HomePanoramaTribulaciones y mudanzas: en el camino hacia el nuevo orden audiovisual que trae la TDT (II)

Tribulaciones y mudanzas: en el camino hacia el nuevo orden audiovisual que trae la TDT (II)

TDT

El consejo ignaciano de no hacer mudanzas en época de turbulencias y tribulaciones puede que destile una honda sabiduría en el largo plazo (los jesuitas pronto cumplirán cinco siglos desde su fundación a pesar de los cambios que les ha tocado vivir) pero en una perspectiva más actual (hoy, tanto en la política como en los negocios, se bendice el cortoplacismo y se priman resultados inmediatos) una actitud de ese tipo podría ser entendida como una invitación directa al suicidio empresarial.

Los modelos de pago en otros países europeos

La extensión de la televisión de pago a la TDT es una medida que no está exenta de riesgos. La transición francesa a la TDT comenzó unos meses antes que en España con un modelo mixto de 18 canales gratuitos y 10 de pago. Tres años después, dos de los canales de pago (el neo-generalista AB1 y el juvenil Canal J) han renunciado a seguir explotando su licencia por su falta de rentabilidad. El regulador francés ha anunciado la apertura de consultas para analizar la sostenibilidad del modelo de canales de pago sobre la TDT. Diversos analistas consideran que el fracaso se debe a la ausencia de un modelo económico viable para hacer frente, con una tarifa competitiva, a los paquetes del cable, satélite o ADSL que pueden llegar a ofrecer varios centenares de canales y, ahora también, servicios de Alta Definición, en su oferta comercial.  La experiencia británica de Top-Up TV, la plataforma de pago sobre la TDT, tampoco es alentadora. Cinco años después de su lanzamiento apenas ha interesado a unos 400.000 hogares británicos (que representan el 1,5% del parque de viviendas) y ahora se encuentra con la amenaza añadida de la poderosa plataforma Sky (más de 9 millones de hogares abonados a su plataforma de pago por satélite) que ha solicitado competir también en el segmento de la TDT de pago y está a la espera de la resolución del regulador Ofcom.
En esta estrategia de invadir territorios de la competencia para mejorar su posición en el mercado, los responsables de la plataforma de satélite de Sky Italia (4,8 millones de abonados) no descartan desembarcar sobre la TDT de ese país a partir de 2012, una vez apagadas todas las emisiones analógicas y repartidas las nuevas frecuencias que resulten liberadas en el proceso. Enfrente se va a encontrar con el grupo Mediaset (principal accionista de la española Telecinco) que ya considera a la televisión de pago, a través de la TDT, como uno de sus mercados estratégicos. Mientras en nuestro país la operadora española de Mediaset se oponía a la regulación de la televisión de pago, en Italia sus canales ya están cerca de alcanzar el 15% del mercado de acceso condicional. A principios de abril, Mediaset tenía activadas 3,3 millones de tarjetas de pre-pago para sus contenidos Premium sobre la TDT, un modelo económico que a partir del próximo año esperan que llegue a entrar en rentabilidad.

