Quicklink nos propone, de la mano de su distribuidor Moncada, una nueva caja mágica para añadir a nuestro rack de producción en directo, destinada a potenciar la usabilidad de las videoconferencias de grupo. Y lo consigue añadiendo las funciones y controles necesarios en nuestra cadena de producción broadcast, de los que estas plataformas online carecen de forma nativa
* Este artículo está incluido en el número de junio de TM BROADCAST. Puedes acceder a la revista completa aquí.
Hace ya cinco años de aquella pandemia que propició cambios significativos en algunas de nuestras formas de hacer, tanto en lo profesional como en lo personal. Uno de los campos que crecieron y se desarrollaron con un gran impulso como consecuencia de aquellas circunstancias fueron las plataformas de reuniones en remoto como Zoom, Teams, etc… que rápidamente pasaron de ser una curiosidad emergente a formar parte de nuestra vida cotidiana.
Desde entonces todos las hemos integrado de forma natural en cualquiera de los ámbitos de nuestras vidas y profesiones, consiguiendo mejorar tanto nuestra eficiencia como nuestra comodidad. Así pues, cada desarrollador se ha decantado por potenciar unas características u otras a fin de ir consolidándose en su nicho de mercado. De ahí que se hayan ido introduciendo distintas prestaciones para ser cada día más seguras, cómodas y fiables, incorporando varias funcionalidades o especializaciones en algunos casos.
Centrando ya la vista en nuestro sector audiovisual broadcast, nos encontramos con un escenario en el que la necesidad de crear cada vez más contenidos con cada vez más calidad pero contando cada vez con menores presupuestos, parecen haberse convertido en premisas indudables y consolidadas. Incluso aquí estas plataformas ya están más que integradas de forma natural en muchos de nuestros medios, a pesar de no alcanzar los requisitos o necesidades deseables en bastantes ocasiones.
Porque todos entendemos que existen múltiples situaciones en las que es más importante facilitar la participación de invitados puntuales que, a menudo, no cuentan con el tiempo para desplazarse hasta nuestros estudios o platós. O producción no tiene el presupuesto para hacerlo. O tenemos un improvisado operador al pie de la noticia en localización, sin más equipo que un teléfono móvil. Pero también entendemos que la mayoría de estas plataformas no tienen nada que ver con el sector Broadcast y sus necesidades, a menudo muy concretas y rigurosas, motivo por el que sus resultados distan a menudo de cubrir nuestras expectativas.
Precisamente esa es la línea de actuación sobre la que QuickLink ha desarrollado su nuevo StudioEdge: como solución a las carencias de las que adolecen la mayoría de plataformas de videoconferencia. Apoyándose en su experiencia y conocimiento del sector y las necesidades de los clientes en los nuevos escenarios nos propone una herramienta que podríamos intentar resumir como “una pasarela inteligente de conexión de invitados remotos desde plataformas de videoconferencia a través de internet”.
Pero esta definición se nos queda muy corta, porque ni recoge ni refleja todas las funcionalidades que nos ofrece. Precisamente para arrojar luz sobre todo ello elaboramos este laboratorio. Vamos a ello.
Realmente es un dispositivo que merece ser entendido en toda su extensión, y por eso queremos agradecer al equipo técnico de Moncada y Lorenzo, su importador distribuidor, el tiempo y la atención dedicada para facilitarnos su comprensión.

