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TBS: “La nube necesita madurar para producir deportes de primer orden”

Por Javier Tena

 

La experiencia de TBS con la producción deportiva en la nube

Con el objetivo de dilucidar la respuesta a la gran pregunta de este amplio reportaje —¿Está la nube preparada para producir eventos deportivos tier one en directo?— nos hemos acercado hasta los usuarios finales. A la lista, en la que ya encontramos a OBS, hemos añadido a uno de los grupos dedicados a la producción con más bagaje de España. ¿Quién mejor puede arrojar luz sobre esta cuestión que quien está acostumbrado a ofrecer el mejor contenido de la mejor manera posible?

Raúl Izquierdo es director de TBS (Telefónica Broadcast Services). Es responsable en el despliegue de los equipos técnicos y humanos para cubrir deportes de máxima audiencia como el fútbol o el baloncesto. Su experiencia con la nube abarca desde los usos más comunes —como el almacenamiento y la gestión de assets o la distribución de contenido en entornos digitales—, hasta la experimentación en la capa de la producción. ¿Cuál es la experiencia real y, más importante aún, cómo debe evolucionar para que sea funcional?.

 

 

¿En qué contenidos deportivos está especializada TBS?

Trabajamos para distintos clientes. En ocasiones el producto final es directamente para Movistar, en otras ocasiones es para una organización. En concreto [en el momento en el que se realizó esta entrevista] producimos todos los partidos de ACB, la Euroliga y la Eurocup, realizamos la producción de World Padel Tour a nivel internacional y también el circuito de carreras de caballos TURF.

Además hacemos personalizaciones para Mediaset y DAZN, —todos los partidos de la Copa del Rey—, para Real Madrid Televisión —para ellos producimos el canal de RMTV junto con Supersport, la productora del Grupo Mediaset—; personalizaciones también para Barça TV, además de contenido; y la producción de todos los programas de deportes de Movistar.

Aparte de todo esto, que es lo más habitual, también surgen cosas como el mundial de balonmano que hicimos el diciembre pasado, o la Copa Davis, que llevamos dos años haciéndola. También hemos participado en varias competiciones de golf o, recientemente, el partido de la Selección Española de Rugby que se jugó en Oviedo. Que no se me olvide que también hemos hecho personalizaciones de Fórmula 1 en algunos momentos.

 

¿Qué medios técnicos desplegáis habitualmente?

Cada deporte es distinto. Y además tiene mucho que ver con el presupuesto. Producimos tanto con unidades móviles y treinta cámaras o como con tres o cuatro cámaras. También trabajamos con producción remota. Por ejemplo en la ACB, entre cuatro y cinco partidos semanales los producimos de manera remota. Lo hacemos con una tecnología que nos aporta una latencia mínima. También con el pádel lo hacemos de forma remota, pero lo producimos con una tecnología completamente distinta.

 

¿Hasta qué punto usáis la nube en estos eventos?

Actualmente trabajamos en nube algunas cosas, pero realmente y a nivel de producción, la hemos usado de forma experimental.

El almacenamiento, que es quizás lo más extendido ahora mismo, lo usamos día a día y en diferentes proyectos.

También hay un apartado de distribución en el que usamos alguna tecnología en la nube para hacer ciertas contribuciones y distribuciones de contenido a través de SRT.

En el apartado de la producción también hemos estado probando sistemas en cloud, donde se “eliminan” los hierros y se virtualizan en la nube. En este apartado hemos realizado diferentes pruebas: con edge computing para eliminar latencias y en entornos FTTH dejando de lado el edge. Hemos probado diferentes soluciones, con diferentes fabricantes como NewTek, Grass Valley o Amazon. Cada una de estas pruebas es muy diferente entre sí.

 

¿Con qué deportes se han hecho estas pruebas y cómo ha sido la experiencia?

Tratábamos de extrapolar los distintos experimentos a casos de uso concretos como el de la personalización o al uso en un evento deportivo. En estas pruebas queríamos comprobar las latencias e identificar los hándicaps asociados a la producción en la nube.

Desde mi punto de vista, se ha avanzado mucho, pero hemos llegado a un callejón sin salida en la parte del audio y en el tratamiento de datos. Hemos hecho prueba con sistemas NDI, las hemos hecho con codificación en H264, etc. Lo cierto es que el resultado en general ha sido bastante bueno.

Por ejemplo, la prueba que hicimos con Grass Valley y Amazon Web Services (AWS), que fue para un partido de Champions del Real Madrid, la llevamos a cabo para valorar distintas opciones y fórmulas de producción. Tenía una parte de producción remota que se realizó desde Tres Cantos y el resultado fue muy estable. Pero claro también hay que contar con la garantía que brindan marcas como Grass Valley o Amazon. El hándicap que encontramos fue precisamente el que comentaba antes: integración de audios, gestión de intercom y demás. Creo que este es el punto débil de todos estos sistemas en general.

 

¿Por qué razón habéis encontrado estos problemas? ¿Están las razones relacionadas con lo que ocurre en la integración de esta serie de dispositivos y funcionalidades en los entornos IP?

