• Home
  • Off the record
  • Manuel González, Principal Specialist Solutions Architect de AWS: “La industria avanza hacia un modelo de broadcast como código”
Off the record

Manuel González, Principal Specialist Solutions Architect de AWS: “La industria avanza hacia un modelo de broadcast como código”

Manuel González, Principal Specialist Solutions Architect de AWS: “La industria avanza hacia un modelo de broadcast como código”

Entre los temas que articulan la conversación, destaca especialmente la IA generativa, que González identifica al mismo tiempo como una tendencia clara y como uno de los grandes retos


Con 30 años, Manuel González hizo las maletas y se marchó a París sin conocer el idioma tras recibir una oferta de Imagine Communications. Aquel salto -de un integrador español a un vendor y a un entorno internacional-, marcaría un punto de inflexión en su trayectoria.

Esa experiencia allanaría también su posterior llegada a Amazon Web Services (AWS), impulsada por una convicción que pronto vio clara: el futuro de la industria pasa por el cloud público. Hoy, como Principal Specialist Solutions Architect de AWS, Manuel González representa un perfil híbrido dentro del sector -él mismo se define como “gateway”, una pasarela entre el broadcast y el cloud-, en un momento en el que la convergencia entre ambos mundos se sitúa en el centro del debate.

González valora el hito de entrar en una multinacional con un proceso de selección especialmente exigente, y reconoce una ‘hazaña’ poco habitual en un perfil como el suyo: contar con las 13 certificaciones de AWS activas, lo que en la compañía se conoce como ‘Golden Jacket’.

Invitado a la sección Off the record, González entra de lleno en ese punto de fricción (y de oportunidad) entre los mundos broadcast e IT, donde aporta algunas claves de interés. “Sí que sigo notando cierta resistencia al cambio, pero no creo que sea solo una cuestión generacional (…). Hay gente que, en cuanto la sacas de su zona de confort, no tiene interés o siente que no tiene tiempo”.

En este contexto, su visión de futuro es clara: “Vamos hacia un modelo de broadcast como código, muy en la línea del concepto de Dynamic Media Facility de la EBU. Es la evolución lógica: desacoplar completamente hardware y software y poder desplegar recursos bajo demanda según las necesidades de cada producción”.

Entre los temas que articulan la conversación, destaca especialmente la IA generativa, que González identifica al mismo tiempo como una tendencia clara y como uno de los grandes retos. A continuación, la entrevista.

“Cuando hablo con clientes, lo primero que les digo es que hay que construir equipos multifuncionales, combinando perfiles de broadcast, IT, DevOps o seguridad”

Me gustaría saber, en primer lugar, cómo empezaste en esta industria y qué pasos has ido dando hasta ocupar tu puesto actual en AWS.

Empiezo en el 99, después de acabar la Escuela Técnica de Telecomunicaciones en la especialidad de Sonido e Imagen. Entro en CNN+, que se acababa de montar, y estoy un año como operador de sonido en control, haciendo directos. Recuerdo los nervios cuando me tocaba el informativo de Canal+ por las tardes.

En ese momento, Juan Piñar me anima a dar el salto como ingeniero y me pone en contacto con José María Álvarez, de SGT. En el año 2000 entro en un integrador de sistemas, que para mí es donde realmente está la escuela, porque todo lo que había visto en telecomunicaciones lo empiezo a aplicar en proyectos reales: unidades móviles, continuidades o migraciones como la de Canal+ de Torre Picasso a Tres Cantos.

Mi primer proyecto fue la ‘conti 5’ en RTVE, la continuidad internacional, donde empezábamos ya con librerías gestionadas con Louth y algunos vídeo servidores, todo muy innovador en aquel momento. Fue un aprendizaje absoluto.

