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Broadcast cinematográfico: más que un término de moda

Esta nueva tendencia en el sector ha llegado para quedarse. Los diferentes actores del cine y el broadcast, incluidos los fabricantes de cámaras y ópticas, deben entenderse para generar alianzas profesionales con garantías de éxito


* Este artículo está incluido en el número de julio/agosto de TM BROADCAST. Puedes acceder a la revista completa aquí.

Cuando alguien quiere identificar lo más significativo de un largometraje, simplemente diciendo con contundencia: “es cine”, parece que se ha dicho todo. Exactamente igual sucede cuando queremos aproximarnos a los contenidos televisivos. Con decir: “es televisión”, queda todo más claro. Recuerdo las veces que he oído entre amigos, en foros profesionales o para recomendar un audiovisual expresiones como: “esto es cine”, “para ser un programa de TV, no está mal, funciona”, “tal serie de TV es cine”, “la historia esta muy bien, pero parece video/TV”, entre otras.

Tenemos que decir que esta vinculación entre cine-TV y TV-cine, ha estado presente desde el momento en que ambos medios de comunicación necesitaron convivir e interrelacionarse para conseguir mejores resultados en el balance económico del contenido audiovisual generado. En un primer momento, fue por pura necesidad comercial, afectando a las vías de financiación, la explotación de la obra audiovisual y la temporalización en el uso entre los distintos canales de distribución de los contenidos cinematográficos en la TV (convencional y plataformas). Lo que se conoce como las ventanas de distribución/explotación.

Esta primera interacción, a cambio, permitía a la TV ofrecer otro tipo de contenido de mayor calidad estética y narrativa, además de aumentar su oferta televisiva.

En un principio, los contenidos eran rodados con cámaras de cine tradicional, básicamente en material fotosensible de 35mm, que tras varios procesos, se transformaba en imágenes electromagnéticas (hacer un telecine) aptas para la emisión en TV. Primero fueron los largometrajes, después los documentales (rodados también en formatos de película S16mm y 16mm) y, más tarde, la publicidad, los videoclips y las series de ficción.

Hoy en día, un rodaje cinematográfico y una grabación video/TV no son muy distantes entre sí, dado que utilizan los mismos medios de captación de imagen y sonido

Cine y televisión siempre han tenido sus diferencias. Hasta hoy. Ambos ecosistemas del audiovisual están más próximos que nunca. En este sentido, podemos identificar varios aspectos que hacen real la fusión de ambos entornos (TV-cine; Cine-TV):

  • La digitalización de procesos, fases y flujos de trabajo para obtener un contenido cine/TV, desde la captación, hasta el deliver. Ahora el cine y la TV utilizan la misma materia prima para crear contenido audiovisual. Todo son ceros y unos.
  • Una mayor eficiencia y rendimiento en la gestión de los archivos digitales, manteniendo altos niveles de calidad durante todo el proceso de producción.
  • La democratización de tecnología de última generación, sobre todo en cámaras. El ajustado precio y unas prestaciones bastante similares facilitan el intercambio entre los dos entornos profesionales.
  • El desarrollo de ópticas más específicas, diseñadas para minimizar aberraciones y defectos ópticos para la UHD/4K que permitan una integración plena en una realización multicámara y en una transmisión en vivo.
  • El cambio de tecnología de la TV, pasando del SD a UHD/TV 4K, incorporando el HFR y posibilitando trabajar en un gamut más amplio. Todo bajo una normativa broadcast.
  • La utilización de metadatos, proxys e Intermediate File Format (DPX, IMF, XML…).
  • La formación en última tecnología del cuerpo técnico (“nativos digitales”) y la constante adaptación a formas de trabajar basadas en la multitarea, lo multidisciplinar y lo colaborativo.
  • La cultura visual de la audiencia o público con referencias muy presentes de ambos ecosistemas, junto con el alto consumo de los highlights y de los videjuegos.
  • Una búsqueda constante hacia experiencias más visuales, más atractivas y un lenguaje audiovisual renovado.
  • La iniciativa empresarial de emisoras TV, VOD y de las plataformas on line TV (estas últimas apostando por contenidos de gran calidad visual, por ejemplo, HBO, Netflix).

