Sucesora de un equipo de éxito, llega para ofrecernos algo más que una simple puesta al día, adaptándose perfectamente a las necesidades y demandas del mercado y los clientes actuales, gracias a una versatilidad de uso extraordinaria
* Este artículo está incluido en el número de noviembre de TM BROADCAST. Puedes acceder a la revista completa aquí.
Hace ya 6 años de la presentación de su antecesora, nuestra conocida “350”, una cámara concebida en su momento como equipo fundamentalmente ENG y que con el tiempo se ha consolidado como herramienta de probada eficacia en el entorno Broadcast.
Pero no hay duda que en este intervalo de tiempo el mercado de la teledifusión ha migrado claramente: como aproximación general podemos decir que las emisiones tradicionales mantienen su audiencia, mientras que la mayor parte del crecimiento se produce en el consumo a través de plataformas y a la carta a través de redes IP.
Y también parece inequívoco que hoy en día la mayor parte de la creación de contenidos, desde su captación y producción hasta su emisión, debe ser lo mas inmediato y económico posible para mantener la rentabilidad de todos los agentes involucrados.
Pensando en este nuevo escenario como campo de actuación, es para el que Panasonic ha hecho crecer su modelo hasta convertirlo en la AG-CX370, poniendo en nuestras manos una herramienta especialmente versátil, capaz de adaptarse a esta nueva forma de crear contenidos.
Recordando que “versatilidad” es la cualidad de adaptarse con facilidad a diversas funciones o situaciones, a lo largo de este laboratorio iremos viendo por qué hemos elegido este término como digno representante para nuestro titular.
Entendiendo que para la mayoría de nuestros lectores este tipo de cámaras de mano/semi hombro para producción y captación son más que conocidas, en esta ocasión abreviaremos nuestro clásico preámbulo para situar el equipo analizado, entrando rápidamente en sus novedades.
Lo que sí haremos como siempre es ir más allá de los titulares y de la mera enumeración de características, profundizando en lo que todo ello significa de cara tanto a las productoras como a los operadores, e incluso a cliente final.
Entrando ya en la cámara, adelantamos que la realidad es que aporta interesantes mejoras, aunque inicialmente su aspecto físico, muy similar entre el modelo anterior y esta nueva AG-CX370, nos podría hacer pensar otra cosa. Se logra ampliar significativamente su usabilidad, pero sin perder la esencia del concepto original. Y dejamos para el final nuestra reflexión sobre la conveniencia de actualización al nuevo modelo, aunque los impacientes pueden ir a mirarlo cuando quieran…
Comenzando por las grandes similitudes, en cuanto a óptica y sensor no hay diferencias físicas, aunque sí existen a nivel de procesado. Nos explicamos: el objetivo fijo mantiene su misma configuración, con zoom óptico de 20 aumentos y distancias focales equivalentes (según datos originales) de 24.5 a 490 mm, con filtro ND convencional de 4 pasos (0, ¼, 1/16 y 1/64, o bien 0, 2, 4 y 8 pasos de diafragma) y tres anillos independientes para foco, zoom e iris.
También contamos con un extensor digital configurable, y un estabilizador óptico electrónico de 5 ejes que admite distintos tipos de configuración, para proporcionar los mejores resultados en función de las distintas circunstancias. El extensor digital se puede configurar para que no supere ciertos límites, de forma que la posible pérdida de calidad sea imperceptible, en rangos de hasta 24x en UHD (588 mm) ó 32x en HD (equivalentes a focales de 588 y 784 mm). O bien permitir factores multiplicadores de x2, y x5 y hasta x10, ya con pérdida de resolución perceptible.
El sensor también sigue siendo el mismo, de tamaño tipo 1 pulgada, con algo más de 15 millones de pixels efectivos. Aquí, la novedad radica en el procesado, significativamente más potente, que ahora nos permite ajustes de color mucho más precisos y detallados controlando hasta 16 ejes independientes. Esto se traduce en un tratamiento y ajuste de color mucho más preciso. Y sobre esto ya anunciamos más ventajas.
La cámara mejora significativamente su usabilidad como cámara de estudio, o como cámara para directos en entornos multicámara en entornos tradicionales
Físicamente, el resto del cuerpo también es bastante parecido, manteniendo la ergonomía y facilidad de uso, con los controles habituales en los lugares esperados, y una buena colección de botones personalizables y fácilmente reconocibles al tacto para no tener que apartar la mirada del visor o la pantalla. Esta característica siempre ha sido un factor decisivo para la mayoría de operadores.
La pantalla de 3,2” y 1,62 millones de pixel y visor OLED de alta resolución, con 2,36 millones de puntos completan la parte relacionada con la óptica y la visualización.