En la parte del audio en concreto, los equipos están muy acostumbrados a trabajar en entornos de red. Pero claro, estamos hablando de entornos de trabajo en los que las latencias requeridas tienen que ser mínimas. En el momento en el que te vas a la nube esas latencias ya no las controlas tanto. Hacer sistemas mediante Dante, que tienes una horquilla de hasta cinco milesegundos en entornos IP, en la nube es más complicado complicado porque normalmente las latencias se van a más.

Esto no significa que no puedas producir. Puedes hacerlo, y de hecho puedes estar embebiendo audios, pero pierdes todo ese potencial que tiene cuando estás trabajando on site con una unidad móvil, con un control o, incluso, de manera remota con determinados sistemas, —como por ejemplo si tienes una fibra punto a punto—. Este es el hándicap. Depende de para qué tipo de producciones es un problema o no.

Hay otro hándicap que es la gestión de datos. Los equipos de control de las cámaras, de los tallies y de determinados equipos no se integran igual y, aparte de las latencias, hay equipos que necesitan que generes VPN y sistemas de comunicación IP en un entorno menos controlado. Luego también depende de cómo estés trabajando. Si tienes tu sistema en un entorno FTTH que quizás no está tan controlado encontrarás un reto en la gestión de los datos en red.

 

¿El trabajo que hicisteis con Amazon y con Grass Valley era una personalización, verdad?

Hicimos un programa en paralelo, unas cuatro horas en total, con las personalizaciones que se suelen hacer en este tipo de eventos. Se podrían haber metido más cámaras, —fueron cinco en total con cuatro posiciones diferentes—, y luego añadimos la señal internacional del pool para enriquecer el contenido. El resultado final fue bueno, es cierto que hay que afinar cosas, pero a nivel de calidad de programa fue bastante bueno.

 

¿Qué sistemas estaban virtualizados?

El mezclador de audio y de vídeo, la multipantalla, la matriz, aunque tuvimos que reforzarla por la gestión de audio en local, e hicimos también una integración de intercom. Es cierto que un mezclador de vídeo o de audio en cloud no es lo mismo que en hardware. Cada uno tiene sus pormenores. En la parte de audio, para una personalización es más que suficiente, pero es cierto que en un mezclador de audio físico tienes más capacidades y más funcionalidades.

 

¿Con qué formato de imagen trabajasteis en esa personalización?

La hicimos en HD. La resolución fue 1080, no recuerdo si progresivo o entrelazado, porque tuvimos ciertos problemas con la integración de los equipos y tuvimos que modificar la resolución habitual con la que trabajamos.

 

¿Quieres comentar algún detalle extra sobre los proyectos en los que participasteis?

Hemos hecho también pruebas con tecnología edge computing de Telefónica y dentro de la producción en el cloud. Como decíamos antes, uno de los grandes retos sigue siendo la latencia. Yo creo que en el momento en el que se empiece a ofrecer la solución del edge computing, se va a rebajar bastante la latencia. Además, con 5G también se puede llegar a estos niveles de latencia. Podremos estar transmitiendo prácticamente sin latencia con mochilas y, simultáneamente, en cloud y de esta manera aligeraríamos muchísimo los sistemas de producción.

 

¿Está preparada la nube para producir un evento del tamaño de unas Olimpiadas?

Todavía no lo está. Está en un proceso de evolución y aún necesita mucha madurez. Primero para asentarse, ganar robustez y ofrecer más integración. Y luego, conseguir experiencia en deportes que exijan menos que las competiciones top tier, como podría ser un partido de Champions League o unos Juegos Olímpicos.

La personalización que comentaba anteriormente funcionó adecuadamente, con sus fallas y demás, pero la experiencia fue buena. Ahora sí, si yo tuviera que preparar un directo de algo importante, no me metería a planificarlo en la nube.

Pero claro, esto tiene un problema añadido: el precio. Este tipo de sistemas necesitan hacer una inversión presupuestaria monumental, y para asegurarla tienes que tener concurrencia. Para que se implante como un sistema habitual, antes tiene que pasar por producciones más pequeñas, reduciendo el precio, por supuesto. Si esto no ocurre, la evolución de la nube será más lenta.

Si tienes mucha recurrencia puede ser que te salgan los números. No obstante, para hacer un partido de Champions antes has tenido que haber hecho muchas cosas probando la resiliencia del sistema en la nube.

Además, también hay una parte que siempre será hardware. Siempre necesitaremos una interfaz que podamos controlar. Por lo tanto, más allá de la inversión en el sistema en la nube, también hay un coste asociado a estos dispositivos que permanecerá siempre.

 

¿Aparte de los usos para la producción en directo? ¿Qué usos le da TBS a la nube actualmente para aquello relacionado con el deporte?

Para el almacenamiento se está usando en redacciones de deportes. Para tener material en profundo o en caliente. Estamos trabajando con AWS.

En la parte de distribución estamos trabajando en un sistema con producción remota con el sistema Nimbra de NetInsight. Distribuimos en la nube a ciertos clientes que necesitan hacer un streaming, bien para virtualización o bien para una ingesta.

