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La Caña Brothers: Cuando las historias son las protagonistas

Adolpho Cañadas durante el rodaje de una producción de La Caña Brothers. Foto: Silvia Domínguez Vidal

La inquietud lleva a tomar decisiones arriesgadas. En ocasiones, salen bien. Los socios fundadores de La Caña Brothers, tras una trayectoria exitosa en Canal +  participando en formatos históricos como “El Día Después” o “Informe Robinson”, decidieron dar el salto y crear su propia productora en plena crisis. 9 años después, se encuentra en una posición destacada: ya puede rozar su sueño de abrazar la ficción al tiempo que sigue produciendo formatos televisivos, documentales o branding content. Nos desplazamos a sus oficinas ubicadas en el centro de Madrid para conocer todos sus detalles de mano de Adolpho Cañadas, socio y director de fotografía de la compañía.

La Caña Brothers nació en 2010. ¿Cómo surgió el proyecto?

El tiempo pasa rápido… La Caña Brothers surgió de las ganas de hacer ficción. Trabajé durante 25 años entre Canal + y Movistar tv, y lo cierto es que si seguíamos ahí era difícil tener la oportunidad de hacer nuestros proyectos. De ahí surge La Caña Brothers. Los tres socios dejamos nuestros trabajos en televisión y nos montamos por nuestra cuenta. Comenzamos con documentales, algo de publicidad…todo que hacíamos lo hacíamos con muchas ganas, hasta que llegó el momento en el que empezamos a contratar personas. Y así fue cómo surgió La Caña Brothers.

¿Cuáles son vuestras líneas de actuación? Hacéis producciones para televisión, documentales…

Hacemos de todo: branding content, documentales, programas de televisión, informativos, etc. y con todo esto nos ha dado tiempo de hacer dos películas. Creemos que hay que tocar todas las teclas, nos da seguridad estar apoyados en varias plataformas, es importante porque damos trabajo a un montón de personas.

Suponemos que a ese punto habéis podido llegar con los pasos de los años. Al principio, no tendríais esa seguridad.

Los primeros años no, no la teníamos. Cuando montamos esta productora estaba empezando la crisis. Las productoras tenían problemas, pero decidimos arrancar. Yo creo que eso para nosotros fue algo muy positivo. Te digo por qué: no montamos la productora para ganar dinero en su día, sino para hacer nuestros proyectos, los sueños que teníamos. En el momento en el que montamos la compañía no teníamos mucha competencia: éramos una productora muy pequeñita y podíamos arriesgar, hacer buen precio y dar una cierta calidad. Eso no pasaba con las grandes productoras. Con la crisis, tenían una plantilla muy grande y no podían mantenerse. No podían competir con nosotros con el precio, principalmente. Fue entonces cuando empezamos a buscar nuestro espacio dentro de todo este proceso. Supimos adaptarnos a la crisis y nos hizo crecer.

¿En qué punto os encontráis ahora mismo? ¿Dirías que estáis consolidados? ¿Estáis en un momento cómodo?

La productora está en pleno crecimiento. Estamos abiertos a la entrada de inversores en los proyectos para sacar adelante todas nuestras ideas, películas, series, etc…Ahora más que nunca, estamos en contacto con grandes plataformas.  Creo que hay mucho interés por nuestra manera de trabajar. Esto es muy bueno, veo un futuro prometedor.

Antes de que nos metamos en lo técnico, es necesario destacar una declaración del periodista Iñaki Gabilondo: “La Caña Brothers es el colectivo humano más cualificado, profesional y admirable que hay ahora mismo en la televisión”. ¿Cómo os hace sentir?

Soy muy fan de Iñaki Gabilondo. Siempre he pensado que si te rodeas de gente capacitada es muy difícil que un trabajo te vaya mal. Iñaki es una de esas personas: es una gozada trabajar y hablar con él. Tiene una cabeza que ya me gustaría a mí tenerla. Estamos muy contentos trabajando a su lado y aprendemos con él un montonazo. Es un amigo y un profesional que más que uno querría tener en su equipo.

Algunos de vuestros proyectos previos son los programas de Canal+ “El día después” e “Informe Robinson”. ¿Trabajar para Movistar + os ha aportado un espacio en el que desarrollar vuestros propios proyectos?

25 años dan para mucho en una televisión. Más o menos sé lo que quieren. Nos da mucha satisfacción que nos quieran como proveedores de su contenido, porque es una plataforma totalmente diferente a las demás. Les importa mucho el contenido, como a nosotros. Muy orgullosos estamos de trabajar con ellos, pocas productoras tienen esta oportunidad. El trabajo que hacemos para Movistar+ nos divierte mucho, es el contenido que nos realiza profesionalmente.

Uno de los últimos proyectos es la nueva temporada de “Cuando ya no esté”, con Iñaki Gabilondo. En el formato destaca especialmente el plató, el cual cuenta con un videomapping con materiales reciclados. ¿Puedes contar un poquito más de este proyecto? ¿Cómo se llevó a cabo el plató y qué tecnología se implementó?