Valor añadido en los contenidos y en la Alta Definición

En España, la TDT de pago parece que se quiere organizar (al menos en primera instancia) en torno a un canal, o paquete de canales, con el fútbol (Gol TV) como mascarón de proa. La reacción de las asociaciones de consumidores y usuarios de la televisión no ha sido negativa en principio, ya que ven en ella una nueva oferta de consumo, complementaria o alternativa a las actuales plataformas de pago. Si se garantizan las emisiones en abierto de los acontecimientos deportivos de interés general y una televisión pública fuerte que aporte contenidos de calidad, la televisión de pago, indican estas asociaciones, puede diversificar la oferta de contenidos, abrir nuevas vías de ingresos para los operadores y facilitar el acceso a la interactividad en la TDT.
Aunque el fútbol sea el principal reclamo, no se debe perder de vista la capacidad que ofrecen otros contenidos para comercializarse de esta forma. El cine siempre ocupa el segundo lugar en sus distintas variantes, desde películas de estreno a cine para adultos. A partir de ahí el abanico se abre mucho más: conciertos de música, giras de espectáculos, ferias taurinas, veladas de boxeo y otros derechos deportivos, preestrenos de series, realities… En Italia, la emisión de Grande Fratello permitió a Mediaset fidelizar un buen número de espectadores (al precio de 1 euro al día) para seguir en directo las evoluciones de los encerrados en la supuesta ‘casa más atractiva de Italia’.
En el año 2007, la mayor parte de los radiodifusores nacionales llevaron a cabo en Extremadura, a través de la asociación Impulsa TDT, un piloto para analizar la respuesta de los espectadores de la TDT gratuita ante una oferta de contenidos de pago. Los resultados del proyecto Extremadura TDT 2.0, sobre una muestra de un millar de hogares, reflejaron que un 68% de los usuarios estarían dispuestos a pagar por contenidos sobre la TDT, valorando especialmente la posibilidad de comprar contenidos Premium sueltos sin necesidad de estar abonados o de comprometerse a pagar todos los meses una suscripción. Les resultaba agradable la idea de poder comprar cuando quisieran, igual que alquilan de vez en cuando películas en un videoclub, incluso entre aquellas personas que ven poco la televisión por lo que no les compensa abonarse a una plataforma con cuotas fijas. El target medio de este potencial usuario es el de una familia no suscrita a una plataforma de pago y dispuesta a consumir, de promedio, un evento deportivo y una película a la semana. El precio se presenta como un elemento clave para la elección y por ello se valora pagar sólo por lo que realmente se quiere ver. La ventaja de este mercado es que antes de un año estará potencialmente presente en el 100% de los hogares, frente al 25% de las actuales plataformas de pago.
A partir de abril de 2010, la tarea más compleja de los radiodifusores (que contarán, cada uno, con una mini-plataforma o múltiplex de 20 megabits) será combinar los contenidos en abierto y los de pago para buscar modelos económicos eficientes que compensen las insuficiencias del actual sistema basado en la publicidad. El borrador de la Ley General Audiovisual, en la primera redacción aprobada a finales de junio por el Consejo de Ministros, permite explotar hasta un 50% del múltiplex (dos canales con calidad estándar) con contenidos que sean total o parcialmente de pago. Igualmente permite la transmisión y arrendamiento del 50% de la capacidad de una licencia una vez transcurridos cinco años desde su adjudicación.
Las emisiones en Alta Definición, que hoy por hoy requieren al menos el doble de ancho de banda que las emisiones con calidad estándar, serán otro de los valores añadidos para el futuro de la TDT. La falta de capacidad fue el principal motivo por el que TVE no pudo emitir los Juegos de Pekín en Alta Definición por la TDT, y tuvo que ceder la señal HD a plataformas de pago con mayor capacidad. La asignación de un múltiplex completo a cada operador de televisión a partir de abril de 2010 permitirá realizar estas emisiones, de forma puntual o permanente, a través de la TDT, un elemento diferencial que terminará por generalizarse sobre todo si mejora todavía más la capacidad para comprimir la señal digital en el sistema de transmisión terrestre.
Por otra parte, las posibilidades que tiene la interactividad como elemento enriquecedor de la televisión digital todavía son desconocidas para el gran público, pero no para los expertos que vienen trabajando en ellas desde hace años, tanto en España como en otros países europeos. Sería deseable, como han solicitado las empresas españolas que trabajan en el desarrollo de la televisión interactiva, que la tecnología que se emplee para acceder a la televisión de pago sea universal, abierta y compatible con el desarrollo de otros servicios interactivos, evitando la repetición de situaciones tan bochornosas como la ‘guerra’ entre los sistemas simulcrypt y multicrypt de acceso condicional.
Además de representar la puerta de acceso para algunos servicios de la Socie-dad de la Información, la interactividad también podrá abrir las puertas a nuevas líneas de negocio, entre las que figura la propia publicidad, si se incorpora desde el principio en el proceso de producción de contenidos.
Ante una situación como la actual se hace necesario entender que no estamos simplemente ante un cambio de modelo de negocio. Ni siquiera nos enfrentamos solamente ante una transformación de carácter tecnológico que permitirá a la televisión converger con el resto del multimedia digital. El proceso al que estamos asistiendo, y del que sólo sabemos que está dando sus primeros pasos, supone la puesta en marcha de un nuevo paradigma en materia de medios de comunicación e información que afectará a los roles tradicionales, tanto de los receptores como de los emisores, y que no respeta ni reglas ni marcas ni divisiones que han funcionado en el pasado.
El futuro nos deparará, probablemente, alianzas entre empresas audiovisuales, del universo Internet y de las telecomunicaciones. La convergencia es un hecho. Los modelos económicos pasarán, inevitablemente, por hacer disponibles todo tipo de contenidos en una multitud de soportes. El reciente acuerdo de Microsoft con Canal + Francia para hacer accesibles a través de la videoconsola Xbox 360, partidos de fútbol y otros contenidos en directo es uno de los últimos ejemplos. Como suele señalar de forma acertada Mikel Lejarza, director general de televisión de Antena 3, si los contenidos son el rey, la distribución será la reina en este tablero.
Cuando el Conde de Lampedusa tuvo claro que el tiempo del Antiguo Régimen tocaba a su fin y que tendría que adaptarse al inevitable triunfo de la revolución pensó que, al fin y al cabo y en su propio beneficio, tal vez fuera necesario que todo cambiase para que todo siguiera igual.

TXT: Antonio Moral
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