 

Se tiende a oír a menudo que la nube es un tren imparable y todos tenemos que subirnos a él. ¿Cuáles son las ventajas que proporciona subirse a este tren?

Entiendo que, en un futuro porque en el presente esto no es así, las ventajas deberían ser sobre todo económicas. Tanto en la inversión como en la producción y en el mantenimiento. Las empresas deberían tener ventajas en la inversión gracias a las promesas de modelos de escalabilidad.

En el apartado de la producción debemos añadir las ventajas que aporta gracias a los flujos de trabajo en remoto, que aportan facilidades y menos gastos a la hora de desplazar equipos técnicos y humanos.

Respecto al mantenimiento de los equipos y la vida útil cuando se valora la inversión también deben ofrecer un argumento de peso en la toma de decisiones. Esto está sobre el papel, veremos a ver si se cumple en la realidad.

 

Respecto a la seguridad, es interesante conocer cuáles son los protocolos de seguridad interna y ciberseguridad en los entornos cloud y la sensación que tienen los usuarios finales acerca de su uso. ¿Cuál es tu impresión al respecto?

En mi opinión, todo lo que tiene que ver con seguridad va en contra del día a día de la capa de producción. Al final, de alguna manera se tendrá que estandarizar, no obstante. Siempre que accedes a los entornos IP debes tener más seguridad porque existen más puntos débiles. Lo fácil sería no tenerlo y estar aislado, pero lo cierto es que ningún sistema puede estar completamente aislado.

Como decía, respecto a la agilidad, las producciones en director funcionan a un ritmo muy precipitado. No te puedes permitir el lujo de que un contenido se quede sin emitir. Las autentificaciones, pues sí, son cosas necesarias a nivel de seguridad, pero son un hándicap a nivel de operación. Estas medidas, aunque necesarias, van en contra de la agilidad.

Respecto a la integración de la seguridad en los sistemas, si los fabricantes ofrecen la seguridad como una solución completa, quizás acabe siendo más sencillo. Digamos que en ese paquete de servicios que comentábamos, también se incluye la seguridad y la ciberseguridad. Si, por el contrario, tienes que integrar equipos y sistemas como un servicio cerrado dentro de entornos IP en los que, además, también se desarrollan otros servicios, todo ello costará más. Ya resulta difícil implementarlo en los sistemas informáticos en los que ha mutado el broadcast cuando tenemos que tener en cuenta seguridad en los puertos, firewalls, etc.

Dependiendo del volumen del sistema, lo que ocurre, es que tienes que trabajar con distintas capas. Este es otro de los puntos a tener en cuenta ahora y en el futuro.

 

¿Cuál es el futuro de las soluciones en la nube?

En la parte de producción, la evolución vendrá asociada a la aplicación que se le dé a estos sistemas. Y aún estamos en la fase embrionaria en la que debemos facilitar su uso.

Primeramente se le debe dar robustez al core que está virtualizado. Secundariamente hay que hacer que los costes sean asumibles. Para que alguien apueste por estos sistemas de manera habitual, en algo que no sea un piloto, debe tener garantías de que va a funcionar. Aunque no tengan todas las soluciones, que los suministradores de estos servicios en la nube aseguren que se pueden integrar con las que faltan. Debe existir esa posibilidad para que su uso se imponga y, además, debe fomentar que esa integración se desarrolle de forma híbrida.

La manera natural de evolucionar, además, debe ser progresiva. Se debe empezar con eventos pequeños para progresar hasta los medios y, finalmente, hasta los grandes. Por eso el coste debe estar controlado. Con el uso se irán afinando las garantías del sistema. Así debe evolucionar. Mientras, en este proceso, se debe fomentar la integración de soluciones y de sistemas de terceros dentro de los entornos virtualizados.

 

¿Va a implicar aún más experimentación, verdad?

Claro, se pueden dar situaciones en las que dentro de una producción mucho más grande y con más idiosincrasia de retransmisión final se desarrollen este tipo de experimentos. Se me ocurre por ejemplo la Fórmula 1. Imagina que tienen una plataforma de streaming para los fans más acérrimos. Ahí se puede hacer una producción paralela asociada a la principal pero con mucha menos exigencia. Existen muchas implicaciones a nivel deportivo que no estamos contemplando, como los derechos, pero se puede hacer una producción en cloud que no deja de ser un sistema de producción en el que tienes una serie de señales que se están generando desde el circuito y que mezclas en la nube. Ya estás en un deporte de primer nivel y ya estás desarrollando los dos modelos de producción. El crecimiento que se gane en el modelo de producción en la nube se podrá asociar a los modelos de producción broadcast. Este tipo de ejemplos darían buenas oportunidades para la evolución de la producción en la nube.

Al final se tenderá a la hibridación. Me he cansado de escuchar que con la nube ya no habrá unidades móviles. Ya… eso me gustaría verlo a mí. Acabará siendo otro modelo de producción que se adaptará mejor a un tipo determinado de cliente y que podrá generar  más cantidad de producción a través de diferentes modelos. Ya no es como antes, que teníamos canales lineales y poco más. Ahora hay sitio para todo.

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