Después paso por Aicox y en 2006 Louth -hoy Imagine Communications- me propone incorporarme. Me voy a París, con 30 años y sin hablar francés, pero con ganas de entrar en un entorno más internacional. Allí paso ocho años, y luego otros siete en Madrid. En total, 15 años en Imagine, donde consolido mi carrera y vivo de primera mano la evolución del sector: de HD a UHD, de SDI a IP.

El punto clave llega cuando empezamos a trabajar con Azure y AWS. Ahí veo claro que el futuro está en el cloud público. Me certifico, entro en AWS hace cinco años tras un proceso exigente, y paso a desempeñar un rol de nexo entre el mundo broadcast y el cloud.

Lo interesante es que cambia completamente la dimensión de las conversaciones. Ya no es solo trabajar con clientes, sino con todo el ecosistema de partners y vendors. Antes estaba en un vendor, ahora hablo con todos, y eso es algo que me encanta.

En resumen, mi trayectoria va desde la base en un integrador, donde realmente aprendes broadcast, al paso por un vendor donde consolidas tu carrera, hasta el salto al cloud en AWS, que te permite interactuar con todo el ecosistema de la industria.

En esa interacción que mencionas, ¿has percibido esa falta de entendimiento de la que a veces se habla en la industria entre el mundo broadcast y el IT? ¿Cómo lo has vivido tú?

Más que una falta de entendimiento, creo que tiene más que ver con la actitud de cada persona. Yo soy muy curioso y me encanta aprender cosas nuevas. De hecho, si pudiera, volvería a ser estudiante ahora mismo.

Hay gente que, en cuanto la sacas de su zona de confort, no tiene interés o siente que no tiene tiempo. Y eso hace que trabajen muy en silos, centrados en su día a día. En mi caso era justo lo contrario: siempre he querido probar cosas nuevas y entenderlas. Sí que sigo notando cierta resistencia al cambio, pero no creo que sea solo una cuestión generacional.

Cuando hablo con clientes, lo primero que les digo es que hay que construir equipos multifuncionales, combinando perfiles de broadcast, IT, DevOps o seguridad. Los conocimientos de unos cubren los gaps de los otros.

A partir de ahí, cómo funciona ese equipo depende de cada organización, pero hoy, para implementar soluciones en AWS, es fundamental trabajar así y olvidarse de compartimentos estancos. Los roles se expanden y es necesario tener una visión más transversal.

“Cuando hay perfiles españoles en un proyecto, ves la formación, el compromiso y el sentido de ownership que aportan (…). Creo que somos buenos y que deberíamos decirlo más”

Por cerrar el capítulo de tu trayectoria profesional, si tuvieras que quedarte con un momento de todos estos años, en los que además has pasado por distintos ámbitos, ¿cuál sería?

Para mí, el punto de inflexión es cuando me voy de Madrid a París y paso de un integrador de sistemas a un vendor. Aunque ya tenía cierta exposición internacional -IBC, NAB, contacto con empresas de fuera-, no es lo mismo que estar dentro de una compañía global. Ahí es donde realmente vives esa dimensión internacional. Recuerdo, por ejemplo, los sales kick-off meetings en Phoenix, experiencias que difícilmente habría tenido en un integrador en España en aquel momento.

Ese salto me aporta internacionalización a nivel de cultura e idioma. En pocos años paso de no hablar francés a poder mantener conversaciones, y eso también me cambia la vida a nivel personal: conozco allí a mi mujer, nace mi hija… Es un cambio total. Además, ese paso a una empresa más internacional me abre puertas a nivel profesional, como empezar a trabajar con el cloud, que es lo que después me permite dar el salto a AWS.

Así que, seguramente, el momento clave es ese verano de 2006 en el que decido irme a París a probar algo completamente nuevo, sin saber muy bien qué me iba a encontrar, pero con ganas de vivir esa experiencia.

“Es fundamental salir de los silos y sentirse cómodo trabajando en entornos multidisciplinares”

Ya en el terreno de la evolución tecnológica, ¿qué desarrollo o tendencia dirías que ha tenido más impacto en tu trabajo y en tu día a día? ¿Tiene quizá relación con el auge del cloud?