Conserva un tamaño muy similar (de 31 x 18 x 17,5 cm. aproximadamente), y un peso alrededor de los 2,3 Kg en condiciones de uso, es decir, con batería, tarjetas, etc.
Antes de encender la cámara, ya observamos atractivas diferencias. Por ejemplo, además de la salida HDMI disponemos de una salida SDI 12G, que más adelante descubriremos que ambas son funcionales simultáneamente. Así como conectores BNC adicionales para código de tiempo y Genlock. De esta forma, la cámara mejora significativamente su usabilidad como cámara de estudio, o como cámara para directos en entornos multicámara en entornos tradicionales.
Precisamente esta cualidad, unidad a la precisión en el ajuste de color, hará que el resultado del emparejamiento de cámaras en estos entornos sea sencillo y preciso. En este sentido de emparejamientos, reiteramos que aún hay más…
Volviendo a nuestro entorno multicámara es posible llegar mucho más lejos, porque también contamos con un puerto Ethernet, y con una licencia NDI HX2 integrada sin coste adicional. Gracias a ellos, es posible hacer producciones en directo a través de IP proporcionando un excelente rendimiento.
Así se pueden hacer contribuciones en distintos tipos de entornos: bien a través de un mezclador compatible NDI en la propia instalación, como los Kairos de Panasonic, bien a través de una producción virtual en la nube. Siempre teniendo en cuenta que mientras se utiliza el protocolo NDI HX2 no será posible grabar en cámara, ni hacer streaming ni utilizar las salidas 4K, según las propias especificaciones de Panasonic.
Y para terminar de redondear el capítulo de conectividad IP, además de los habituales protocolos RTSP, RTMP y RTMPS, hoy en día no debe faltar el protocolo SRT, con el que también contamos. Para aquellos menos familiarizados con estas sopas de letras, sólo una breve referencia a los más significativos, ya que entender la conectividad es uno de los puntos fuertes de este equipo.
NDI es un protocolo propietario que busca una elevada transferencia de datos con latencia mínima en la transmisión de señales AV, basándose en entornos controlados como redes privadas, donde existe la posibilidad de administrar y controlar los flujos de datos por parte de los administradores de la red.
El propósito de RTSP es controlar la transmisión, y no los contenidos en sí mismos, que viajan en una capa independiente bajo protocolo RTP/RTCP. Útil para comandar el envío/parada de flujos de datos desde posiciones remotas.
Nuestra cámara resulta altamente operativa al hacer contribuciones híbridas en tiempo real o con baja latencia, ya sea a través de SDI 12G o a través de distintos protocolos en redes IP
RTMP y RTMPS son protocolos de streaming concebidos para el transporte de señales AV a través de redes públicas, y diseñados para manejar la sincronización y la pérdida de datos a través de estas redes públicas, con el fin de permitir su reproducción en determinados reproductores de software, siendo el segundo una extensión del primero que incorpora cifrado de datos.
Finalmente, SRT es un interesante avance, porque tratándose también un protocolo de transporte a través de redes públicas, es de código abierto y ofrece un rendimiento seguro y de latencia controlada a través de éstas impredecibles redes, admitiendo configuración tanto de “caller” como de “listener”.
Entre todos ellos se conforma un conjunto que hace que nuestra cámara no sea sólo una excelente herramienta de captación y grabación in situ, sino que también resulte altamente operativa a la hora de hacer contribuciones híbridas en tiempo real o con baja latencia, ya sea a través de SDI 12G o a través de distintos protocolos en redes IP.
Además de, cómo no, subir ficheros a servidores a través de protocolos FTP. Funcionalidad utilizada hace tiempo por la mayoría de teledifusores para ingestar, por ejemplo, contenidos de noticias en sus servidores desde posiciones remotas.
Pero no perdamos de vista que se trata de una cámara, en la que una de sus primeras cualidades debe ser la calidad de imagen. En ese sentido, cumple con todas nuestras expectativas, ofreciendo una elevada calidad de imagen y un generoso rango dinámico, que no nos atrevemos a dictaminar si es igual o incluso algo mejor que el de su predecesora, al no haber podido comparar ambas cara a cara.
Los controles y la operativa son prácticamente idénticos, y cualquier operador familiarizado con la anterior comenzará a usarla sin apenas notar diferencias.
Pero hay más campos dónde si percibimos una mejora significativa, como por ejemplo el en apartado de audio. No porque sea de mejor calidad, ya que mantiene la grabación LPCM en 24 bits, sino porque ahora contamos con entradas directas independientes para los cuatro canales, además del micrófono integrado. Los dos primeros canales con los tradicionales conectores XLR, el primero en el soporte de micro y el segundo en la parte trasera del cuerpo; y los segundos a través de un conector mini-jack stereo TRS de 3,5 mm.