Porque, ¿cuál es realmente la finalidad de este equipo?
Desarrollando un poco más lo que ya apuntábamos en la cabecera, nos permite manejar varias videoconferencias simultáneas como si se tratasen de señales procedentes de cámaras u otras fuentes de estudio en nuestra producción. Añadiendo además a cada una esas señales las funcionalidades de las que adolecen las plataformas convencionales.
Como no podía ser de otra forma en los tiempos que corren, el equipo está disponible para adquirir en configuración 3G-SDI o bien IP2110, contando con las mismas posibilidades en cualquiera de las dos opciones. Aunque inicialmente son equipos diferentes, llegado el caso existe la posibilidad de migrar de SDI a IP2110 cambiando la tarjeta de interfaz. Esta es una excelente noticia que garantiza la explotabilidad de nuestra inversión a largo plazo.
En la versión SDI contamos con 8 puertos seleccionables de entrada/salida con conectores mini-BNC, y la opción de XLR o TRS para audio en break-out box de no venir integrado con el video. En la versión IP2110 hay dos puertos SFP28 de 25GbE que proporcionan hasta 16 puertos de entrada/salida programables.
Una vez traspasada esta puerta física de entrada, tenemos dos posibles modos de funcionamiento: el primero y más sencillo como pasarela independiente y el segundo aún más versátil utilizando las funciones extendidas que proporciona la plataforma en la nube “StudioCall” también desarrollado por QuickLink. Esta es una opción disponible con licencia independiente.
En cualquiera de los casos, StudioEdge permite gestionar hasta 4 participantes al mismo tiempo, conectados desde una o desde varias videoconferencias simultáneas. Cada uno de ellos se convierte en una fuente de vídeo completamente independiente que puede enviarse a producción a través de sus salidas SDI o IP2110, como si se tratara de una cámara de estudio más. El sistema no se limita a hacer una conversión básica de señal como haría un ordenador con un conversor HDMI/SDI capturando la pantalla, sino que captura a cada participante de forma nativa desde la plataforma y proporciona una señal de nivel broadcast.
En primer lugar, al tratarse de un sistema multiplataforma, cada uno de los 4 protagonistas simultáneos que soporta pueden seleccionarse tanto a través de la misma plataforma de videoconferencia, como procedentes de distintas videoconferencias independientes. Esto significa que podríamos tener, por ejemplo, dos interlocutores a través de Microsoft Teams y otros dos a través de Zoom. O tres en una plataforma y uno en otra. O cada uno en una videoconferencia independiente. O los cuatro en la misma, lógicamente.
¿Pero qué sentido tiene contar con varias fuentes para la misma videollamada? Cualquier sistema de videoconferencia nos permite poner a cualquiera de los participantes en pantalla completa, pero siempre de uno en uno. Lo que StudioEdge nos facilita es contar con varios de ellos a pantalla completa de forma simultánea en señales independientes para enviar hacia las entradas de nuestro mezclador. Hasta ese total de 4 que, como ya hemos dicho, pueden proceder de la misma videoconferencia o de varias distintas.
Además del propio StudioCall que veremos más adelante, actualmente el sistema soporta los protocolos de Microsoft Teams y de Zoom, estando previsto que próximamente se amplíe con otras de uso extendido, aunque a fecha de redacción aún no se cuenta con datos precisos de cuáles serán o cuándo estarán disponibles estas nuevas compatibilidades.
Tocando ya las funcionalidades específicas que van a permitir que las cadenas que lo utilicen se diferencien de sus competidores, tras las ya descritas de compaginar distintas plataformas y extraer a varios participantes individuales simultáneamente, destacamos los canales de retorno configurables. Gracias a ellos, podemos enviar a cualquiera de nuestros participantes la señal que hayamos configurado para ellos, ya que si bien el programa en emisión es la opción más habitual, podríamos seleccionar cualquier otro contenido relevante para facilitar las intervenciones de nuestros participantes orientada a la creación de nuestro contenido.

La gestión de los participantes conectados se realiza mediante la interfaz web de control de StudioEdge, que permite supervisar, configurar y enrutar cada señal de forma independiente desde cualquier PC (incluso fuera de red local). De este modo, se pueden seleccionar hasta 4 señales simultáneas —provenientes de diferentes videoconferencias o de una misma— para enviarlas al mezclador del estudio como fuentes independientes.
Cada una de estas señales puede tener asignado un retorno específico, adaptado a las necesidades del invitado.
Y aquí dos puntos clave en la funcionalidad. Las salidas del equipo son las señales obtenidas de la videoconferencia que se enviarán al mezclador en formato Broadcast, o cualquier otro equipo del estudio. Mientras que las entradas son las que recogen señales externas, como la de programa, que se convertirán automáticamente en un participante más en nuestra videollamada y que nuestros protagonistas podrían seleccionar en su dispositivo (ordenador, tablet o teléfono) sin necesidad de ningún hardware ni software adicional.
Otra funcionalidad conveniente de StudioEdge es su capacidad de sincronización con el reloj del estudio a través de su entrada Genlock. De esta forma se evitan los sincronizadores de cuadro que serían necesarios para integrar correctamente la señal en el mezclador.
Sólo con estas características ya nos estamos “ahorrando” 4 ordenadores con sus 4 respectivos convertidores y sincronizadores de cuadro, además del espacio y la operación extra necesaria para ellos. Y eso sin contar todavía con los retornos…
En el procesado de la señal de las llamadas se ha prestado atención a la dichosa batalla de las distintas relaciones de aspecto en las señales procedentes de distintos dispositivos. Para resolverlo contamos con distintas opciones de preset que automáticamente escalarán, recortarán, o ajustarán lo necesario para que nuestra imagen se comporte de acuerdo a nuestras necesidades.
Continuando con las funciones del software incorporado, todavía en lo relativo a las señales de video, disponemos de corrector de color independiente por canal, incluido balance de blancos, procesado de señal e incluso ajuste de color automático si contamos con acceso web para el escritorio.
Integra funciones de IA, configurables independientemente para cada uno de los 4 canales. Algunas más comunes como fondos virtuales, limpiar ruido, escaladores para recortar y autoencuadrar, reducción de ruido y artefactos, y seguimiento facial. Y alguna otra menos habitual como gestionar la imagen para que los ojos de la persona siempre mantengan contacto visual con la cámara.
Nuestra opinión es que ésta última capacidad de mantenimiento de contacto visual aún no está bien resuelta y todavía harán falta algunas actualizaciones para que el resultado sea viable sin dar lugar a ciertas imágenes con extraños artefactos. Por otro lado, todas las demás sí nos han parecido perfectamente resueltas, siendo totalmente funcionales y utilizables.
Dado que todas las plataformas de videoconferencia se basan en redes públicas de datos, y que no tenemos ningún control sobre el medio de transmisión desde y hacia nuestros participantes, nos ha resultado muy interesante la supervisión permanente de la calidad de la señal. Contando con la posibilidad de establecer un umbral mínimo de calidad, su función es congelar automáticamente la imagen a un fotograma estático manteniendo audio, que volverá automáticamente a video fluido cuando el nivel de calidad vuelva a estar por encima de este umbral predeterminado, evitando así los incómodos pixelados y artefactos que se producen en ocasiones. Esta supervisión continua de calidad nos facilita asegurar un resultado visual difícil de ofrecer por otros medios.
En cuanto al audio, este se procesa con calidad de estudio con múltiples ajustes configurables, incluido ganancia, ecualizador de 7 bandas, compresor/limitador y puerta de ruido. Contamos con selector de fuente para cada canal de retorno, incluida mezcla mix-minus.
Entre las funciones IA también encontramos algunas orientadas específicamente al audio, como filtros para simular voz de estudio, eliminación de ruido de fondo y eco, mejora de calidad y realce de protagonista (speaker focus).