Me voy a algo mucho más reciente que los 25 años de carrera, y que va a ser bastante recurrente durante esta conversación: la IA generativa. Vivimos una necesidad de evolución continua, en broadcast y en cualquier industria, y la IA generativa ha acelerado todo esto. Para mí es la tecnología que más está cambiando mi forma de trabajar.

La utilizo en todo: desde el día a día -correos, gestión del tiempo, ser más eficiente- hasta la preparación de certificaciones. Desde hace año y medio, dedico mucho tiempo a aprender con herramientas de IA, profundizando en conceptos, haciendo preguntas y validando respuestas. Me permite aprender mejor y más rápido.

También la uso como asistente para generar código. No soy developer, pero con herramientas actuales, como los agentic IDE, puedo definir una solución, trabajar los requisitos, diseñarla y avanzar bastante en la implementación. Seguramente ese código no vaya directamente a producción, pero sí me permite llegar mucho más lejos que antes.

Estamos viendo una evolución muy rápida en apenas dos o tres años, y es difícil anticipar hasta dónde llegará. Pero sí veo una tendencia clara: el product owner pasa de tener una idea en un documento a materializarla en una demostración funcional. Y eso está cambiando, y va a cambiar aún más, la forma en la que entendemos el trabajo, el desarrollo de aplicaciones y la construcción de soluciones.

¿Y, por el contrario, alguna tecnología que generara muchas expectativas y que luego no se haya traducido en resultados reales?

Podríamos hablar del 3D, del metaverso o incluso del 8K en cuanto a resolución. En ese sentido, creo que el UHD tiene valor, pero la resolución como tal se está adoptando menos que otros aspectos como el frame rate o el HDR.

Pero lo llevaría otra vez a la IA generativa. No porque no funcione, sino porque ha habido mucho hype alrededor de la idea de que sirve para todo, incluso para crear canales lineales completos desde cero, y a día de hoy eso no es así. No hay un botón mágico. Hay que usarla con criterio, donde realmente aporta valor, y entender que todo requiere conocimiento, intención y tiempo. Fallar forma parte del proceso.

Dicho esto, hay ámbitos donde sí encaja muy bien, como la media supply chain: indexación de contenidos, generación de metadatos, localización, subtitulado, traducción o creación de highlights. En estos últimos años hemos visto que la IA generativa tiene un encaje claro en los flujos de media, pero su adopción es progresiva. No va a reemplazar a las personas, y tenemos que entenderla como una herramienta dentro de la evolución de la industria.

“Empiezan a verse más perfiles españoles con visibilidad internacional, en medios, en LinkedIn, en la industria en general. Pero creo que aún tenemos que dar un paso más”

A nivel de mercado, teniendo en cuenta tu experiencia en AWS y en el extranjero, ¿cuáles dirías que son las principales fortalezas y debilidades de la industria española frente a otros países de nuestro entorno?

Últimamente trabajo poco con clientes en España, aunque estoy basado en Madrid. Mi día a día es más con Francia, Inglaterra o Alemania, por cómo está organizada la compañía. Dicho esto, destacaría claramente el talento que hay en España, tanto creativo como técnico. En producción de contenidos se ve cómo el país se está consolidando como un hub relevante, y a nivel técnico lo tengo muy claro: cuando hay ingenieros españoles en un proyecto, se nota.

Es un poco como cuando Kroos o Modrić tocaban el balón y la jugada mejoraba automáticamente. Puede parecer una analogía simple, pero es así: cuando hay perfiles españoles en un proyecto, ves la formación, el compromiso y el sentido de ownership que aportan. Muchas veces estás en un entorno internacional y ves cómo perfiles españoles contribuyen de forma muy sólida, y eso te hace sentir orgulloso. Creo que somos buenos y que deberíamos decirlo más.