En la actualidad, en la era digital, entramos en una nueva etapa. Básicamente, que los contenidos de los programas de la TV tengan una estética más cercana a las referencias que nos da una película de cine. Es decir, un programa broadcast con “look cinematográfico” o, como otros lo conocen, “modo cine”.

Es lo que se denomina broadcast cinematográfico o cinematic broadcast. Lo actual es aplicarlo en los formatos de programa donde hay un directo o falso directo con un modo de realización multicámara.

En los procesos de producción de contenidos conocidos como grabados ya se tiene experiencia suficiente para garantizar un correcto flujo de trabajo cine-TV. Por ejemplo, en las series de ficción de procedencia americana e incluso de origen español, y también, en las telenovelas de origen turco.

 

 

Los más pesimistas creen que al broadcast cinematográfico le puede suceder como al 3D, que tras varios intentos no acabe de implantarse de una forma productiva e industrial

 

 

Hoy en día, un rodaje cinematográfico y una grabación video/TV no son muy distantes entre sí, dado que utilizan los mismos medios de captación de imagen y sonido. Tenemos que recordar que en la etapa del cine sobre material fotosensible sí existían claras diferencias con respecto a los medios electrónicos utilizados en TV: desde el tipo de cámara (eran en su mayoría cámaras de cine 35mm), hasta la obtención de la copia cero, pasando por el laboratorio químico, el corte del negativo, el etalonaje, el positivo y la incrustación de efectos, transiciones y rotulación.

Cine y televisión buscan un look definido por algunos de los siguientes parámetros:

  • Imágenes más nítidas y colores más precisos.
  • Una estética con una profundidad de campo más reducida.
  • Un mayor detalle entre los blancos y los negros.
  • La utilización de High Frame Rate (HFR).
  • Relaciones de aspecto panorámicos.
  • Una narrativa más dramática y emocional.
  • La belleza del desenfoque.
  • Conseguir precisos bokeh.
  • La inexistencia de aberraciones y distorsiones en la formación de la imagen.
  • Una colorimetría más amplia, enriquecida y más cercana a las referencias de la realidad.

En el broadcast cinematográfico, como en el cine, se requiere de: cámaras con sensores más grandes (como Super 35 o Full Frame); gamut extendidos -Wide Gamut- y mayor rango dinámico; imágenes logarítmicas; ópticas dedicadas y especializadas; mediciones de exposición bajo el nº T; juegos de objetivos con distancias focales fijas más cortas; un mínimo de procesamiento de registro lineal de 10 bits; una velocidad mínima de bits de 240 Mbps a 23,98 fps; procesos de gestión y corrección de color y etalonaje en directo; aplicando LUTs (Look-Up Tables) y función de transferencia referida a la escena (por ejemplo, Slog3, Log C, Log3G10, VLog), principalmente.

A pesar de saber lo que queremos y cómo conseguirlo, tenemos la dificultad de aplicarlo a la TV bajo unas directrices muy concretas: el formato y duración de un programa de TV, la realización multicámara, la esencia del directo (live) y la conectividad (alámbrica e inalámbrica) propia del universo de las emisiones/transmisiones TV.

Broadcast cinematográfico, en su esencia, es unir las virtudes y experiencias de ambos entornos profesionales para hacer pura TV. Del cine, ya tenemos el conocimiento y operativa para la obtención de imágenes con calidad y el buscado look; de la TV, tomamos su maestría y configuración en la realización multicámara en directo.

Los más pesimistas creen que al broadcast cinematográfico puede que le suceda como a otras innovaciones anteriores (como los contenidos en 3D), que tras varios intentos no acabe de implantarse de una forma productiva e industrial. Solo ven problemas como la falta de disponibilidad de equipos de cámara, la conectividad entre equipos y el procesamiento de la señal de imagen, la falta de técnicos y operadores de cámara especializados.

