La transición a IP es un tema recurrente en estas páginas, pero conviene recordar que su implantación dista aún de ser plena. Los datos lo confirman. Según el reciente Broadcast Transformation Report 2026 elaborado por Haivision, la infraestructura SDI sigue siendo el pilar dominante de la industria, presente en el 82% de las operaciones. El rumbo, en cualquier caso, está claro: la adopción del estándar SMPTE ST 2110 continúa creciendo y alcanza ya el 30%, frente al 26% registrado en 2025.
Este contexto híbrido, en el que conviven tecnologías heredadas con nuevas arquitecturas IP, define el momento actual del sector. En este marco, el caso de Movistar Plus ilustra bien cómo se está abordando esta transición en la práctica.
Entre los factores que contribuyeron a impulsar su migración figura un posible cambio de sede. Telefónica llegó a estudiar en 2023 el traslado de las instalaciones de Movistar Plus+ desde su sede en Tres Cantos al Distrito T, en Las Tablas. Aunque este movimiento no se ha materializado, el análisis técnico realizado dejó una conclusión clara: cualquier eventual migración debía abordarse sobre una base IP, tal y como desvela Luis Sanz en este número.
Este planteamiento ya se ha materializado en proyectos concretos. Uno de los más relevantes ha sido la renovación del Estudio 2 en Tres Cantos, donde se ha comenzado a desplegar una arquitectura basada en SMPTE ST 2110. El siguiente paso ya está definido. A lo largo de 2026 está prevista la migración de los enlaces ocasionales y la puesta en marcha de un control de exteriores, también basado en IP, capaz de gestionar señales en 4K, HDR y audio 5.1.
El caso de Movistar Plus+ ilustra con claridad la realidad del sector: la transición a IP no es un salto inmediato, sino un proceso gradual. En este camino, la coexistencia entre SDI e IP seguirá siendo, durante años, la norma más que la excepción.











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