Y si bien este conector mini-jack no es el favorito como herramienta profesional de alto nivel, sí es cierto que hoy en día se utilizan multitud de equipos ultra ligeros para los que ya se ha convertido en el estándar de facto, especialmente en microfonía inalámbrica ligera. Gracias a esta posibilidad directa, nos libramos de los aparatosos adaptadores y del peso e incomodidad asociada a ellos.
Para terminar con el apartado de audio, en el lateral del cuerpo nos encontramos con los cuatro controles directos de volumen, con sus cuatro selectores auto/manual independientes por canal. En cambio, lo que ha desaparecido del panel lateral y ahora debemos manejar a través del menú es el selector de asignación de entradas a canales en el caso de querer utilizar, por ejemplo, el micrófono estéreo integrado.
En este sentido, y a pesar de la aparente limitación de no poder cambiar la configuración de entradas a través del menú mientras se está grabando, nos parece que tiene todo el sentido hacerlo de esta manera, priorizando el acceso directo y eficaz al control de volumen, que sí es bastante más probable tener que retocar en medio de cualquier grabación.
Lo que resulta muy cómodo es el nuevo botón de status en medio del panel de audio, que permite mostrar en el visor a pantalla completa toda la configuración y los indicadores de nivel de entrada de los canales 1 y 2, y mediante una segunda pulsación, los niveles de los canales 3 y 4.
A la hora de grabar, recordemos que esta es la operativa fundamental, consolidada y original razón de ser de las cámaras y de ninguna manera queremos dejarla relegada a un segundo plano. Sobre todo, porque debemos partir de la mejor calidad de imagen posible, para luego distribuir a través de la conectividad necesaria en cada caso. Y nuestra CX370, indudablemente, la ofrece.
Por supuesto, se cuenta con soporte para HLG (Hybrid Log Gamma) para grabaciones en HDR, así como un sistema de menú a través del que configurar multitud de parámetros. Aspecto especialmente importante cuando queremos que nuestras producciones tengan nuestro “toque” personal.
Entre estos parámetros, por citar sólo algunos, encontramos los distintos looks, perfiles de usuario, configuración de formatos de grabación, configuración de genlock, activación y control del sistema de seguimiento facial para mantener enfoques precisos. Pensemos que con resolución UHD, y un teleobjetivo capaz de aproximarse a los 500 mm, un diafragma abierto significa una profundidad de campo ínfima del orden de centímetros a distancias de metros.
En este caso, el preciso autofoco y la capacidad de reconocimiento facial y seguimiento automático facilitarán la vida de cualquier operador, permitiendo que nuestro protagonista se pueda mover dentro del encuadre mientras mantenemos la tranquilidad de no perder foco.
Contamos con variedad de códecs y tasas de datos para dar respuesta a las distintas necesidades de grabación. Por ejemplo, disponemos de distintas combinaciones de 4:2:0, 4:2:2 y HEVC, con long-GOP e intraframe hasta 10 bits, a 25 y 50p (también 30 y 60 en otras configuraciones de base de tiempos) con tasas de datos desde 50 Mbps (en HD) hasta 400 Mbps (en UHD).
Incluso en HD se cuenta con formatos entrelazados, para mantener la compatibilidad con una gran cantidad de equipos de teledifusores actualmente en uso. Esta característica, que determinadas gamas de cámaras han ido perdiendo, resultará decisiva en determinados entornos y un factor crítico en ciertas instalaciones.
Los ficheros se graban en contenedores MOV para AVC y HEVC, AVCHD y P2 MXF, en soportes SDXC o en tarjetas microP2. Contando con dos ranuras que permiten la grabación en paralelo en distintos formatos o en relevo, precisándose las microP2 para los formatos más exigentes, gracias a su mayor tasa de datos sostenida. Tengamos en cuenta que, a máxima calidad y tasa de datos, 13 minutos de video pueden llegar a ocupar hasta 1 Gb de espacio.
Contamos con dos puertos USB, un Tipo A 2.0 en la parte superior izquierda para conectar un adaptador WiFi o un móvil para hacer tethering, y un Tipo C 3.2 para conectar un ordenador y utilizarlo para volcar contenidos directamente. Este último también se utiliza para funciones de servicio, según el manual.
Sin dejar de lado el concepto de cámara tradicional, y volviendo a las facilidades para integrarse en un entorno multicámara, una de las posibilidades que nos ha parecido especialmente interesante y que es ese “algo más” que hemos citado en un par de ocasiones, es la de utilizar la conectividad Ethernet para conectar un ROP (Remote Operation Panel, Panel de Operación Remota).
