HomePanoramaEl Hormiguero 3.0: Así se hace el programa de entretenimiento familiar líder de España

El Hormiguero 3.0: Así se hace el programa de entretenimiento familiar líder de España

Pablo Palomo (izq.) y David Fernández (der.), responsables técnicos de El Hormiguero 3.0

Pocos podían imaginar que un 24 de septiembre de 2006 nacería un formato que ya ha pasado, por méritos propios, a la historia de la televisión española. El Hormiguero, una de las primeras apuestas de la recién estrenada Cuatro, ocupaba una hora y media de la tarde de los domingos con un equipo procedente del espacio radiofónico “No somos nadie”, emitido en M80 Radio. Su objetivo era ofrecer una mezcla de entretenimiento y ciencia con diferentes secciones para toda la familia.

Años después, transición de Mediaset a Atresmedia incluida, El Hormiguero 3.0 sigue batiendo récords. Las noches de lunes a jueves, la franja del access prime-time reúne a una importante cuota de pantalla. ¿Los pilares de su éxito? Invitados de primer nivel, dinamismo y, al fin y al cabo, entretenimiento.

La productora 7 y Acción ha sabido revitalizar cada temporada un programa espectacular que se beneficia de la técnica y de la sorpresa. Queremos saber más y, para ello, nos desplazamos a la sede de la productora para conocer todos los detalles de El Hormiguero de la mano de David Fernández, realizador, y Pablo Palomo, responsable técnico.

Un formado conducido por la locura

“Es muy loco”, comenta David cuando le preguntamos cómo definiría “El Hormiguero” en pocas palabras. Como espectadores, podemos estar de acuerdo. Cualquiera que haya podido ver una edición es consciente de su imprevisibilidad. La estructura es la de un talk show tradicional, pero “con esteroides”. Tras una pequeña introducción, los invitados se sientan con el conductor y director del espacio, Pablo Motos, para someterse a sus preguntas y a las de “las hormigas”, célebres marionetas. Después, comienza el juego. Secciones de colaboradores se alternan con diferentes propuestas del equipo creativo del programa, traducidas en demostraciones de ciencia, retos emocionantes y propuestas creativas en las que se incluyen todo tipo de disciplinas artísticas.

Los propios realizadores, a pesar de la planificación, ensayos y escaletas, tampoco tienen la absoluta certeza de cómo se va a desarrollar cada entrega. Nos lo explica David: “Es de los pocos programas que hay en directo en los que nunca se sabe lo que va a pasar realmente. De hecho, el presentador no lleva ni pinganillo. Tenemos una escaleta tipo, pero luego, en directo, Pablo puede cambiar el orden del programa y todo el mundo tiene que estar preparado”. Esto incluso sorprende a los propios colaboradores: “Cuando dice “que salga”, nadie sabe quién va a salir, si Monaguillo, si Marron… Todo el mundo tiene que estar preparado a nivel técnico y artístico”.

A esta complicación se suma que El Hormiguero se desarrolla en un total de cinco lugares diferenciados: “plató, patio, plató grande, pasillo y exteriores”. “Dependiendo de quién salga, puede pasar que haya cámaras que tengan que salir corriendo para ir al otro plató. Por tanto, la realización es loca, pero debe ser intuitiva. Aunque todo se ensaye, nunca sale como en el ensayo. Vivimos en una locura constante. Pero es lo que nos mola, no te permite aburrirte o acomodarte”, apunta el responsable de realización. Pablo comparte la opinión de su compañero: “Es una locura, pero también en el plano técnico”.

Cámara enfocando a las hormigas de El Hormiguero (7 y accion)

Esta coordinación no solo implica una rápida gestión de recursos a nivel de plató, sino también detrás de las cámaras: “Todos los elementos tienen que estar listos para ser lanzados. Tenemos un lanzador de vídeos y grafismos que funciona de manera completamente manual. Por otro lado, si hay un concurso, no sabemos qué resultado va a dar, por lo que lo hacemos todo de manera muy casera”, comenta David.

El dinamismo de El Hormiguero viene marcado en importante medida por la influencia de Jorge Salvador, socio de Pablo Motos en esta aventura. Salvador comenzó su andadura como técnico de radio en Antena 3, pero desarrolló el grueso de su carrera en televisión. Dejó su huella especialmente en formatos como “Crónicas Marcianas”, un late night cuyo ritmo nos puede recordar al de Antena 3: “La realización de El Hormiguero tiene un estilo muy marcado por la productora, algo que viene de antiguos realizadores que han estado en el programa. Alex Miñana creó un estilo de realización con dinamismo, movimiento de cámaras y cambio de planos. Nunca hay un plano estático, por lo que la gente no se puede aburrir. Esta influencia viene de Jorge Salvador, uno de los ideólogos del programa”, señala David.