Ese proyecto surgió de la idea de nuestro grafista Álex de proyectar contenido audiovisual con 6 proyectores láser proyectando sobre cartón en relieve.  Me pareció una idea súper arriesgada porque nunca la había visto en ningún programa de televisión, bastante difícil por la iluminación.  Sacamos mucho conocimiento de ese programa. Nos gusta estar siempre el límite en el trabajo.

Vosotros diseñáis los formatos, proyectáis las ideas, pero luego, en un plano más técnico, ¿contáis con un equipo propio o vais rescatando perfiles específicos?

En este caso hemos ido buscando algunas personas de fuera, ya que es un proyecto muy particular y como te dije, hay que rodearse de gente muy cualificada para que salga bien. Hay que buscar al perfil que mejor se le da ese tipo de trabajo, contratarle y meterle en tu equipo: eso es lo que hacemos.

Adolpho Cañadas durante el rodaje de una producción de La Caña Brothers. Foto: Silvia Domínguez Vidal

Foto: Silvia Domínguez Vidal

¿Contáis con vuestros propios recursos técnicos o alquiláis equipamiento?

Alquilamos la maquinaria pesada, lo que son las grúas, los travellings o toda la iluminación, que la contratamos con Cinelux. Por otro lado, todas las cámaras son nuestras y alguna en especial, la contratamos de fuera. El 95% del equipo de rodajes es nuestro: son varios directores de fotografía, redactores, realizadores etc, rentabilizamos al máximo el material que tenemos.

Claro, es que cada productora es un mundo…

Sí, normalmente las productoras trabajan diferente. Lo que hacen es contratar para un encargo un determinado director de foto, un productor,  un ayudante de producción, un guionista, un ayudante de director… Nosotros hacemos casi todo, incluso la música. Nuestro músico, que se llama Carlos Martín ha estudiado y trabajado en Los Ángeles, compone temas para bandas sonoras de películas. Es una gozada tenerlo aquí, una persona super competente. Escribe las músicas y las grabamos con una orquesta. Salas de post producción de sonido, grafismo, somos casi casi autosuficientes. Estamos muy orgullosos de la empresa que vamos construyendo.

¿Cómo surgió el contar con vuestro propio compositor?

Vimos su trabajo y creímos que deberíamos hacerle un hueco, meterle aquí vamos. Es muy distinto trabajar con una persona que te encaja la música dentro de tu proyecto. Además por el tema de derechos de canciones, nos venía bastante bien.

Ya como productora, a la hora de distribuir lo que hacéis, ¿cómo habéis vivido la consolidación de las OTTs? ¿Os han ayudado?

Estamos viviendo una época de cambios.  Está habiendo una transformación importante en todo el sector. Mira… tengo dos niñas pequeñas, ellas tienen una manera muy distinta de ver contenidos audiovisuales, de la que tenía yo poco tiempo atrás. Se consume mucho más ahora, las personas son más selectivas. Hay que poner las pilas, este cambio en el mercado hará que muchas productoras y que sus productos sean reconocidos internacionalmente. Lo veo muy positivo.

¿A vosotros os ha funcionado en ese sentido?

Estamos caminando en esa dirección, trabajando en cinco proyectos bastante gordos actualmente, guiones de películas y series. También hablamos con inversores que quieren apostar y crecer con nosotros, esperamos encontrar un hueco más amplio en las plataformas en breve.

Ha cambiado el planteamiento. Ya no creáis una serie para el público español, sino para todo el mundo.

Te pongo un ejemplo. Imagina que tengo una fábrica de sillas, vivo en un pueblo y hay cuatro tiendas que me las pueden vender: una es una tienda de muebles modernos, otra de muebles barrocos, otra de muebles rústicos etc… Solo voy a poder vender la silla que hago a una de las tiendas: a las demás no le va a interesar, por el estilo. O me encargan una silla o, si hago un diseño propio, tengo que hacer pensando en una de las tiendas. Cada televisión en España tiene su estilo y público. Ahora cambian las reglas del juego con este nuevo formato de negocio. Lo que hago ahora puede tener un interés internacional. Esa silla la puedo vender no solo en el pueblo, sino fuera del país, un mercado más amplio.  Es más, tengo mucha más facilidad de colocarla fuera que aquí.  En este tipo de trabajo, veo que España puede quedar pequeña, hay que plantearlo con la mente más abierta, contenidos de interés internacional. Buscar nuevos clientes, hay más facilidades.

Habéis hecho documentales, películas, formatos televisivos, branding content, videoclips… ¿Existe una gran diferencia a la hora de abordar el proceso creativo de estos proyectos?

El proceso creativo hay que ejercitarlo día a día. Tenía una tía que era escritora y me decía “hay que escribir todos los días, aunque parezca que no te sirva para nada”, se refería a la práctica. Creo que, para el proceso creativo nos viene muy bien trabajar dentro de la publicidad, ficción, documentales etc, nos aporta un montonazo, sacamos ideas para la ficción o al revés. El proceso creativo es el mismo: los guionistas son los mismos que trabajan en una serie o que hacen parte del proceso creativo de una publicidad.

Estrenáis “Sordo” el 13 de septiembre. ¿Es vuestro proyecto más ambicioso hasta la fecha?