Concretamente, hemos tenido ocasión de probar la cámara con el AK-HRP1000. La gran ventaja que aporta es la de tener un control completo de color de estudio, que unido a su calidad de imagen en captación y sus detallados ajustes en 16 ejes nos permitirá igualar cámaras como si de una cámara de estudio convencional se tratase.
Es cierto que normalmente los fabricantes suelen utilizar sus ajustes de forma que las cámaras tengan una respuesta muy equilibrada directamente en configuración de fábrica. Pero cuando hay que igualar cámaras de tipos o fabricantes muy diferentes, contar con estas ayudas resulta casi imprescindible.
Además de hacerlo con la eficiencia y fluidez que permite un panel dedicado sobre un conjunto de valores a través de un menú, el propio panel remoto permite conectar una tarjeta SD para guardar/restaurar y replicar configuraciones entre distintas cámaras.
En el caso de este modelo concreto de este ROP, contamos con la facilidad de poder alimentarlo vía PoE+, es decir, que el mismo cable Ethernet es capaz de suministrar alimentación (condicionado a que el switch la proporcione, lógicamente).
Aproximándonos al final, queremos citar una característica que no hemos tenido ocasión de probar porque tuvimos noticias de ella cuando ya habíamos devuelto la unidad que Panasonic nos cedió amablemente en un momento de elevada demanda.
Se trata de la funcionalidad automática que parece tener la cámara para etiquetar el contenido como “vertical” si se rueda con ella en esa posición, de forma que ciertas plataformas de edición (como DaVinci Resolve) podrán reconocer el giro y tratar el material como 9:16 vertical (en lugar de 16:9 horizontal) sin necesidad de ningún tratamiento posterior para generar contenidos en dicha orientación.
En resumen, se trata de una renovación de un modelo de probada fiabilidad y resultados, que añade mejoras significativas en conectividad para producciones en IP y streaming, incluyendo licencia NDI HX2 y protocolo SRT, genlock y código de tiempo, con óptica 20x con estabilización de 5 ejes y autofoco con seguimiento facial, 4 canales de audio, soporta curvas V-Log y HLG para creación de contenidos HDR en formatos UHD a 10 bits y salidas simultáneas en SDI 12G y HDMI, y permite control remoto a través de IP/LAN.
Por cierto, que las curvas V-Log vienen heredades de la familia VariCam y su reconocida gama cromática logarítmica, haciendo que se puedan compartir las mismas LUTs que en las cámaras de orientación cinematográficas de Panasonic.
Es decir, una cámara sumamente versátil y que se siente igual de bien como equipo independiente para ENG, que integrándose en una producción de directos o eventos multicámara, que haciendo producción remota a través de IP, o generando un streaming para cubrir un directo desde una localización remota. Nos reafirmamos: versatilidad es la mejor definición que hemos encontrado para ella.
Una de las posibilidades que nos ha parecido especialmente interesante es la de utilizar la conectividad Ethernet para conectar un ROP (Remote Operation Panel)

¿Debo cambiar mi CX350 por la nueva AG-CX370?
Y ya sí para cerrar, la pregunta que seguro ronda muchas cabezas: ¿debo cambiar mi CX350 por la nueva AG-CX370? Pues tenemos argumentos inequívocos para ambas posibilidades, y “sólo” está determinada por nuestro flujo de trabajo y las necesidades de nuestros clientes. Para situarnos, pensemos en conectividad para producciones multicámara, posibilidades de streaming, audio multicanal, y contribuciones a realizaciones remotas.
Si nuestra actividad es la de un operador que trabaja en solitario grabando contenidos para edición posterior, como corporativo, documentales, reportaje o producciones independientes, y (todavía…) no necesitamos nada de lo anterior ni ahora ni en un futuro próximo, nuestra antigua 350 seguirá siendo una buena fuente de satisfacciones, pudiendo extender aún un poco su plazo de amortización.
Pero si estamos próximos, o ya estamos directamente involucrados en cualquiera de estos aspectos y todo lo relacionado con el mundo IP, indudablemente es el momento de dar el salto, sabiendo que vamos a conservar todas las excelentes cualidades de imagen, operativa y ergonomía, y ganando en conectividad y versatilidad para afrontar ese futuro que ya tenemos con nosotros.
Cerramos con el agradecimiento a Panasonic España y su equipo técnico y humano las facilidades para la realización de este laboratorio y os dejamos con una reflexión: ¿quién puede permitirse hoy en día estar ajeno al mundo IP…?
En resumen, se trata de una renovación de un modelo de probada fiabilidad y resultados, que añade mejoras significativas en conectividad para producciones en IP y streaming












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