 

 

Los agentes implicados en el cine y el live broadcasting, así como los fabricantes de cámaras y de ópticas, están obligados a entenderse y generar alianzas profesionales con garantías de éxito

 

 

Los más optimistas, donde me posiciono, vemos que el broadcast cinematográfico va a ser mucho más que una tendencia o un término de moda. En la actualidad, ya se han tomado varias soluciones y medidas para que la forma televisiva de trabajar en directo, con un look cinematográfico, sea asumida dentro del sector audiovisual en TV, atendiendo a distintos tipos de producciones y necesidades:

  • Los fabricantes de cámaras están ofertando un abanico muy interesante, siendo los más representativos: Arri, Red, Sony, Canon, Blackmagic y Panasonic, bajo distintos tipos de cámara, desde modulares, hasta compactas, pasando por PTZ y de estudio. Incluso Fujifilm se ha sumado este 2025 a esta tendencia (con su modelo GFX Eterna).

Podemos hablar de tres grandes grupos:

  • Cámaras de cine digital con capacidades broadcast (por ejemplo, Red Komodo 6K, Arri Alexa Mini LF, o Blackmagic URSA Mini Pro 12K).
  • Cámaras de video broadcast con características cinematográficas (por ejemplo, Sony PXW-FX9; Canon EOS C300 Mark III, Panasonic VariCam LT).
  • Cámaras para transmisión en vivo con estilo cinematográficos (Sony HDC-3500 y/o Grass Valley LDX 86N).

Una de las plataformas que claramente apuesta por contenidos audiovisuales de calidad, con ese look cinematográfico para consumo VOD, es Netflix. Algunas de las cámaras que recomienda para sus rodajes son: Arri LF, Mini LF, 65 y la 35; Canon EOS C300 Mark II; Mark III, C500 Mark II, C700, C700 FF, C80, C400, R5C; Panasonic Varicam 35, LT, Pure, AU-EVA1; S1H, BGH1, BS1H, AK-UC4000; Red Weapon Mostruo 8K VV, Dragon 8K VV, Helium 8K S35, W-Gemini 5K S35, Komodo 6K, V-Raptor 8K W…; Panavision DXL2; Sony Venice, Venice II 6K / 8K, Burano, FX9, F55, F65, FS7 II, F5, FX6, FR7, PXW-Z450, HDC-F5500; Blackmagic URSA Mini Pro 4.6K / G2, Mini Pro 12K OLPF… (Consultar posibles actualizaciones en https://partnerhelp.netflixstudios.com).

  • La dualidad en los flujos de señal: grabación física en RAW y conexión en directo bajo estándares Broadcast.
  • Configuración de multicámara mixta, es decir, utilizar la señal de video TV broadcast junto con una señal más cinematográfica. En este sentido, se están tomando algunas decisiones muy interesantes.

Por una parte, realizaciones multicámara que permitan intercalar imágenes cinematográficas con otras de estilo broadcast con modelos de cámara distintos (siempre intentando que el espectador pueda justificar los cambios en la imagen y en la estética visual); y, por otra parte, utilizar cámaras dentro de multicámara que den la posibilidad de cambiar el look visual (broadcast o cine) en la misma cámara.