La debilidad está precisamente ahí: nos falta visibilidad. No sabemos vendernos tan bien como otros países, como Francia o Italia. Se hacen proyectos muy interesantes -en fabricantes, integradores o broadcasters-, pero no siempre se comunican adecuadamente.

Creo que tenemos margen de mejora en ese sentido. Tenemos talento y capacidad, pero necesitamos proyectarlo más hacia fuera y ganar presencia internacional. Es verdad que esto está cambiando: empiezan a verse más perfiles españoles con visibilidad internacional, en medios, en LinkedIn, en la industria en general. Pero creo que aún tenemos que dar un paso más y sentirnos más orgullosos de lo que hacemos.

Desde la revista TM BROADCAST intentamos reivindicar precisamente ese talento, también en la parte técnica, que muchas veces queda deslucida a ojos del gran público.

Así es.

A nivel de tendencias de mercado, ¿cómo ves la convivencia entre el streaming OTT y el broadcast tradicional? ¿Crees que uno sustituirá al otro o que ambos modelos convivirán?

Ahora mismo hay una convivencia absoluta entre el broadcast tradicional y OTT. Hace unos años, en OTT se hablaba mucho de mejorar la latencia y la experiencia de usuario en directos, pero hoy, con contenedores como CMAF y protocolos de baja latencia como LL-HLS/DASH y con la evolución de los CDNs, estamos prácticamente al nivel de una distribución tradicional, ya sea satélite o TDT. Por tanto, ambos modelos conviven muy bien y creo que seguirán haciéndolo.

El reto está en unificar arquitecturas: conseguir que la producción y distribución tradicional sirva también para OTT. En ese sentido, se está avanzando bastante y muchas empresas ya lo tienen bien resuelto.

Donde sí veremos más cambios es en el consumo, especialmente en las nuevas generaciones. Es difícil pensar que alguien de 14 años se siente dos horas delante de la televisión, pero al mismo tiempo el directo sigue teniendo valor y se complementa con nuevos formatos alrededor del evento. Ahí vemos, por ejemplo, la verticalización de contenidos: el 16:9 convive con el 9:16 para móvil, dentro del mismo ecosistema. De nuevo, el reto es integrar todo esto de forma eficiente.

En cuanto a la distribución, en España no parece que se vaya a apagar la TDT a corto plazo. Otra cosa es lo que pueda ocurrir en países como Reino Unido, donde se plantea un modelo completamente OTT. En ese caso, habrá que ver cómo se resuelve a nivel de infraestructura, porque no es lo mismo una distribución multicast que unicast en grandes audiencias. Pero, a día de hoy, OTT y broadcast no están en absoluto reñidos: existe una convivencia clara entre ambos modelos.

“El reto está en unificar arquitecturas: conseguir que la producción y distribución tradicional sirva también para OTT. En ese sentido, se está avanzando bastante”

Incidiendo en esto, aprovecho para trasladarte una pregunta que dejó el anterior invitado de la sección, Ángel Mancebo, director de UNED Media: ¿cuál crees que va a ser el futuro de los canales lineales? Teniendo en cuenta, por un lado, la TDT y, por otro, el auge de modelos como FAST, que parecen recuperar esa experiencia lineal.

Creo que hay cabida para todo. Lo hemos visto: aparece el vídeo bajo demanda y pensamos que va a sustituir a lo lineal, y luego surgen los modelos FAST, que vuelven a convertir esos contenidos en una experiencia lineal. Porque muchas veces no queremos buscar, sino sentarnos y empezar a ver algo sin decidir demasiado. Esa experiencia lineal sigue teniendo valor. En mi caso, por ejemplo, en casa seguimos viendo televisión lineal juntos -en este caso francesa, por satélite- porque nos gusta compartir ese momento. Incluso con mi hija de 14 años, aunque no esté las dos horas completas, sigue existiendo esa experiencia compartida.