A los espacios principales de grabación de El Hormiguero se le suma la calle Alcalá para algún evento de especial relevancia. Según añade Pablo, se utilizan todos los rincones de la productora, incluyendo la sala de reuniones en la que estamos manteniendo nuestra conversación. David nos aporta más datos: “Hay piezas más elaboradas que hacemos con Jordi Moltó, uno de nuestros guionistas, pero para grabaciones concretas utilizamos toda la productora. En el propio plató, por ejemplo, a veces grabamos sketches con un chroma. Luego, en el patio, durante todo el día hay gente haciendo herramientas, creando muebles…  Y luego está el plató grande, que realmente es un almacén. Son espacios en los que todos convivimos”. Se han dado varias propuestas por parte de Antena 3 de desplazar este formato a otros platós más convencionales, pero 7 y Acción siempre ha querido conservar su cuartel general: “En alguna ocasión incluso hemos utilizado la propia casa de Jorge. Empleamos todo lo que tenemos a nuestra disposición”, comenta David, haciendo gala de una admirable versatilidad.

La realización técnica de “El hormiguero 3.0”

Cuando visitamos el control de realización de El Hormiguero, nos sorprendió la disposición de los elementos. ¡Nos recordaba a la configuración clásica de una unidad móvil de mediano tamaño! David confirma nuestras sospechas. En origen, el corazón audiovisual de 7 y Acción nació de uno de esos vehículos.

El equipamiento técnico de la sala de control de El Hormiguero alterna piezas de última tecnología con otras de más recorrido, conformando una disposición heterogénea de elementos. David nos introduce algunos de los dispositivos: “El mezclador es una Kayak de Grass Valley. Ahí ocupa su lugar el realizador y el ayudante. Luego, sobre el EVS, tenemos uno para repeticiones de 8 canales. Nos hemos cambiado al XT3 porque… ¡va a parecer antiguo, pero emitimos en HD desde hace solo tres años! Antes teníamos el XT2, algo que nos funcionaba cuando emitíamos en SD. Sin embargo, ahora va todo mucho más rápido. Como te digo, todo esto se montó hace 14 años y, como ha funcionado, no se ha ido cambiando”. “Ha ido creciendo y nosotros nos hemos ido adaptando”, apunta David. Por otro lado, en la sala encontramos dos puestos para titulación y lanzar vídeos. Estos técnicos controlan los plasmas, pantallas, MicroTiles LED, torres, columnas y videowalls que configuran el plató.

Para un episodio estándar de El Hormiguero, se cuenta con 5 cámaras y una grúa. Son equipos HD de Panasonic y, por el momento, no tienen planeado aumentar la tecnología a resoluciones superiores. Como el propio David reconoce, “para retrasmisiones deportivas es más interesante, pero para un programa de entretenimiento como el nuestro…”.

Esta configuración básica se modifica prácticamente a diario según las necesidades que van surgiendo: “Por ejemplo, hoy vienen unas mariposas súper extrañas. Lo que hay que ver es cómo esa mariposa saca la lengua y coge el néctar de una flor, algo que la gente nunca ha podido ver. Y yo, con las ópticas que tengo en plató, no puedo captarlo. Así que hoy, por ejemplo, tenemos una cámara externa: una FS7 de Sony con una óptica macro”.

7 y Acción cuenta con un fondo de cámaras. En él, residen varias GoPro, las cuales se combinan con enlaces o cables para emitir la señal en directo; o la Alpha 7 de Sony. Estos dispositivos responden a la versatilidad perseguida por la realización técnica del formato, que busca tener soluciones para cada una de las situaciones a las que se pueda enfrentar.

Sala de control de El Hormiguero

La archiconocida cámara “superlenta”

Sin duda, podríamos decir que el elemento técnico más permeable para el público que forma parte de la realización de El Hormiguero es la cámara “superlenta”. Esta Phantom Flex (la cual no corresponde al modelo 4K si no a “la versión anterior”) es empleada para realizar grabaciones a gran velocidad para hacer visible al ojo humano fenómenos que no podrían ser apreciables a tiempo real. El propio sistema genera en directo la señal de vídeo y un operador tiene la responsabilidad de encontrar, en apenas unos segundos, el punto de entrada para que esa repetición sea emitida. Este contenido, según nos comenta Pablo, “se inserta lanzándonos a una sincronizadora y metiéndolo en el mezclador”.

La experiencia ha permitido que David y su equipo conozcan qué velocidad es necesaria para cada acción: “Pactamos con el operador cada día. No es lo mismo un globo explotando a superlenta que un tortazo. Trabajamos en 1200, 2000, 5000 frames… Cuando grabamos balazos tenemos que ir a 20.000 o 30.000 frames. La calidad se reduce a SD. En esos casos, lo tengo que pasar por “postpo” y ampliarlo para que no se vea muy desenfocado”.

