HomeDivulgaciónTaller de creación audiovisual independiente (VI). Producción y localizaciones.

Taller de creación audiovisual independiente (VI). Producción y localizaciones.

En los exteriores, producción deberá controlar si se puede o no grabar y si se requieren permisos. Si pretendemos grabar donde no se permite (algo que todos queremos), por ejemplo estaciones de tren o avión, al más mínimo detalle que permita saber que lo estáis haciendo, el rodaje habrá terminado y todo puede quedar en “fuera de aquí” o “dame la cámara y espera a que venga la policía”. Por fortuna, ni cuando era joven pensaba que podía hacer lo que me daba la gana y que las normas eran absurdas y como tal me las podía saltar. Cuento esto porque desgraciadamente algunas personas del “cine independiente” piensan así, y no reparan en que esas normas habitualmente tienen un sentido y que no podemos someter al resto de la gente a nuestras inquietudes artísticas. Algo tan simple como la intimidad es un derecho, y con independencia de que se pueda o no grabar en la calle, la gente o las instalaciones que pudieras grabar se ven de una forma u otra implicadas. Imagina que en tu historia una persona enferma por comer en un restaurante, y tú decides robar unos planos dentro de un determinado restaurante para hacer creíble tu guión. A ti te puede dar igual, pero perjudicas la imagen de esa empresa. Piensa en todas las consecuencias y posibilidades de grabar en la calle. En ocasiones los permisos (de ser factible grabar) solo requieren informar de tu proyecto, y en otras implican un coste. Si quieres grabar algún plano en lugares públicos determinados y no logras un permiso, piensa si tal vez puede valer con que el cámara tome algunos planos en los que no aparezca nadie que no esté dentro del audiovisual como actor o extra. Si eres capaz de hacerlo y no molestar y sobre todo no evidenciar lo que estás haciendo, tal vez pueda valer. La ventaja de estas réflex es que puedes estar rodando con un 50 milímetros  un plano de una persona en una estación, y seguramente nadie pensará que estás rodando un corto o un videoclip. Ahora, si además allí vemos a un individuo con una pértiga y a alguien diciendo “acción”, lo más probable es que tengas problemas. Planos sin audio (posteriormente voz en off o banda sonora, de ser necesario y procedente) suelen ser lo más frecuente. Lo cierto es que no siempre estamos hablando y si te fijas, muchas películas tienen este tipo de planos. Conversaciones cortas de dos actores con micros inalámbricos bien ocultos pueden dar buenos resultados (¡de hecho los dan!). Haz pruebas.
En los exteriores, el audio y la iluminación son un problema extra para producción como ya hemos comentado. Cuídate mucho si pretendes doblar las escenas en las que no has podido registrar correctamente el audio. Los mismos actores lo más probable es que lo hagan mal, francamente mal. Ser actor de doblaje es una profesión que requiere mucho trabajo y experiencia. En una ocasión, tras comprobar que era imposible que los actores se doblaran a sí mismos de forma creíble, decidimos doblar el corto entero con actores profesionales. Quienes no vieron la primera versión nos preguntaron si era un corto extranjero; en cierto modo, todo un éxito. Por tanto, o bien controlas el audio de la localización (difícil en exteriores ruidosos), o bien planteas esos planos de otra forma. Y respecto a la luz, si no quieres problemas, acota los planos allí donde tengas luz ambiente suficiente, pero no cometas el error de alternar planos generales con luz ambiental, con planos cortos perfectamente iluminados; el raccord se resentirá sin duda.

Logística: comer, dormir, desplazarnos…

Este punto por simple que parezca suele ser motivo de conflicto. Los rodajes son largos y no puedes pretender que no haya unos mínimos. En trabajos de presupuesto cero, se supone que todos los que participan se benefician del producto final. Es el caso de actores que no tienen suficiente videobook que mostrar, o cámaras y técnicos de sonido que quieren enseñar dónde y cómo han participado. No termino de estar de acuerdo con el “todo gratis”. Pienso que quien dirige debe asumir los transportes, el alojamiento y las dietas del proyecto. Tras muchas horas de trabajo, cambia nuestra percepción de la realidad. Estamos agotados y nos preguntamos dónde nos lleva todo esto. Es un comportamiento humano. Prueba a conducir 300 kilómetros en tu coche hasta el lugar del rodaje, permanece sin comer 10 horas en el set y espera a que te digan: “no veo creíble tu interpretación, vamos a rodar una más”. Esta es una llamada de atención a los directores: que nuestro deseo lícito de contar historias no acabe con nuestras amistades. En general, las personas coherentes no esperan un catering de 50 euros por persona tres veces al día. Esperan algo de bebida y una comida económica. Saben el esfuerzo que estás haciendo y solo pretenden que todo salga bien y en breve tener su copia del trabajo. Si tu rodaje requiere salir de la ciudad el presupuesto se va a incrementar mucho. Por pocos que seáis en el proyecto, el coste por día y persona es alto y esta partida lo puede echar por tierra. Nuevamente me remito a la idea original: escribe y dirige lo que puedas pagar, no te obsesiones.

Txt: Alvaro Bernal
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