Por eso creo que no vamos hacia un modelo completamente on demand. Hay contenidos que encajan especialmente bien con lo lineal: deportes, música, noticias… todo lo que tiene que ver con el directo. Al final, convivirán ambos modelos. A mí me gusta ver contenido bajo demanda cuando quiero, pero también me gusta sentarme a ver un evento en directo como la Fórmula 1, saber que está ocurriendo en ese momento y que, si me lo pierdo, me lo pierdo. Esa experiencia también tiene valor y creo que seguirá formando parte del consumo de contenidos.

“Si necesitas montar una producción en paralelo solo para el vertical [formato 9:16], es difícil que compense. Pero si lo integras en el mismo flujo, tiene sentido”

Respecto a los formatos verticales que mencionabas, ¿percibes una demanda creciente? Hace un año, en un desayuno de trabajo organizado por TM BROADCAST con actores del sector, la sensación era que todavía no había una demanda clara. ¿Crees que eso ha cambiado?

Creo que sí hay más demanda, pero sobre todo hay una demanda de poder hacerlo de forma eficiente. La clave no es solo si se pide o no, sino que la arquitectura no sea tan compleja que el coste impida monetizarlo. Tiene que ser algo sencillo de implementar y que esté justificado económicamente.

Por ejemplo, en Elemental trabajamos en que el mismo transcodificador que utilizas para OTT pueda generar también el formato 9:16 y hacer seguimiento del objeto dentro del mismo flujo. La idea es no tener que cambiar la arquitectura, sino aprovechar lo que ya tienes para generar nuevas experiencias.

Si necesitas montar una producción en paralelo solo para el vertical, es difícil que compense. Pero si lo integras en el mismo flujo, tiene sentido. En cualquier caso, sí creo que en este último año ha habido una evolución, y sería interesante volver a hacer esa pregunta para ver cómo ha cambiado su visión.

“El gran reto es ese: cómo aplicar de forma efectiva la IA generativa en el directo, en el broadcast más puro. Porque ahí todavía estamos empezando”

Y, con todo lo que hemos comentado, si tuvieras que quedarte con un reto que vaya a definir la evolución de los próximos años, ¿cuál sería?

Hablar de cinco años hoy en día es casi demasiado. Todo está cambiando muy rápido, lo que antes se veía a un año ahora se plantea a 90 días. Dicho esto, creo que el gran reto es utilizar de forma efectiva la IA generativa. En áreas como archivo o media supply chain ya está bastante madura, pero en el directo todavía no ha terminado de encajar. Tiene muchísimo potencial, pero aún no está claro qué papel va a jugar exactamente. Por eso iniciativas como el IBC Accelerator —con proyectos como AI Agent Assistants for Live Production— son tan interesantes: exploran cómo asistentes de IA pueden integrarse en la producción en directo, por ejemplo mediante control por voz, automatización de tareas o generación de gráficos. Los casos de uso están empezando a aparecer y poco a poco irán encajando mejor.

El reto, por tanto, es usar estas herramientas con intención, no como un “todo vale”. Y también que los vendors den un paso más: no basta con APIs, tendrán que ofrecer entornos preparados para trabajar con agentes, en modelos más colaborativos y multiagente. Creo que vamos hacia ese tipo de soluciones, donde distintos agentes interactúan entre sí y con los sistemas de producción. Pero, en resumen, el gran reto es ese: cómo aplicar de forma efectiva la IA generativa en el directo, en el broadcast más puro. Porque ahí todavía estamos empezando.

Por ir cerrando, ¿qué consejo le darías a alguien que está terminando su formación y quiere incorporarse a esta industria? ¿Le animarías a dar ese paso?

