Castilla-La Mancha Media actuó como espacio de colaboración y permitió que operaran en sus instalaciones las agencias Europa Press y EFE
Por Bárbara Ausín
Si bien el lunes ya es un día complicado de por sí para muchos, lo vivido el pasado 28 de abril convirtió el inicio de la semana en una jornada completamente excepcional para toda la población española, con un apagón masivo que dejó sin luz ni internet durante varias horas a todo un país. Esta caída repentina de toda la red dejó a mucha gente atrapada en atascos, ascensores o vías de tren, y sumió a todos en un sentimiento común de incertidumbre por no saber qué estaba pasando.
En la actualización de la última hora de la situación, clave en esos momentos, jugaron un papel protagonista los medios públicos, que en su vocación de servicio se convirtieron para muchos en un refugio informativo. A continuación, ilustramos con tres ejemplos -Castilla-La Mancha Media, Aragón TV y EITB- cómo reaccionaron los canales públicos autonómicos ante esta crisis, tomando como base sus respectivos comunicados.
CMM prestó servicio a EFE y Europa Press
En el caso de Castilla-La Mancha, el medio público regional, además de mantener su servicio con el espectador, se convirtió en un espacio de colaboración clave para las principales agencias de noticias de la región, entre ellas EFE y Europa Press. Gracias al funcionamiento de varios generadores de energía, las instalaciones de la CMM suministraban la electricidad y el internet suficiente para que el ente pudiera cedérselos a otros medios, asegurando así el servicio de información y la cooperación, tanto entre ellos como con la ciudadanía.
Otro de los casos que refuerza la capacidad de las cadenas autonómicas ante las emergencias fue el de la Corporación Aragonesa de Radio y Televisión (CARTV). Las emisiones de Aragón TV, Radio y de sus respectivos canales digitales mantuvieron una programación especial durante más de 11 horas. La cadena se puso en marcha de inmediato y decidió emitir la señal en directo del medio televisivo a través de su plataforma web, su aplicación y sus perfiles de redes sociales en X, Youtube, Instagram y Facebook.
Asimismo, activó el protocolo para garantizar que pudiera llegar a tiempo el suministro de gasoil, en previsión de que el apagón pudiera prolongarse. Para garantizar su labor de comunicación durante el mayor tiempo posible, centralizaron la emisión de informativos y programas de actualidad en su Estudio 3, que cuenta con un consumo eléctrico inferior al del resto, y mantuvieron su programación en la red pública de emisores del Gobierno de Aragón.
EITB se alió con otros organismos públicos
Ante esta situación excepcional, EITB convocó un gabinete de crisis donde, una vez realizada la primera valoración, se contactó con EJIE (Sociedad Informática del Gobierno Vasco) e ITELAZPI (Sociedad Pública que gestiona la red e infraestructuras públicas de telecomunicaciones de Gobierno Vasco).
La primera colaboradora evitó la pérdida del teléfono fijo, a raíz de la gran caída de redes móviles que había tenido lugar, mientras que la infraestructura de la segunda permitió que la señal de televisión del medio llegara al 90% de la población y la de la radio mantuviera toda su cobertura.
La garantía del trabajo fue a través de los equipos electrógenos y sistemas de alimentación ininterrumpida que posee en sus sedes de Bilbao y Miramón, los cuales podrían haber mantenido la emisión durante 24 horas seguidas. Como consecuencia y para actuar frente a posibles futuras crisis, desde el apagado generalizado EITB cuenta ahora con recursos que le permitirían trabajar de manera autónoma y continua durante 3-4 días.
Finalmente, RTVE, tal y como adelantó este martes TM BROADCAST, consiguió también operar a nivel técnico con plena normalidad, apagando los equipos que no se consideraban indispensables en ese momento para evitar el gasto innecesario de los grupos electrógenos. La emisión de la corporación se unificó desde Torrespaña, alterándose toda la programación para poder transmitir un especial informativos.
La radio, aliado clave en esta crisis
Cuando las calles se apagaron, la población española desconectó de todo su entorno y buscó de manera espontánea maneras de informarse. Ya fuera a través de altavoces colocados en plena calle o mediante transistores que los más afortunados tenían bajo su poder, muchos buscaron refugio en medios tradicionales que, aun siempre presentes, a veces pasan más desapercibidos.
Las televisiones conectaron en directo y las señales de distribución horaria continuaban dando paso a los boletines informativos de radio, los cuales mantuvieron una cobertura completa que consiguió adaptarse a las circunstancias. Algo reseñable pero poco novedoso para la radio que, tras celebrar su centenario el pasado noviembre de 2024, ha vuelto a demostrar su capacidad de sobrevivir a las crisis.











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