  • Los fabricantes y desarrolladores de ópticas están facilitando la integración de productos de alta gama en la realización televisiva en directo y con la operativa de una multicámara: Fujifilm y Canon están en la primera línea de soluciones reales: ópticas más compactas, preparadas para sensores más grandes, estándares de colorimetría, objetivos zoom motorizados, empuñaduras con encoders de 16 bits, integraciones con distintas monturas (G, BL, PL…).
    • Una mención muy significativa es la línea de objetivos de Fujinon (Fujifilm): Duvo (presentada en NAB Show 2024) y la óptica LA30x7.8BRM-XB2 (NAB Show 2025).
  • La formación de técnicos especializados viene abalada por su conocimiento más profundo del entorno digital, los flujos de trabajo y los parámetros técnicos fundamentales. Asimismo, la Formación Profesional y las acreditaciones profesionales correspondientes.
  • La aprobación y cumplimiento de normativa broadcast (SMPTE ST 2067-21:2016; SMPTE ST
    2067-21:2020 o SMPTE ST 2067-21:2023; SMPTE ST-2086; UIT-R BT.709 / D65 / UIT-R BT.1886; P3 D65 / SMPTE ST 2084 (PQ); ITU-R BT.1702-1). Son muy importantes:
  • La norma SMPTE ST 2048-1 define las características principales de una imagen con una resolución 4K (4096×2160 píxeles).
  • La norma SMPTE ST2110, SMPTE ST.2082-12 y SMPTE ST 2036-1 para 8K UHD (7680×4320 pixeles).
  • La recomendación UIT-R BT.2100, propone tres niveles de detalle o resolución: televisión de alta definición (1.920×1.080), UHDTV 4K (3.840×2.160) y 8K (7.680×4.320) utilizando todos ellos el sistema de imagen progresiva con amplia gama de colores y la gama de frame-rate recogida en la recomendación UIT UHDTV de BT.2020.
  • Las soluciones de conectividad bajo SDI 6G, SDI 12G, uso de convertidores y sistemas de transmisión por fibra óptica, las redes Ethernet y/o el wifi 5G.
  • La coordinación e integración de responsabilidades entre los equipos técnicos, sobre todo entre ingeniería y operaciones técnicas, producción, realización, cámara, técnicos de postproducción y etalonaje. Estas nuevas líneas de trabajo permiten obtener soluciones adaptadas, compartir criterios y facilitar uso de LUTs.

Bajo las líneas arriba escritas, parece claro que la TV broadcast apuesta por un contenido hacia lo cinematográfico, ¿y al revés? Por supuesto que también, pero lo dejamos para otro artículo.

En definitiva, cuando se busca ese look broadcast cinematográfico, lo que se está intentando es actualizar algunos contenidos de naturaleza televisiva hacia algo más visual, espectacular y de alta calidad a ojos de la audiencia. Seguro que habrá contenidos televisivos con una estética solamente broadcast como los informativos, los concursos, los debates, entrevistas y programas Talk Show, entre otros. Sin embargo, la inquietud del sector televisivo en directo (live broadcasting) va a ir asumiendo con mucha naturalidad un look más cinematográfico, con el fin de atraer a un mayor número de espectadores a la televisión.

Algunos ejemplos y experiencias muy positivas son:

  • En TVE, los Conciertos de Radio 3, siendo la primera producción de televisión en directo con tecnología 4K utilizando las cámaras Sony FX9 de sensor full frame para conseguir un look cinematográfico.
  • Sony y Trans Audio Video (TAV) para la filmación del concierto de Vasco Rossi celebrado en el estadio de San Siro de Milán. Por primera vez se utilizaron hasta 22 cámaras Sony, la mayoría de ellas con sensor full frame.
  • La Super Bowl del 2021, donde se utilizó una cámara Sony Venice equipada con lentes Sigma Art 1.4.
  • LaLiga y Mediapro, incorporando a sus retransmisiones una cámara mirrorless de sensor grande.

Precisamente, TM BROADCAST organizó un desayuno denominado «Broadcast Cinematográfico», (14 de mayo 2024) en el Hotel Eurostars Madrid Tower, donde varios y reconocidos profesionales de la industria televisiva de nuestro país tuvieron la oportunidad de conversar sobre las experiencias, las ventajas y los retos que supone la integración de técnicas cinematográficas en la producción televisiva.

La tendencia es muy clara. Los agentes implicados en el cine y el live broadcasting, así como los fabricantes de cámaras y de ópticas, entre otros, están obligados a entenderse, comunicarse y generar alianzas profesionales con garantías de éxito.

 

 

Los más optimistas, donde me posiciono, vemos que el broadcast cinematográfico va a ser mucho más que una tendencia o un término de moda

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