exponer alguna peculiaridad.

Si bien es cierto que prácticamente todas las funciones se pueden hacer indistintamente, e incluso simultáneamente y en paralelo entre el software y el panel, hay algunas muy concretas que sólo se pueden hacer desde el panel. Como, por ejemplo, asignar el color de ciertos botones. Otras, en cambio, sólo se pueden realizar desde el software, como cargar desde el ordenador los ficheros que quedan almacenados para usar desde los reproductores.

Como vemos, ninguna es crítica y sí pueden ser utilizadas para evitar que, por ejemplo, se utilicen otros grafismos distintos de los asignados si sólo se tiene acceso al panel. Por otro lado, y ya que la funcionalidad del software está dividida entre los cuatro bloques principales: mezclador de vídeo, mezclador de audio, acceso a medios, y control de cámaras, se pueden conectar varios ordenadores simultáneamente para tener las tareas divididas.

Lo que sí resulta indudable es que hay ciertas funciones que resultará más cómodo hacer desde el panel, como la realización con los botones táctiles sin tener que desviar la mirada de la pantalla para colocar el ratón, si no tenemos asistente. O desde el software, como el ajuste de los filtros de audio, donde un panel gráfico de frecuencias y niveles será más representativo que un simple ajuste numérico con botón giratorio.

Para terminar con esta primera entrega, sólo añadiremos que el tacto y la sensación que transmiten todos los botones y pulsadores dan seguridad y confianza, así como un sentido de fiabilidad a largo plazo. Y en este sentido también cabe destacar que, tratándose de una unidad compacta en la que los cables se conectan directamente al propio panel, resulta reconfortante saber que existen elementos de repuesto para posibles reparaciones en caso de accidente que pudiera dañar alguna de las placas internas.

Y… continuará…

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