El “doble sonido” de El hormiguero

A diferencia de la gran mayoría de programas de televisión, El Hormiguero cuenta con un doble sistema de sonido: uno para el público del plató y otro para los espectadores que disfrutan del show desde sus casas: “Está el sonido que tú oyes en tu casa y el sonido de plató. Normalmente, da igual que el público escuche bien el programa o no. Aquí, cuando estás en el plató, suena como una discoteca. El público disfruta como si fuera un teatro. Lleva un control de sonido diferente al que llega al sistema de emisión”. Esta apuesta se complementa con la presencia de un DJ en el plató: “Él controla sus niveles de plató y luego arriba me llega otra señal. Abajo todo está mucho más exagerado”.

Unos minutos más tarde pudimos descubrir de mano de Christian y Álex, dos de los técnicos de sonido, el despliegue que forma parte del plató principal. Por ejemplo, detrás de la mesa de Pablo Motos se encuentran varias cajas L-Acoustics 108P. El resto de los altavoces dispuestos por todo el plató, ya sean los de la zona de inicio en la que se realiza un baile, los altavoces para el público o los subgraves para “dar sensación de sala de cine”, son de Meyer Sound.

La odisea de los programas en falso directo

La postproducción tiene un papel relevante en El Hormiguero. La sala, con dos puestos, está conectada a través de un servidor IP ”con el EVS que tenemos a través de un Avid NEXIS”. Este ha sido un cambio fundamental en el método de trabajo, como nos explica David: “Este año ha sido como quitarnos años de vida. En el 95% de las ocasiones emitimos en directo, pero en ocasiones no puede ser así por disponibilidad del invitado. Se graba a las 7 de la tarde comúnmente, pero se emite a las 9 y media. Y lo tengo que emitir yo desde aquí, porque por temas de verificación, Antena 3 no lo recibe si no hay 24 horas de antelación”. El procedimiento es claro. Eso sí, ¿cómo se gestiona la edición en un espacio de tiempo tan limitado? “Normalmente el 99% sale bien, pero por temas de tiempo hay que recortar. Y si nos pasamos dos minutos, eso no significa cortar contenido, sino tener que ir “pelando”, hacer microcortes, algo que implica mucho curro de postproducción. Antes, cuando necesitaba un plano de reacción, iba a su emplazamiento, lo volcaba y volvía. Ahora estoy comunicado con el EVS, tengo las 5 cámaras en el Avid y puedo ir seleccionando la cámara que quiero en cada momento”. Esta solución le ha permitido poder trabajar con más “tranquilidad” frente a otros momentos en los que ha estado editando el último bloque hasta “10 segundos antes de que se empezase a emitir el siguiente”.

Pablo completa el discurso de su compañero explicándonos cómo se envía la señal para la emisión: “La enviamos a un control central a través de dos embebedoras y desde allí, por fibra, ya se distribuye hasta continuidad para emisión. Tenemos dos líneas: una principal y una de backup. Se chequea cada día antes de la emisión”.

David Fernández (izq.) y Pablo Palomo (der.), responsables técnicos de El Hormiguero 3.0 en acción

David Fernández (izq.) y Pablo Palomo (der.)

En transformación para alcanzar la realidad aumentada “real”

Es frecuente observar en El Hormiguero diferentes gráficos de realidad aumentada. Sin embargo, todavía no adopta ningún sistema específico para esta tecnología, sino que solventa estas inserciones con habilidad y creatividad. David nos da más detalles: “Lo que hacemos es marcar el plano del cámara con el operador. Creo el grafismo con After Effects y luego lo lanzo como un vídeo. A veces lanzamos medidas, pesos o distancia. Para que está integrado”.

Pese a que este procedimiento les ha servido durante su trayectoria, es momento de dar un paso adelante: “Tengo la idea de visitar a los compañeros de Antena 3 Noticias, que tienen un sistema de realidad aumentada. Quizá me gustaría poner el sistema aquí en El Hormiguero. Creo que para algunas secciones nos iría muy bien”.

Superando un reto técnico tras otro

La heterogeneidad del formato crea situaciones dispares a las que el equipo técnico de El Hormiguero debe enfrentarse en sus entregas. Cada situación es diferente: “En función de algunas acciones, hemos tenido que grabar debajo del agua o proteger los equipos porque en una explosión saltaba pintura… Hemos hecho apaños caseros”. Un buen ejemplo fue una de las primeras apneas en tiempo real conducidas por Pilar Rubio, una de las colaboradoras del espacio. Para aquella ocasión, se ideó un tubo de metacrilato al que iba enganchado una cámara GoPro cableada para poder salir en directo. En ocasiones sucesivas, ese reto se solventó contando con un buzo para grabar la acción.