Sí, la verdad es que sí. Hemos apostado mucho en ese proyecto, lo hemos hecho enterito nosotros: la música, el guión… Hemos invertido nuestro dinero en la realización del proyecto y lo hemos llevado al festival de Málaga. Esperamos que en septiembre la gente vaya a verlo. Es lo que queremos hacer: queremos hacer series y películas, es la ilusión que tenemos los socios en la productora y vemos que estamos cada vez más cerca de ello.

¿Habéis tenido algún reto o desafío en particular a la hora de emprender este proceso?

Para mí esta película fue un regalo. Lo que he hecho yo como director de fotografía seguramente no me dejarían hacerlo en muchos sitios. Pasa lo mismo con el director de la película, que es Alfonso, mi socio: ha hecho lo que le parecía, lo que quería hacer. Fue un proyecto fantástico, nuestro primero proyecto de estas dimensiones. Hemos jugado con efectos especiales y hemos probado muchas cosas, la sensación es que nos ha salido bastante bien, además nos ha dado mucha experiencia, estoy seguro de que la próxima será una película totalmente diferente. Esa es parte de la evolución.

Para cerrar el círculo, ¿cuáles son vuestros próximos proyectos? Has comentado que queréis ampliar vuestra cartera de series y películas. ¿Es esa vuestra gran apuesta?

Esa es nuestra gran apuesta porque creemos que el futuro, ahora mismo, está ahí. Estamos viviendo un momento en el que las plataformas están en auge. No hay vuelta atrás una vez que te metes en ese camino, las grandes plataformas han apostado por ese tipo de contenido de pago, estamos en una de las épocas de mayor consumo audiovisual de todos los tiempos. Antes se veía el jueves un capítulo de una serie y tenías que esperar una semana para ver el segundo capítulo. Ahora es diferente. Una serie de 10 capítulos puede que la veas en tres días, la plataforma  tiene que generar otros diez capítulos más. Es una gran oportunidad para nosotros que vivimos de este negocio, hay trabajo para mucha gente.

Adolpho Cañadas durante el rodaje de una producción de La Caña Brothers. Foto: Silvia Domínguez Vidal

Foto: Silvia Domínguez Vidal

Se está hablando constantemente de 4K, HDR, 8K. ¿Cuál es tu opinión respecto a estas innovaciones constantes?

Yo siempre he creído que el verdadero valor de una producción está en su contenido. Eso está por encima de todo. El contenido es el rey, es el que manda. Apareció el 2K, el 4K…el 6. El cine se hacía con una cierta calidad, con el 35, pero todo lo que estaba fuera de ahí era de una calidad infinitamente peor. Pero una cosa es hacer un proyecto para el cine y otra cosa hacer un proyecto para la televisión. Un proyecto para el cine te lo haces en 4K o en 8K  y lo que sea, y te vas a una sala con un proyector de cierta calidad. Es una sala oscura, preparada para imagen y sonido; estás pagando para ver una película y la ves en muy buena calidad. ¿Un contenido en 4K para que la gente lo vea en sus televisores? Rodamos en 4K y lo pasamos a un formato de menos resolución para emitir en las televisiones, pero lo cierto es que las teles están en el salón, en la oficina, el perro está ladrando en la casa del vecino, la ventana está abierta… entra la luz por la ventana, luego pasa que la gente se queja de que una serie está un poco oscura como Juego de Tronos, porque su tele seguramente estará mal configurada, porque no tendrá el conocimiento para configurarla, porque su televisión será de mala calidad o porque lo ves en el móvil. Cuando ruedas en cine, tienes que rodar de una manera; cuando vas a televisión, tienes que buscar un punto medio, una media que más o menos todos lo puedan ver. ¿Cómo se hace esto? Sacrificando a algunos, buscando una media de calidad, lo va a ver un poquito peor pero no se va a dar cuenta. Eso es algo que creo que debe evolucionar mucho. Los aparatos de televisiones que tenemos en casa quizá deberían estar todos configurados igual para que todos tengan la misma calidad, pero eso es algo muy difícil que pase. En resumen, no creo en tantos “Ks”: creo que el verdadero valor de un rodaje está en el contenido y no en unos “Ks” que están dentro de una cámara, sino en cómo utilizar esa cámara dentro de un rodaje para hacerlo más creativo. Creo más en la creatividad y en el contenido que en los “Ks”.

Al final vuestra apuesta pasa por una correcta dirección artística…

Eso es. Creo que el futuro nos llevará a un formato medio: no va a ser la mala calidad que teníamos en el pasado ni todos los “Ks” que están sacando ahora o que vendrán. Para ver un formato en 4K que se ha rodado en 4K u 8K necesitas de un monitor 4K. Esto no llega a todos los públicos. No creo que debamos dar importancia a los “Ks”, sino al contenido de un proyecto y a la manera que se rueda ese contenido, con la realización, arte y la producción. Ahí es donde creo que está el verdadero valor audiovisual, el cine es magia desde sus principios, blanco y negro y mudo, tenemos mucho más herramientas ahora, claro que esto es bueno, pero hay cosas más importantes que la resolución en la pantalla, una buena historia.