Todas estas bondades y funcionalidades descritas son plenamente funcionales con la unidad como elemento básico e independiente. Si añadimos la licencia opcional de software StudioCall, aún ganaremos mayor versatilidad y potencia de uso. Si bien estas funciones pueden no ser necesarias para todos los operadores, siempre es una ventaja saber que nuestro sistema puede ser potenciado de una forma sencilla cuando surja la necesidad, asegurando así la rentabilidad de nuestra inversión.
StudioCall es un software de videoconferencia remota propietario de QuickLink. Conceptualmente es comparable a otras plataformas, aunque está específicamente desarrollado pensando en su uso en estos entornos. Por esta razón cuenta con múltiples ventajas para este propósito.
El sistema crea un link de conexión muy sencillo de seguir incluso para el participante menos familiarizado, ya que le va guiando a través de todo el proceso con opciones e indicaciones muy básicas y sencillas. Como por ejemplo: “ponga su teléfono/tablet en horizontal, por favor…”.
La licencia cubre además ciertos aspectos técnicos que facilitan la gestión de la conexión tanto para el participante como para todos los operadores involucrados en el proceso: con sala de espera, canal de talk-back, comentarista, sala de conferencia, y hasta 12 comunicaciones “one-to-one”.
Es decir, StudioCall nos permite convertir el entorno de cualquier participante en un estudio remoto de una forma extremadamente sencilla. Y si necesitamos un entorno con más salas o prestaciones, la licencia permite ampliaciones con distintas posibilidades.
Ya cerrando nuestro contenido, es importante también reseñar que nuestro StudioEdge, con o sin StudioCall, se integra directamente con todo el ecosistema de soluciones de QuickLink, como su plataforma de producción StudioPro, además de con otras distintas como vMix, OBS, Tricaster, y prácticamente todos los software de automatización de entornos broadcast.
Adicionalmente, y en línea con esta integración, es importante destacar que en ambas variantes (SDI e IP2110) el sistema también es compatible con contribuciones de audio/video a través de IP con protocolo NDI, con una salida secundaria independiente, soportando Dante/Livewire+ AES67 Audio over IP.
Contamos con un interfaz avanzado de configuración donde gestionar y controlar todos estos parámetros, pudiendo acceder desde un navegador web para tener un control absoluto a distancia. Y a nivel local contamos con puertos HDMI y DisplayPort que nos permitirán generar los multipantallas necesarios conforme a nuestras necesidades de operación.

Todo el sistema se presenta en una caja de medidas estándar de dos alturas para rack de 19”, con todas sus conexiones en la parte trasera.
En definitiva, una herramienta que viene a confirmar que las formas de crear contenidos y directos está cambiando, y que nos facilita hacer esa transición proporcionando los elementos necesarios para facilitar el acceso de nuestros protagonistas, la vida de nuestros operadores, y el resultado de nuestros espectadores. ¡A disfrutarlo!







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