Es un buen ejemplo, pero no tan espectacular como el que nos relata David: “Hace poco teníamos una acción de un coche que atravesaba una nube de fuego con una chica subida encima. Como realizador, lo que quiero ver es lo que ve esa chica en directo. Sin embargo, teníamos complicaciones, como que no podíamos utilizar cables para la señal en directo o que teníamos que evitar que la cámara se quemase. En esa ocasión, colocamos dos enlaces. Sin embargo, estos los teníamos que asegurar. Pero claro, cuantos más los tapas, más señal pierdes”.

David nos confirma que se ha perdido más de una cámara en el camino. Sin embargo, el riesgo siempre forma parte de la espectacularidad de la retrasmisión.

Los programas realizados en remoto

En ocasiones, el equipo técnico y humano de El Hormiguero viaja al extranjero para producir una edición especial. El objetivo, fundamentalmente, suele ser adaptarse al calendario de una reconocida figura internacional. Este despliegue es ambicioso y técnicamente complejo.

Estos desplazamientos, lejos de ser una versión reducida del formato, implican un gran despliegue, ya que cuentan con la escenografía, secciones y elementos originales del show. Para ello, se desplazan entre 50 y 60 personas a un espacio concreto, ya pueda ser un hotel o, como en las últimas ocasiones, los estudios de BBC One: “Usamos el equipo de cámaras que tenían, pero el resto sí lo hicimos nosotros. Alquilamos el tráiler, que se marchó unos días antes, con todo lo que es atrezo, mesas, decorado, extras de iluminación, cámaras específicas como las Alfa7 o las GoPro…”.

El equipo humano de El Hormiguero trabaja a conciencia para asegurar el cumplimiento de los altos estándares de calidad a los que nos han acostumbrado: “Es un día de montaje, un día de ensayos y luego desmontaje. (…) En mayo fuimos a grabar el programa 2000 con Will Smith. Recuerdo que el alquiler del plató comenzaba a las doce de la noche y a las once y media ya estábamos esperando que nos abriesen. Entramos como si fuera la selva y fuimos “a saco”. Solo teníamos esa noche para montar y las ocho de la mañana comenzaban los ensayos. Además, esos programas son complicados, porque hay unas artes especiales y complicaciones extra”.

Sala de control de El Hormiguero

Una carrera contrarreloj

Según David, “la intuición” es uno de los ejes fundamentales que aseguran el correcto desarrollo de El Hormiguero. Y es que este formato tan versátil y veloz, si bien se planifica con detenimiento, no puede escapar de su “ritmo loco”. “Vamos aprendiendo. Llevo 10 años aquí y ya vas sabiendo trucos. Aun así, siempre vas con ese miedo de que es en directo”, añade.

La planificación para la semana que viene llega el jueves por la noche o el viernes por la mañana. Es entonces cuando David estudia todas las acciones, se coordina con Pablo, y se debaten los recursos técnicos que precisarán. A las 19:00 se hace un ensayo general, el cual acaba una hora más tarde. Si algún aspecto tiene margen de mejora, David tendrá media hora para reensayar, cambiar planos, mover cámaras o incluso “subirla a otro edificio y cambiarla a otra terraza tirando cable”. Y no hablamos de solo un set, sino que este procedimiento se extenderá a los 6 espacios en los que puede transcurrir un programa. En ellos, posiblemente, habrá acciones únicas que se han planificado para la ocasión. Y así, durante las cuatro ediciones semanales. El ritmo no se detiene.

Comienza el espectáculo

A 10 minutos del comienzo de El Hormiguero, el ambiente que se respira en la sala de control es relajado. Las diferentes personas ultiman los detalles y charlan distendidamente. Una vez que la cuenta atrás se agota, todo comienza a funcionar de una manera asombrosamente fluida.

Cuando bajas a plató para ver cómo se desarrolla la captación, compruebas lo infalible de la maquinaria. Las cámaras se desplazan con suavidad en un espacio reducido para adaptarse a cada una de las secciones. Las sensaciones del doble control de sonido se confirman. En un momento determinado en el que un espectador gana un concurso, las luces cambian, el hilo musical se modifica y miembros de producción se coordinan para accionar al unísono varios disparadores de confeti. Inmediatamente después, el programa sigue su curso, a la espera de que llegue el siguiente punto crítico.

Todo funciona a la perfección… y es que no podría ser de otra forma.

Este artículo fue publicado originalmente en el número 128 de la revista TM Broadcast.

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