Sí, por supuesto que le animaría. Es una industria muy bonita y, al menos en mi caso, me apasiona. El principal consejo sería que sea muy curioso. Tanto si viene de un perfil más IT como más broadcast, que no se quede solo en su área de conocimiento. Lo que hablábamos antes: es fundamental salir de los silos y sentirse cómodo trabajando en entornos multidisciplinares. Si vienes del broadcast, intenta acercarte más al mundo IT; y si vienes del IT, entiende las particularidades del broadcast: la latencia, los distintos tipos de flujo: contribución, operación, distribución… Son aspectos clave que hay que conocer.

Y, sobre todo, que mantenga esa curiosidad y siga aprendiendo constantemente. Esto aplica tanto a quien empieza como a los que ya llevamos tiempo. Yo mismo intento dedicar tiempo a aprender, muchas veces construyendo cosas, creando aplicaciones para entender mejor nuevas herramientas. En definitiva, es una industria apasionante, pero hay que adaptarse al cambio continuo. Las cosas evolucionan muy rápido y, aunque a veces te sacan de la zona de confort, también es lo que te hace crecer.

“A día de hoy, OTT y broadcast no están en absoluto reñidos: existe una convivencia clara entre ambos modelos”

En este sentido, ¿crees que sería necesaria una formación más unificada? Porque muchas veces se comenta, como decíamos antes, que los mundos de IT y broadcast siguen hablando idiomas distintos.

Yo me presento como gateway, como una pasarela entre el broadcast y el cloud. Al final, el cloud no deja de ser IT llevado a la nube. El problema es que hay conceptos -como la infraestructura como código- que, de primeras, a perfiles de broadcast les resultan ajenos. Y ese skill set hay que desarrollarlo poco a poco, pero para mí es fundamental el hands-on: tocar, trastear, construir. Por eso intento que todo lo que hago sea programático. No hay mejor manera de aprender que implementar, por ejemplo, con AWS CloudFormation.

Mirando al futuro, creo que vamos hacia un modelo de broadcast como código, muy en la línea del concepto de Dynamic Media Facility (DMF) de la EBU. Es la evolución lógica: desacoplar completamente hardware y software y poder desplegar recursos bajo demanda según las necesidades de cada producción. La idea sería definir los requerimientos y que un orquestador despliegue automáticamente los recursos necesarios, en modelos híbridos entre on premise y cloud, para utilizarlos y destruirlos bajo demanda. Eso permitiría optimizar muchísimo el uso de los recursos, que hoy en día sigue siendo relativamente bajo en modelos tradicionales.

Pero es un camino largo. Iniciativas como el DMF tienen mucho sentido, aunque no es sencillo. Aun así, creo que estamos en el buen camino. ¿Cinco años? Puede ser una referencia, pero es difícil saberlo con certeza.


La pregunta del entrevistado

Para terminar, ¿te gustaría dejar alguna pregunta para el siguiente entrevistado?

Pues quizá una pregunta más personal, ligada a lo que comentabas antes sobre los consejos para los más jóvenes. Me gustaría saber cuál fue la motivación que le llevó a entrar en la industria.

¿Cuál fue esa motivación, en tu caso?

En mi caso, fue la música. Ni más ni menos. A mí me apasionaba la música. Yo empecé Ingeniería de Montes y estuve un año estudiándola, pero en abril o mayo de ese primer año le dije a mi padre: “Oye, papá, quiero dedicarme a algo que tenga que ver con la música, porque es lo que realmente me apasiona”. Ahí mi padre me orientó bastante bien. Me dijo: “Bueno, eres buen estudiante -estaba sacando primero sin problemas-. Existe la especialidad de Sonido e Imagen en la Universidad Politécnica. Puedes ir por ahí y, a partir de ahí, ya verás hacia dónde quieres ir, pero al menos tendrás una carrera que te abra más puertas”. Y así fue. Empecé por ese camino y, una vez dentro del sector, ya fui viendo hacia dónde quería evolucionar. Por eso me parece interesante conocer esa motivación inicial: qué es lo que llevó a alguien a entrar en esta industria.

Los comentarios están cerrados

Artículo relacionado